¿Qué tal una
de romanos...?
Cuenta el orador latino Cicerón una
historia que se hizo muy famosa en la antigüedad: Un poeta griego, llamado Simónides,
asistía a un banquete. En un cierto momento tuvo que abandonar la sala
justo a
tiempo, porque el techo se derrumbó y todos los invitados murieron al quedar sepultados.
Las familias quisieron recuperar los cuerpos para enterrarlos, pero apenas si se podían
reconocer los restos. Simónides recordó la sala del banquete, y fue capaz de ir diciendo
quién se sentaba en cada uno de los sitios, identificando así los cuerpos. Lo que había
descubierto Simónides es que la memoria se asocia muy fácilmente al espacio.
¿Y una de ordenadores?
La aparición de la MMM (Malla
Mundial Máxima) o WWW (World Wide Web), con sus millones de páginas, ha reavivado
curiosamente procedimientos antiguos para la memoria: muchos sitios complejos de la
web se presentan a partir de un plano que es el punto de partida para explorarlos,
y que también ayuda a organizar la información.
(Texto adaptado de El País
Semanal, 1998)
Y tú, ¿qué puedes hacer para
fortalecer tu memoria? |