 |
CRECE LA FIEBRE POR EL PICOTEO EN BARCELONA |
«En el transcurso de los últimos cinco años, Barcelona se ha visto sacudida
por la fiebre de las tapas. Basta recorrer el paseo de Gracia para descubrir los modernos
establecimientos, atiborrados de pizarras que ofrecen surtidos de unas tapas
inimaginables. Nada que ver con los recoletos bares de antaño.
»Salvo excepciones, nunca se tapea
de pie, sino acomodado en mesitas o en taburetes. Pocos clientes siguen rutas en busca de
especialidades de cada casa, ni van de vinos, ni chiquitean como en Sevilla, San
Sebastián o Santiago de Compostela. Lo normal es adaptarse con la oferta de un único
establecimiento.»
Texto adaptado de El País,
21 de febrero de 1999 |