2. Hitler tuvo que colgarle cuatro
medallas de oro en los Juegos de Berlín de 1936. «Tampoco fui a la Casa Blanca para
saludar al presidente», bromeó. Brilló pese a retirarse con sólo 23 años
(EE.UU., 1913-1980).
3. Entre la saltadora de altura
rumana y sus rivales había 10 centímetros de diferencia en los años 50 y 60. Era tan
superior a sus contemporáneas nació en 1936 que llegó a sumar 140 victorias
consecutivas.
4. Su vuelo de 8,90 metros en la
Olimpiada de México de 1968 le concedió un récord que duró 23 años. Su grandeza se
plasma en ese único salto milagroso, perfecto en la carrera. Nació en EE.UU., en 1946.
5. El mejor exponente de la escuela
de la República Democrática Alemana, su plusmarca en los 400 metros (47´60 segundos)
significa un hito difícil de superar, incluso para un hombre.
6. Un ejemplo para todos por su
espíritu competitivo. Tom Téllez, su entrenador, dijo de él que «su cerebro era una
computadora». Inspirado por Owens, este atleta estadounidense nacido en 1961 le sucedió
en los Juegos de Los Ángeles de 1984, con cuatro oros.