| «Landero cautivó
a los lectores con su primera novela, Juegos de la edad tardía, y cuatro años
después volvió a componer la extraordinaria Caballeros de Fortuna. Cinco años
después, siempre con esa lentitud en las entregas de los viejos artesanos, nos ofrece
esta historia agridulce protagonizada por un hombre que es moderadamente feliz en su
apacible rutina, hasta que conoce a una muchacha que le revivirá el corazón dormido. De
ser por las mañanas un oficinista gris, sin aspiraciones ni sobresaltos, (...) se
transforma por las noches en un empresario rompedor.» |

Texto adaptado de la revista
Qué Leer (Mayo 1999)
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