| Lee esta carta. En ella descubrirás lo que aprendió una turista americana en España.
Querida Joanna:
¿Qué tal colega
(1)? Ha pasado mucho tiempo desde nuestra última carta, pero es que hemos estado muy
ocupadas empapándonos (2) de la cultura española.
Verás, te cuento algunas cosas.
En general, la gente de la calle es
mucho más enrollada (3) y servicial que la de las
tiendas. Es agradable pasear por la noche sin preocuparse por los robos, chorizos (4), y las bandas callejeras.
La comida es uno de los puntos de mosqueo (5) entre españoles y estadounidenses (un tema más
delicado que la política). «La dieta mediterránea es la más dabuten
(6) del mundo», dicen algunos.
La mayoría dice que no sabe bailar flamenco y
que ni siquiera le mola (7), pero cuidado: en cualquier reunión social, las
parejas lo bailan y nos dejan fatal a los demás.
Hay un secreto para los extranjeros que quieren
encajar vayan donde vayan: la ropa oscura. Aunque los españoles son gente feliz, se
visten como si fueran a un funeral. Alguna de nosotras ha intentado atarse un pañuelo al
cuello, pero si no lo haces bien, te detectan rápidamente como guiri (8).
Como verás, vas a disfrutar cuando
llegues. Te espera una aventura.
Besos ¡en las dos mejillas!
Kate
(Texto adaptado de El País
del sábado 15 de mayo de 1993 ) |