¿Qué
te pasa? No te duermas, mujer, que es tu primera fiesta aquí y acabamos de
empezar.
Ya lo sé, pero estoy muy
cansada: el viaje ha sido muy largo y me he levantado a las seis de la mañana. Total, que
no tengo fuerzas para nada...
Venga, vamos a bailar y ya
verás como te sientes mejor.
No sé, Armando, no sé...