Lee los siguientes diálogos y observa las
diferencias:Situación 1: Dos vecinos
mayores se encuentran en la calle.
A. Buenos días, ¿cómo está doña Pilar?
B. Pues... no me encuentro muy bien.
A. Bueno, no se preocupe; son cosas de la edad.
Situación 2: Dos jóvenes conocidos se
encuentran en la calle.
A. ¡Ey! ¿Qué tal andas?
B. Pues... estoy un poco hecho polvo.
A. ¡Bah!, no le des vueltas al coco; son cosas
de la edad.
En los ejemplos anteriores el tema de
conversación es el mismo, pero varía formalmente. En el segundo, los jóvenes emplean
algunas expresiones coloquiales. Un diálogo cambia sustancialmente según el registro en
el que nos movamos, es decir, si la situación en la que se produce es formal o, por el
contrario, informal.
|