La gestión salió a pedir de boca.
Este secretario no da pie con bola.
¿Por qué te has dejado tomar el pelo?
Este coche vale un ojo de la cara.
¡Pobre Juan! Está con el agua al cuello.
Hace unas comidas para chuparse los dedos.
El asunto de ayer me trae de cabeza.
Nunca arrima el hombro.
Hoy he dormido a pierna suelta.