de
artistas de la talla de Antonio Chacón, La Niña de los Peines o Rafael el Gloria;
las guitarras de Javier Molina o Ramón Montoya, o el baile de Faíco o Juana la
Macarrona.
En esta época también se empiezan
a organizar concursos que lo impulsarán definitivamente, el primero se celebró en
Granada en 1922, dirigido por Manuel de Falla y en el que colaboró Federico García
Lorca. A partir de entonces surge una relación afectuosa y enriquecedora entre
intelectuales y todo tipo de artistas con este género musical que sigue creciendo con
fuerza en nuestros días. |