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Lunes, 19 de noviembre de 2012

 

Investigación-acción (I): cómo investigar nuestra propia enseñanza
Por Marta González-Lloret, investigadora, formadora y profesora de ELE en University of Hawaii


Actividad de reflexión

Apartado: Reflexión del profesor sobre la práctica docente
Subapartado: Habilidades docentes e investigación de la acción
Destinatario: Profesores
Material necesario: Material y fichas que se adjuntan


Descripción

El objetivo de esta serie de actividades es reflexionar sobre las posibilidades de realizar pequeñas investigaciones en nuestra propia aula de lengua que nos ayuden a identificar qué materiales, actividades, técnicas, etc. son efectivos para el aprendizaje de nuestros alumnos y qué mejoras podemos incorporar en nuestra práctica docente.

En esta serie vamos a analizar algunas de las técnicas más comunes y fáciles de aplicar para recoger información que nos sea útil a la hora de evaluar de forma científica la efectividad de algún componente de la clase.

Esta serie dedicada a la Investigación-acción incluye las siguientes entregas:

(I) La Investigación-acción. Una introducción a lo que es la Investigación-acción que ayude al profesor a decidir qué puntos puede investigar fácilmente, cómo formularlos de forma correcta y, de esta manera, poder seleccionar los instrumentos de investigación adecuados para la observación y la reflexión.

(II) La investigación cuantitativa. Una presentación sobre qué componentes se pueden estudiar fácilmente de forma cuantitativa, qué hay que tener en cuenta cuando se realiza un estudio cuantitativo, qué pasos son necesarios para asegurarnos de que los resultados son fiables y cómo interpretar e implementar estos resultados en el proceso de investigación.

(III) La investigación cualitativa. Una presentación sobre qué componentes se pueden estudiar fácilmente de forma cualitativa, qué hay que tener en cuenta cuando se realiza un estudio cualitativo, qué pasos son necesarios para asegurarnos de que los resultados son fiables y cómo interpretar e implementar estos resultados en el proceso de investigación.

(IV) Aprender con un ejemplo. Esta última parte está dedicada a ilustrar con un ejemplo los pasos de una investigación que incluye datos cuantitativos y cualitativos para el estudio de una actividad comunicativa realizada en el aula utilizando como recurso el ordenador. A partir de los datos obtenidos se explica cómo interpretar los resultados y cómo se pueden implementar en el currículo.

Esta propuesta está orientada al desarrollo de dos de las competencias del profesor que se recogen en la obra Competencias clave del profesorado de lenguas segundas y extranjeras (reseñada aquí):

  • Desarrollarse profesionalmente como profesor de la institución.

  • Participar activamente en la institución.

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Introducción a la actividad

La investigación-acción es un proceso sistemático para mejorar la práctica educativa. Este tipo de investigación está diseñado para contestar una de las preguntas más básicas que un profesor puede y debe hacerse:

¿Están aprendiendo mis estudiantes lo que estoy intentando enseñar?

La investigación-acción, como su nombre indica, investiga las acciones comunes que ocurren en una clase: la interacción entre los estudiantes, o entre los estudiantes y el profesor, la efectividad de un plan de estudios, el tipo de feedback/retroalimentación que reciben los estudiantes, las actividades que se realizan, etc.; es decir, cualquier aspecto de la práctica docente que puede ser susceptible de mejora.

La investigación-acción se puede hacer individualmente o en colaboración con otros colegas. Normalmente las investigaciones individuales son de menor envergadura y se limitan a aspectos sencillos que el profesor puede manejar. No necesitan conocimientos estadísticos ni gran preparación, y los resultados se limitan al ámbito de la clase que se estudia sin muchas posibilidades de generalización. Los estudios colectivos que implican varias clases y varios profesores pueden ser más complicados y tienen la ventaja de que los resultados son más generalizables; tienen además, más opciones de ser publicados y difundidos en revistas científicas de educación. Los dos tipos de investigación tienen el valor intrínseco de cuestionar y mejorar nuestra labor docente, aunque siempre resultará más enriquecedor y efectivo trabajar en colaboración con uno o varios compañeros.

También hay que tener en cuenta que diferentes tipos de estudios requieren una metodología de investigación diferente. Algunos requieren datos y un análisis cuantitativo (sin llegar a necesitar el análisis estadístico), otros, un análisis cualitativo. En la segunda y tercera parte de esta serie se profundizará más en este aspecto. La metodología también depende en gran manera de qué es exactamente lo que queremos investigar. Uno de los errores más comunes cuando se empieza a investigar es querer descubrir demasiadas cosas a la vez. Es conveniente decidir qué es exactamente lo que queremos investigar y definir los términos clave. Por ejemplo, si decimos que queremos descubrir si una actividad de clase que usamos frecuentemente funciona mejor en parejas o en grupos de cinco, necesitamos definir «funciona». En este caso «funciona» puede tener múltiples significados:

A. Funciona = los estudiantes hablan más en la L2 (independientemente de la calidad).
B. Funciona = los estudiantes producen frases más correctas/complejas/…
C. Funciona = a los estudiantes les gusta más.
D. Funciona = ayuda a aprender el vocabulario del tema.

La definición que elijamos de «funciona» marcará la metodología de estudio que necesitamos usar.

La siguiente actividad tiene como objetivo identificar un problema, foco de investigación o campo de acción, asequible y realizable para un profesor o un pequeño grupo de profesores en colaboración, y definirlo de forma concreta para seleccionar el método y las herramientas adecuadas para su investigación.

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Pasos de la actividad

1. Actividad de reflexión

Piensa en las actividades que hiciste en tu última clase.

¿Crees que fueron efectivas para la enseñanza?
¿Cómo sabes que tuvieron el efecto deseado?

Elige una de las actividades que hiciste en el aula y escribe:

¿Cuál era el objetivo de esa actividad?
¿Qué esperaba que los estudiantes aprendieran con esa actividad?
¿Cómo puedo saber si realmente esa actividad es efectiva?

Imagina que quieres mejorar dicha actividad, ¿qué aspectos crees que necesitarías investigar?

Comparte tus ideas con tus compañeros.

2. ¿Qué podemos investigar en nuestra aula?

A continuación te presentamos algunas sugerencias de investigaciones posibles en el aula. Decide si podrías investigar los siguientes puntos en tus clases o son demasiado complicados y amplios para una investigación individual.

Comparte tus respuestas con tus compañeros. Cuando hayáis terminado podéis comparar vuestras respuestas con la guía de sugerencias I .

3. Definir y acotar el estudio

Para que un estudio tenga resultados fiables es esencial establecer exactamente qué queremos investigar. Es importante determinar una pregunta concreta en cada estudio (que puede llevar a otras preguntas derivadas de esta); esto nos ayudará a decidir el tipo de instrumento que necesitamos, el diseño del estudio, el tipo de análisis que necesitamos hacer, etc. Sin una pregunta específica y muy concreta podemos perdernos fácilmente en un estudio,  que no llegará a completarse y cuyos datos estadísticos pueden no resultar fiables debido al diseño de ese estudio o investigación.

En esta actividad se presentan algunos temas de investigación que, aunque parezcan fáciles y pequeños, necesitan especificarse y acotarse antes de poder empezar el diseño del estudio.

Lee las posibles investigaciones que se presentan a continuación y decide qué términos se necesitan definir más específicamente para poder acotar el estudio. Podéis comparar vuestras respuestas con esta
guía de sugerencias II.

4. Vuelve a leer tus respuestas a las preguntas del paso 1.

¿Te parecen adecuadas?
¿Crees que podrías modificarlas para concretar el aspecto que te interesa investigar?

Pon en común el resultado con tus compañeros.

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Comentarios

La investigación-acción se asocia también con la resolución en el aula de problemas sociales como la inclusión de estudiantes con problemas de aprendizaje (O’Hanlon, 2003). Esta rama de la investigación-acción busca no solo reflexionar sobre la efectividad de la enseñanza, sino también cómo se puede, a través de una mejor enseñanza, contribuir a la superación de las injusticias sociales y mejorar el sistema educativo en general (Atweh et al., 1998; Somekh, 2006). Para una lectura más profunda del tema en español, se puede leer la recopilación de Casanova, Gimeno, Pérez y Torres (2005).

También se puede encontrar una breve introducción a la
investigación en la acción en el Diccionario de términos clave de ELE en el Centro Virtual Cervantes.

Referencias bibliográficas

Atweh, B; Kemmis, S. y Weeks, P. (1998): Action Research in Practice: Partnerships for Social Justice in Education. Routledge, London.

Casanova, M.; Gimeno, J; Pérez, A. y Torres, J. (Eds.) (2005. Quinta edición). John Elliott: La Investigación-Acción en Educación. Ediciones Morata, Madrid.

O’Hanlon, C. (2003): Educational Inclusion as Action Research. Open University Press, Berkshire.

Somekh, B. (2006): Action Research: a methodology for change and development. Open University Press, Berkshire.
 

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