Comienzo por los cabellos. ¿Ves tú las
madejas del oro delgado que hilan en Arabia? Más lindos son
Los ojos verdes, rasgados; las pestañas, luengas; las cejas, delgadas y alzadas;
la nariz,
mediana; la boca, pequeña; los dientes, menudos y blancos; los labios, colorados y gordezuelos; el torno del rostro, poco más luengo
que redondo; el pecho, alto
; las manos, pequeñas, en mediana manera; los dedos, luengos; las uñas en ellos, largas y
coloradas que parecen rubíes entre perlas.
La Celestina,
Acto I.