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DescripciónTerminamos con ésta la serie de cuatro actividades iniciadas por «Contra los profesores de español (I)». La intención de la serie es atacar la idea de que sólo los que saben una lengua (porque la hablan desde niños o porque la han estudiado) pueden dedicarse con éxito a su enseñanza.
Como hemos comprobado en «Contra los profesores de español (III)», el camino que nos lleva a la formulación de reglas que predigan los enunciados de una lengua consiste en dos movimientos contrarios pero complementarios: de abajo arriba y de arriba abajo.
- De abajo arriba, porque debemos comenzar siempre por un análisis honrado y sin prejuicios de lo que la gente dice, de cualquier enunciado que contenga los elementos cuya regularidad pretendemos descubrir.
- De arriba abajo, porque debemos probar las reglas formuladas en lo que la gente dice, en nuevos enunciados. En este sentido, es importante señalar que las reglas gramaticales no se inventan sino que
se descubren. La lengua está sujeta a regularidades sistemáticas y la función del gramático no es nunca imponérselas sino descubrirlas en los enunciados lingüísticos. Por supuesto que podemos (y debemos) consultar los diversos manuales de gramática del español (normativos, descriptivos, comunicativos, etc.) para que nos ayuden en esa labor de descubrimiento, pero teniendo siempre muy presente que la única autoridad que hay en cuestiones de lengua es la propia lengua, es decir, lo que la gente dice. Son los enunciados lingüísticos, las frases que decimos, los únicos que determinarán la validez de una regla, y no una autoridad académica.
Por otro lado, y como cuestión metódica, siempre debemos preguntarnos por la causa de la ineficacia de las reglas que se hayan demostrado falsas. En «Contra los profesores de español (III)» vimos algunas. En el caso de la
regla 1 vimos que su error principal estriba en considerar que el funcionamiento de pero y sino radica sólo en la sintaxis, olvidando la intención pragmática, los contextos comunicativos en que esos elementos aparecen. En cuanto a la
regla 2, descubrimos que su error se encuentra en considerar que pero y sino comparten la misma intención pragmática. Y, por último, el acierto de la
regla 3 reside en tener en cuenta los contextos comunicativos de aparición de esos elementos. Esta perspectiva, pragmática o comunicativa, es la que se ha mostrado más eficaz a la hora de describir las regularidades de la lengua.
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Pasos de la actividad
1. Como colofón de esta serie, te proponemos que continúes con la descripción de pero y sino en nuevos contextos, porque nunca debemos darnos por satisfechos con una regla, ya que el descubrimiento de la lengua es inacabable. Es por eso que el título de esta serie, «Contra los profesores de español», nos parece ahora pertinente en otro sentido. Siempre nos queda por descubrir algo de la lengua, siempre continuaremos siendo estudiantes de español (como los nuestros, aunque más adelantados). El que considere que ya lo sabe todo, que poco le queda por aprender, ya está condenado: poco le queda por enseñar.
Para continuar, pues, con ese trabajo, te invitamos a analizar el comportamiento de pero y sino en los ejemplos que se proponen a continuación. Para el análisis te pueden servir de guía las preguntas que hemos incluido después.
Ejemplos:
- A mí no me gusta el fútbol, pero a ella sí.
- A mí me gusta el fútbol, pero a ella no.
- Juan sabe ruso, pero yo no.
- Juan sabe ruso, pero yo también.
- Juan no sabe ruso, pero yo sí.
- Juan no sabe ruso, pero yo tampoco.
- El alcalde no prohibió el tráfico en el centro sino que lo restringió.
- En nuestra época no se habla sino de dinero.
Preguntas:
- ¿Qué expectativas rompen las informaciones iniciadas por pero en las frases 1-6?
- ¿Por qué aparecen sí, no, tampoco y también en las frases 1-6?
- ¿Por qué aparece sino que en la frase 7?
- ¿Cuál es la información que se corrige en la frase 8?
2. ¿A qué conclusiones has llegado? Te animamos a que contrastes tus conclusiones con las que aquí te ofrecemos. |
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Comentarios
Si te interesa analizar con más profundidad en qué consiste la labor del gramático (condiciones para llevarla a cabo, procedimiento técnico, etc.), puedes consultar el primer capítulo del libro Del lenguaje,de Agustín García Calvo, publicado por la editorial Lucina en Zamora en 1979. El libro, por otra parte, es el mejor análisis con el que contamos en nuestra lengua para un acercamiento a la gramática a partir del oído, esto es, a partir de lo que se oye cuando se habla, en especial de la entonación.
Para conocer de primera mano las bases teóricas y los instrumentos de análisis de la gramática comunicativa, te invitamos a consultar el manual del curso Llengua
Espanyola III, de Francisco Matte Bon, editado por la Universitat Oberta de Catalunya en Barcelona en 1997. Asimismo, la Gramática comunicativa del español, del mismo autor, publicada por la editorial Edelsa en Madrid en 1992, contiene la aplicación de esas bases teóricas e instrumentos de análisis
de la gramática del español. Se trata, por el momento, de la descripción más detallada a partir de un análisis de la lengua que tiene en cuenta su uso, esto es, las implicaciones contextuales que aportan las formas lingüísticas a los enunciados. |
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