Las dos técnicas que componen la serie de octubre invitan a llevar al aula y trabajar con los estudiantes el análisis de los errores y la reflexión sobre estos; el objetivo de las técnicas es «ayudar a los alumnos a tomar conciencia y a reflexionar acerca de la naturaleza de sus propios errores y a desarrollar habilidades para detectarlos, subsanarlos y no repetirlos en el futuro».
«Los errores son una muestra de un estadio de interlengua y el estudiante puede aprender de ellos para avanzar en su estudio y pasar al siguiente estadio. Por otra parte, el profesor también puede beneficiarse del análisis de errores, para verificar los avances de los alumnos y hacer hincapié en los aspectos que estos todavía no dominan». De esta manera se pretende «incentivar la autocorrección del error, y propiciar la autonomía del aprendiz, por lo que es importante acostumbrar a los alumnos a la reflexión sobre los propios errores».
Las propuestas ofrecen cinco técnicas con diferentes aproximaciones a la reflexión sobre los errores; mediante guías en algunos casos y con un tono lúdico en otros, pretenden ayudar a los estudiantes a detectar y reflexionar sobre errores relacionados con aspectos formales de la lengua o motivados por la interferencia de la L1 en la L2.
«La tolerancia hacia la diversidad lingüística es necesaria, positiva y enriquecedora en el proceso de aprendizaje, y el análisis de los errores también puede contribuir a garantizar ese respeto hacia dicha diversidad, así como preparar al aprendiente para aplicar esta habilidad a otras lenguas que aprenda en el futuro».
La serie ¿Por qué nos equivocamos? consta de las siguientes actividades:
¿Por qué nos equivocamos? (I)
¿Por qué nos equivocamos? (II)
|