Descripción
Pregunta a los estudiantes «¿En qué
os consideráis expertos?». Al principio creerán que no son expertos en nada, pero
hazles ver que todo el mundo es capaz de hablar de forma extensa sobre un tema concreto,
porque todo el mundo tiene una afición, conoce perfectamente algo, o es un fanático de
cualquier cosa. Pídeles que piensen y escriban en un papel la materia o el tema sobre el
que pueden considerarse «expertos». Después
recoge los papeles y escribe en la pizarra la información que hayan anotado los alumnos.
No te olvides de apuntar también tu propia afición. Explica el vocabulario que no se
entienda. No des pistas sobre a qué estudiante corresponde cada afición.
Explica ahora que tienen que hacer una especie de
quiniela para intentar adivinar a quién corresponden las distintas aficiones que están
escritas en la pizarra. Insiste en que tú también vas a participar en el «juego».
Luego, tema por tema, pregúntales quién creen que es el experto en cada uno y por qué.
Para averiguar las correspondencias los estudiantes usarán su intuición, su conocimiento
de los compañeros de clase, etc.
Deja que vayan encontrando las distintas
respuestas. Anímales a que cuando averigüen una correspondencia pregunten a su
compañero sobre su afición o la materia en que son expertos.
Para terminar y ya con cada «maestría»
resuelta, organiza la clase en parejas. Primero cada alumno individualmente tiene que
localizar en Internet a través de distintos buscadores españoles una página con
información sobre el tema o afición en la que su compañero es experto, y cuando la
encuentre, debe imprimir esa información y reunirse con su compañero para enseñarle y
comentar lo que han encontrado. |
Comentarios
Esta actividad sirve para crear un mejor
ambiente entre los alumnos; para que se conozcan, se interesen por aspectos más
personales de sus compañeros. De esta manera se intenta que el interés, la curiosidad y
la motivación estén presentes en la clase. La actividad suele funcionar muy bien y extenderse habitualmente más tiempo del
previsto. Normalmente salen cosas de lo más dispares y curiosas. El bloqueo es habitual
en algunos estudiantes al planteárseles la pregunta inicial, pero al final siempre dan
con un tema que les interesa y del que conocen muchos detalles por lo que les resulta
fácil hablar sobre ello.
La actividad se recomienda para niveles en los
que ya se hayan trabajado los pasados, aunque se puede trabajar en otros. Si la curiosidad
no se les despierta a la hora de preguntar sobre la afición de sus compañeros, conviene
animarles diciéndoles que están ante un experto en tal o cual materia y que sabe
absolutamente todo sobre ese tema. |