| En el ámbito de la cristiandad, el
camino por antonomasia es el Camino de Santiago o «ruta jacobea». Desde finales del
siglo IX, cuando, según la leyenda, aparecieron en el Campo de la Estrella o
Compostela los restos del apóstol Santiago el Mayor, millones de peregrinos han hecho
durante siglos esa ruta iniciática. A los
valores religiosos del Camino hay que sumar los valores culturales, plasmados en el
florecimiento del arte románico, cuya cima es la catedral de Santiago, además del
crecimiento y la expansión económica de Europa, que el propio camino canalizó e
impulsó. Por la ruta jacobea entraron y se propagaron nuevas formas artísticas, nuevos
modos de vida y elementos de unificación estética y religiosa, como las órdenes
religiosas y la reforma gregoriana.
Por todo ello la UNESCO decidió incluir el
Camino de Santiago en su catálogo de bienes Patrimonio de la Humanidad. |