Hay muchas, muchísimas lenguas occidentales que uno quisiera conocer: el
griego, el búlgaro, el alemán, el sueco... Así podríamos establecer lazos a través de
ellas, vincularnos con sus gentes, su cultura, su historia...
Aunque es muy difícil conocerlas todas,
sí podemos acercarnos un poco más a ellas y estudiar la lengua a partir de la que,
según una hipótesis lingüística que nos explica la procedencia de la mayoría de las
lenguas occidentales, se originaron todas: el indoeuropeo. |