El creador francés de alta costura
Jean-Paul Gaultier exhibió una colección
oriental, con turbantes y colores canela,
azafrán y curry, mangas drapeadas, túnicas
y trajes de chaqueta con forma de saris.
Por su parte, Alexander McQueen descubrió
a mujeres como pájaros, modelos con bustos
metálicos al mejor estilo de Paco Rabanne,
vestidos de tirantes transparentes, enormes
escotes, pero también muy discretos
bordados de ensueño y estampados de
mariposas nocturnas, en sus creaciones
para la casa Givenchy.