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Pasos de la actividad
1. Experiencias interculturales. En la actualidad, los viajes, los intercambios culturales y los negocios internacionales promueven el contacto y el diálogo entre gente de culturas y lenguas distintas. Hay muchas situaciones de contacto que les pueden resultar familiares a tus estudiantes (según el lugar en el que vivan). Piensa en experiencias de contacto con otros idiomas y culturas que tú hayas tenido y en las que tus conocimientos lingüísticos previos hayan ayudado a comprender total o parcialmente los mensajes que recibías en lenguas que no conocías. Recógelos en un documento para presentárselo a tus alumnos de manera que les sirva como punto de partida para conversar sobre este tema. Aquí te presentamos uno, que puedes utilizar como modelo, en el que se cuentan experiencias de dos españoles.
Después de leer estas experiencias, pregunta a tus estudiantes si tienen o han tenido vivencias similares: si en su vida diaria, en el trabajo, en la calle o en sus viajes, están expuestos a otras lenguas, además de a su lengua materna. Pregúntales cómo reaccionan cuando en su entorno oyen a gente hablar en algún idioma que no conocen, si son capaces de comprender parte de esos mensajes y, si es así, cómo logran hacerlo.
2. El reto de entender otras lenguas. Probablemente gracias a la reflexión del paso anterior tus alumnos ya habrán llegado a la conclusión de que, con frecuencia, podemos entender al menos una parte de textos orales y escritos en otras lenguas si hacemos uso de nuestros conocimientos plurilingües, de la simplificación, de recursos paralingüísticos (gestos, mímica, expresiones faciales) y del contexto.
Diles a tus estudiantes que ahora van a tener ocasión de comprobar hasta qué punto pueden entender una lengua que ellos desconocen, gracias a sus conocimientos de español y de otros idiomas. Para ello, preséntales un texto escrito en una lengua romance (un cartel publicitario, una receta de cocina, las instrucciones para montar un mueble...). Sería conveniente que se tratara de un texto cuyo tema estuviera relacionado con los que estéis trabajando esos días en clase. Procura, además, que el nivel del texto corresponda al nivel de español de tus estudiantes, y que contenga al menos algunos cognados, para orientarlos y facilitarles la lectura. Aquí te proponemos, a modo de ejemplo, trabajar con una receta de cocina .
Pídeles que lo lean en silencio y que, después, en parejas, respondan a preguntas de comprensión textual sobre él. Indícales que para ello pueden poner en juego sus conocimientos específicos de otras lenguas.
Para la elaboración de ese cuestionario puedes tomar como referencia estas preguntas de comprensión de la receta de cocina que presentamos aquí.
Cierra este paso con una puesta en común de sus respuestas.
3. ¿Cómo lo has conseguido? Pide a tus estudiantes que reflexionen sobre las estrategias que han utilizado para poder comprender el texto. Para esa reflexión, y si has decidido trabajar con el texto modelo que te hemos presentado en el paso anterior, puede resultarte útil este cuestionario. Si has decidido utilizar otro texto, puedes elaborar otro a partir de este modelo.
Una vez esté completo el cuestionario, pídeles que intercambien sus respuestas en parejas, y, finalmente, ponlas en común con el resto de la clase. Se trata de que los estudiantes se conciencien de que los conocimientos que ya poseen sobre su propia lengua u otras segundas lenguas (además de otros factores como el contexto, el diseño del texto, etc.) pueden ser muy útiles para acceder a textos escritos en español.
4. En detalle. A continuación, profundiza un poco más en los aspectos abordados en el primer apartado del cuestionario del paso anterior, es decir, en aquellos aspectos relacionados con la competencia plurilingüe que les han sido útiles a tus estudiantes a la hora de comprender el texto con el que estáis trabajando.
Pídeles que indiquen aquellas palabras y expresiones que han podido comprender gracias a (1) su lengua materna o (2) otras lenguas que conocen. Esta ficha los puede ayudar a presentar su respuesta. Cuando acaben, anímales a que compartan con sus compañeros lo que han escrito en la ficha.
Finalmente, pídeles que compartan los resultados con sus compañeros.
Explícales que es posible que, en algunos casos, pueden haber activado al unísono sus conocimientos en varías lenguas. Por ejemplo, si el estudiante es anglófono y está aprendiendo español, podrá deducir fácilmente el significado de
es serveix, gracias a sus conocimientos en inglés
(serve it) y en español (se sirve): la segunda lengua (español) le permitirá reforzar sus hipótesis formuladas a partir de su primera lengua (inglés).
5. Ahora, en español. Por último, y ahora que tus estudiantes ya están más preparados para activar de manera consciente sus conocimientos de otras lenguas a la hora de enfrentarse a textos en español, entrégales otro texto, esta vez en español, de un tema relacionado con el anterior (y de los ámbitos temáticos de que estéis trabajando en el curso). Explícales que deben procurar deducir el significado del texto poniendo especial atención a todos aquellos aspectos (léxicos, sintácticos, discursivos) que pueden entender gracias a su conocimiento en otras lenguas.
Finalmente, anímales a que expliquen lo que han entendido del texto y qué contenidos han podido deducir gracias a poner en juego su competencia plurilingüe. |