Leonardo da Vinci pintó La Gioconda, pero
no sabemos a quién representa ese famoso retrato...
Los historiadores saben que una tal Lisa
Gherardini, de Florencia, se casó con Francesco di Bartolommeo di Zanobi del Giocondo
(...). No obstante, no existen pruebas de que Del Gicondo le encargara el retrato a
Leonardo.
Algunos apuestan por Isabella dEste, a la
que Leonardo conoció estrechamente en Milán y cuyo retrato dibujó a lápiz. Otros
proponen a Constanza dAvalos, duquesa de Francaville, de quien se menciona, en un
poema de la época, que Leonardo la pintó de luto, «bajo el hermoso velo negro».
Incluso existen especulaciones sobre la presunta
existencia de un segundo retrato de Mona Lisa. Sería un cuadro que encargó Giuliano de
Médicis, quizá porque le gustó tanto el retrato original que quiso tener uno propio.
Existen pruebas de que pidió a Leonardo que la pintara, por lo que es posible que el
artista hiciera dos Mona Lisa, una para el marido de la dama, Francesco, y otra
para Giuliano, que tal vez era su amante. Eso sí es motivo para una sonrisa.
El País Semanal,
núm. 1209, 28 de noviembre de 1999
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