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 Lunes, 29 de marzo de 2004
   

 ¿Esta tarea necesita una inyección?
 
Por Sheila Estaire

 

Apartado: Reflexión para el profesor
Subapartado:
Desarrollo de actividades de la lengua, estrategias y procesos en los alumnos. Expresión e interacción oral
Destinatario:
Profesores
Material necesario:
Ficha que se adjunta


Descripción

El objetivo de esta actividad es reflexionar sobre una serie de factores que inciden sobre el grado de comunicatividad de una tarea de expresión oral y, analizar, a partir de esa reflexión, tareas concretas con el fin de mejorar aquellos aspectos que se encuentren deficitarios y susceptibles de mejora.

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Introducción a la actividad

¿Qué factores inciden en el grado de comunicatividad de una tarea de expresión oral? ¿Qué criterios podemos emplear para analizar estas tareas? ¿Cómo podemos aplicar estos criterios con el fin de establecer el grado de comunicatividad de una tarea de expresión oral?

Cuando nos comunicamos oralmente con otras personas en nuestra vida cotidiana, fuera del aula, la interacción tiene una serie de características:

a) Tiene una finalidad comunicativa asumida por los interlocutores (una finalidad transaccional o social).

b)
Se centra en el mensaje, en el significado, no en la forma.

c)
En un alto porcentaje de casos, plantea un vacío de información que intentamos cerrar.

d)
Generalmente tenemos interés por lo que se expresa y deseo de comunicarnos.

e)
El que habla decide qué dice y cómo lo dice (es decir, tiene elección).

f)
Esta elección del que habla crea imprevisibilidad para su interlocutor, que no sabe exactamente qué va a oír ni cómo se lo van a decir.

g)
Pone en acción procesos de comunicación característicos de la interacción oral, por ejemplo, la negociación de significados entre los interlocutores, el empleo de diferentes estrategias de comunicación, esfuerzos de reparación cuando algún aspecto de la comunicación falla, etc.

h)
La lengua utilizada es auténtica, no está manipulada con fines didácticos como puede suceder en el aula.

Si deseamos que las tareas de expresión oral que realizamos en el aula sean ricas en comunicatividad, estas características de la interacción en la vida real deben estar presentes en las tareas que llevemos a clase, y debemos tener especial cuidado en crear las oportunidades para que dichas características se reproduzcan en el aula.

Por otra parte, dentro del contexto específico del aula hay otros factores que también inciden en el grado de comunicatividad y en la eficacia didáctica de una tarea de expresión oral:

a) Si los alumnos perciben la tarea como relacionada con su experiencia, o que es transferible o aplicable, la motivación, el interés y el deseo de comunicarse serán mayores (ver característica d arriba apuntada). Reforzará asimismo el aprendizaje significativo y centrado en el alumno.

b)
Si la tarea ofrece oportunidades para que los alumnos hagan sus contribuciones, puedan hacer sugerencias, o puedan tomar algunas decisiones (por ejemplo, que puedan sugerir los puntos que se pueden incluir en una ficha que van a utilizar, o que puedan decidir qué apartados van a recoger en un folleto sobre su ciudad o en una entrevista que van a realizar), la motivación, el interés y el deseo de comunicarse serán también mayores (ver característica d arriba apuntada). De esta manera, el trabajo estará más centrado en el alumno; y permitirá que los alumnos se sientan más implicados y que desarrollen un sentido de pertenencia hacia lo que están realizando, factores afectivos que inciden favorablemente en el proceso de aprendizaje.

c)
La participación del profesor durante una tarea de expresión oral debe ser baja y la de los alumnos alta. Los alumnos son los interlocutores, por tanto ellos son los que tienen en sus manos la realización de la tarea. Por otra parte, no debemos olvidar que son los alumnos, no el profesor, los que necesitan aprovechar todas las oportunidades posibles para desarrollar su competencia comunicativa.

d)
Los procedimientos empleados en el desarrollo de una tarea de expresión oral deben maximizar su potencial interactivo, deben maximizar las oportunidades de interacción. La forma de organizar una tarea puede hacer que las ocasiones en las que un alumno hable queden reducidas al mínimo o que, al contrario, éstas se multipliquen, ofreciendo así a los alumnos muchas más oportunidades de aprendizaje a través del uso de la L2. Pensemos, por ejemplo, en una tarea basada en un cuestionario sobre el tema que se esté tratando en la unidad didáctica. Si el cuestionario se hace en gran grupo, con los alumnos turnándose en las respuestas, un alumno respondiendo cada vez, las oportunidades que cada uno tiene de hablar serán significativamente inferiores a las que tendría si la tarea se realiza en pequeños grupos trabajando simultáneamente. Las oportunidades creadas por esta segunda modalidad pueden incluso aumentarse si a continuación se reagrupa a los alumnos y se continúa con una segunda ronda de grupos diferentes; o si la tarea se realiza con todos los alumnos de pie circulando por el aula, entrevistando a un número mínimo prefijado de compañeros y siendo a su vez entrevistados, durante un tiempo establecido desde el principio.

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Pasos de la actividad

1. Escoge entre tres y cinco tareas de expresión oral entre los materiales que utilizas normalmente en tus clases. Utiliza la ficha de control que se adjunta para analizar las tareas escogidas a partir de los criterios que en ella se han incluido (recuerda que estos criterios están explicados con mayor detalle arriba, en el apartado Introducción a la actividad). Evalúa cada punto utilizando una escala de uno a cinco y teniendo en cuenta que el cinco se corresponde con el mayor grado de comunicatividad. Suma los puntos que has dado en cada apartado a cada tarea. ¿Cuál de ellas surge como la más comunicativa según los criterios empleados?

2. Invita a tus compañeros a que también realicen la actividad para poder compartir la reflexión que genera. Sería conveniente que el primer análisis lo realizarais por separado, pero analizando las mismas tareas, para poder a continuación comparar y discutir los puntos que habéis adjudicado a cada una de ellas. El análisis podría repetirse, esta vez analizando cada uno diferentes tareas y haciendo una puesta en común al finalizar.


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Comentarios

Otro uso de la ficha de control que resulta de gran utilidad es emplearla como instrumento de reflexión sobre los cambios que podemos introducir en las tareas analizadas, con el fin de reforzar aquellos elementos que hemos puntuado más bajos. La lista de criterios puede considerarse entonces como un botiquín con una serie de inyecciones que pueden utilizarse para aumentar el nivel de comunicatividad de los elementos que lo necesiten. Por ejemplo, si en una tarea que estamos analizando hemos puntuado muy bajo el criterio número seis, podemos plantearnos las siguientes cuestiones: ¿Qué cambios podríamos realizar en el planteamiento de la tarea para hacerla más abierta a las aportaciones o sugerencias de los alumnos? ¿Qué aspectos de la tarea podrían ser generados por los propios alumnos?

Una vez encontrada la solución, deberíamos modificar la tarea, haciendo algo así como si le inyectáramos una dosis de criterio número seis. A continuación lo interesante sería llevarla al aula en su nueva versión, y analizar el efecto de las modificaciones introducidas. Si nuestros compañeros están implicados en el proyecto, una discusión sobre lo realizado resultaría sin duda sumamente enriquecedor.

A continuación incluimos algunas referencias bibliográficas que pueden resultar de interés:

Bygate, M. (1987), Speaking.Oxford: Oxford University Press.

Littlewood, W. (1992), La enseñanza de la comunicación oral. Barcelona: Paidós.

Pattison P. (1987), Developing Communication Skills. Cambridge: Cambridge University Press.
 

 
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