El maestro, vestido con el traje
de luces,
saluda. Le acompaña su cuadrilla.
Dan una vuelta alrededor del ruedo
con música de pasodoble. Saludan al
presidente y «le piden las llaves».
Se abren los toriles y sale el toro.
Tras la faena, la suerte suprema con el estoque.
Si es necesario, sale un subalterno y
le da la puntilla. Aparecen las mulillas
que arrastran y sacan al toro.
El público con sus aplausos desde los tendidos
y la presidencia otorgan los premios.