1. Admirar el edificio neogótico que alberga al
Rijksmuseum y dar una vueltecita en bici por el Vondel Park.
2. Escuchar fados en el Barrio Alto: melancolía y nostalgia del alma lusa.
3. Perderte en su fabulosa medina y curar el espíritu con sus maravillosas aguas
termales.
4. Probar las tortillitas de camarones, el pescadito frito y el fino echando unos bailes
al son de las chirigotas en carnaval.
5. Hacer unas compras en Fortnun and Mason y tomar una cerveza antes de que suene la
campanilla, anticipo de la última ronda de bebidas.
6. Visitar el remozado Centro Georges Pompidou y estar a la última en moda.