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Descripción
Con esta técnica docente, compuesta esencialmente de una lista de pequeñas sugerencias para llevar al aula, se inicia una serie de propuestas que pretende ofrecer algunas ideas para hacer presente en el aula de ELE todo aquello que pueda ocurrir en español en el contexto más inmediato de los aprendientes que se encuentran fuera de un país hispano. Evidentemente, no en todos los contextos geográficos en los que se encuentren los alumnos habrá una fuerte presencia de las culturas de los países hispanos, pero considerando el actual flujo de personas alrededor del mundo, es muy posible que la presencia de hablantes de español y de sus culturas se esté extendiendo y, por muy pequeña que sea esa presencia, siempre es positivo tenerla en cuenta en el aula para un mejor aprendizaje de la lengua en sí: para el desarrollo de las competencias generales, y especialmente, de las habilidades y destrezas interculturales.
Las ideas y sugerencias que vertebran la propuesta que aquí se presenta están referidas principalmente a la dimensión del alumno como hablante intercultural. Se vincula con los siguientes inventarios del Plan curricular del Instituto Cervantes. Niveles de referencia para el español (2006): apartado 3. «Productos y acontecimientos culturales», 3.1. «Literatura y pensamiento», 3.2. «Música» 3.3. «Cine y artes escénicas» y «Artes Plásticas» del inventario Referentes culturales, fase de aproximación y/o profundización; apartado 3. «Identidad colectiva y estilo de vida» del inventario Saberes y comportamientos socioculturales, fase de aproximación y/o profundización).
En esta primera técnica se ofrecen algunas pequeñas ideas de cómo ir integrando en el aula la realidad sociocultural en español más inmediata al alumno de forma más o menos espontánea y sin forzar demasiado su introducción. Es decir, se trata de no dejar que esa realidad pase desapercibida en el día a día del aula mediante pequeñas alusiones a ella. Las otras técnicas docentes que seguirán a ésta, que ha sido concebida a modo de introducción de toda la serie, serán:
Hoy de deberes, nos vamos de compras
Pasarlo bien en español
Una presentación de película
A la caza del tesoro hispano
Se requiere conocimientos de español
Todas ellas han sido adaptadas a este contexto específico de trabajo de técnicas y actividades comunicativas frecuentemente usadas para el aprendizaje de lenguas. Asimismo, pueden servir de inspiración al docente para elaborar, a partir de las mismas, secuencias de actividades adaptadas al contexto específico en que cada docente desempeña su labor. |
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Pasos de la actividad
1. En primer lugar, y lo más importante, si eres un profesor originario de un país hispano, ten en cuenta en todo momento que tú mismo eres representación de tu propia cultura en el extranjero y que probablemente tú eres la persona nativa con la que más interactúan tus alumnos. Por lo tanto, cuando resulte oportuno, porque la actividad con la que se esté trabajando dé pie a ello, háblales de tu lugar de origen, de tus costumbres cuando vivías allí y de cómo han cambiado en tu nuevo lugar de residencia; explícales lo que echas de menos y/o lo que no, lo que te gusta del país donde te encuentras y lo que no te gusta tanto; cuéntales si tienes amigos de tu país o de otros países hispanos y qué sueles hacer con ellos, etc. En el caso de que no seas un profesor de un país hispano, del mismo modo, cuenta tus experiencias con el mundo hispano, en tu ciudad y en los países hispanos donde hayas estado alguna vez.
Tener siempre en mente tu propia experiencia con la otra cultura, te ayudará a tratar estas cuestiones interculturales en clase de forma espontánea cuando sea pertinente, aunque recuerda que no debes convertir tu propia opinión en el foco de atención de tus clases ni olvidarte de la actividad en la que se está trabajando.
Fomenta, asimismo, el intercambio de opiniones sobre estos temas con tus alumnos y sus propias experiencias cuando han estado en contacto con otras culturas. En este caso, y si lo prefieres, trabaja este tema concreto de forma más directa y específica. Para ello, puedes elaborar una ficha de trabajo que sirva para ese intercambio de opiniones con tus alumnos. Aquí, a modo de ejemplo, te proponemos un modelo que puedes entregar a tus alumnos.
Una vez completada individualmente la ficha, pide a tus alumnos que compartan sus experiencias y opiniones con sus compañeros. Si el grupo es pequeño (de unos seis o siete alumnos) diles que pongan en común sus opiniones en el grupo de clase. En este caso, guía a los alumnos punto por punto para que cada uno dé sus propias opiniones y ejemplos de sus experiencias. Participa tú también relatando tus propias experiencias cuando hayan hablado ellos. Si el grupo es más grande, forma grupos de cuatro o cinco personas. En este segundo caso, se puede hacer una puesta en común final en la que un representante de cada grupo cuente al resto de la clase aquello que haya resultado más interesante o significativo durante la conversación. Incluye tus experiencias y opiniones en esta puesta en común final. Tanto si trabajas con todo el conjunto de la clase como en grupos más pequeños, procura que la actividad no se convierta en una mera exposición de experiencias personales fomentando en todo momento la interacción y el intercambio de opiniones. Para ello, por ejemplo, cuando un alumno explique alguna experiencia, pregúntales si alguien ha experimentado algo parecido o cómo habrían actuado ellos en una situación similar o si opinan lo mismo que su compañero, etc. Hazles tomar conciencia de lo positivo de la convivencia y contacto con otras culturas.
2. Tanto si eres un profesor originario de un país hispano como si no, procura estar al día de todo aquello que ocurra o pueda ocurrir, en español, en el lugar en el que os encontráis. Por ejemplo, eventos culturales como conciertos, exposiciones, conferencias, proyecciones de películas en versión original subtitulada, representaciones teatrales de autores hispanos (posiblemente en la lengua de los estudiantes), aparición de libros de autores hispanos traducidos a su lengua, cursos de baile, de cocina, etc. Entérate también de si hay comunidades hispanohablantes y de qué país o países proceden, dónde viven y cuáles son sus costumbres y celebraciones. Investiga si en la ciudad o país donde estás existen medios de comunicación, comercios, empresas, restaurantes, asociaciones culturales, ONG, centros sociales, consulados, embajadas, centros educativos, bibliotecas, etc. vinculados con los de los países hispanos. Todo ello te servirá para cualquier pregunta que te puedan hacer tus alumnos o para dar información a tus alumnos siempre que lo creas conveniente.
También, podrías animar a tus alumnos a compartir contigo la investigación previa y animarles a buscar presencia de referentes culturales hispanos en su comunidad. Para ello, puedes sugerirles realizar una pequeña investigación para la que te proponemos, a modo de ejemplo, una tabla como esta. Antes de entregársela a tus alumnos puede ser el momento de aclarar posibles dudas léxicas.
Esta búsqueda por parte de los alumnos, que puede realizarse individuamente, en parejas o en pequeños grupos, suele motivar a los alumnos para estar al día de aquello que ocurre en español en su propia localidad y para comentarlo en clase siempre que sepan de algo que pueda resultar de interés para el resto de sus compañeros. Además, se puede adaptar el cuadro para que esté siempre colgado en el tablón de anuncios de la clase y se vaya modificando a lo largo del curso en función de los nuevos eventos que ocurran en la ciudad.
3. Intenta mencionar en la mayoría de tus clases aquello que esté vinculado con las culturas hispanas allí donde estás, pero sin forzarlo demasiado; no eres un guía cultural para los alumnos. Aprovecha los contenidos que se están trabajando en el momento para mencionar una cosa u otra (por ejemplo, habla de restaurantes hispanos cuando se trate el tema de las comidas en clase), a no ser que esté ocurriendo algo realmente interesante que creas conveniente destacar por algún motivo. Y, sobre todo, ofrece siempre la oportunidad a los alumnos de que sean ellos mismos quienes den información sobre los acontecimientos en español que ocurren allí donde viven, preguntándoles primero a ellos antes de dar tú cualquier información.
Cuando lo consideres oportuno, anima a tus alumnos para que investiguen en su localidad y busquen información sobre algún tema en particular que se vaya a tratar en clase. Para orientarles puedes ofrecerles una hoja de trabajo como la que aparece en este enlace.
4. Existen muchas maneras de llamar la atención a los alumnos sobre la presencia de la realidad relacionada con las culturas de los países hispanos presentes en los entornos de aprendizaje de los alumnos. He aquí una breve lista con algunas ideas para la clase:
- Al principio del curso, entrega una lista con los lugares (bibliotecas, librerías, etc.) de vuestra ciudad, que tienen documentación en español y que pueden servir a los alumnos para estudiar fuera de la clase.
- El primer día de clase, en el momento de las presentaciones de los alumnos, fíjate en si alguien tiene un nombre o apellido hispano y pregúntale, en ese momento o cuando corresponda, si se llama así por alguna razón especial.
- El primer día de clase, si trabajas con un cuestionario de análisis de necesidades, también puedes incluir en el mismo, junto a preguntas como ¿Por qué estudias español?, otras como ¿Usas o quieres usar el español fuera de la clase? ¿Dónde? ¿Con quién?
- Cuando al principio de las sesiones de clases, les preguntes qué tal el día o el fin de semana, añade estas otras preguntas: ¿Has practicado español? ¿Con quién? ¿Dónde? ¿Cómo? ¿Has buscado oportunidades para hacerlo? Si no lo has hecho, ¿qué hubieras podido hacer para establecer contacto en tu comunidad con personas relacionadas con la cultura de algún país hispano?
- Al trabajar con actividades que impliquen comparación de comportamientos, pregunta a tus alumnos si observan o han observado alguna vez las características comentadas en los hispanos que habitan en su país. Asimismo, si estás trabajando en el aula relaciones entre las personas, ofrece la oportunidad a tus alumnos de que cuenten si tienen familiares o amigos hispanohablantes, cómo son, qué les parece curioso de ellos, qué les gusta, qué les molesta, etc.
- Cuando en las clases aparezcan temas culturales como las comidas, las fiestas o celebraciones, el cine, el arte, la música, etc. da la posibilidad a tus alumnos de que ellos mismos informen sobre aquello relacionado con la cultura del español que figura en la agenda cultural de su ciudad y que está ocurriendo o que va a ocurrir próximamente. O, simplemente, anúncialo tú, si ellos no lo saben.
- Si estás trabajando en el aula con las diferencias dialectales, pregunta a tus alumnos si conocen a hispanohablantes y si han observado algunas de estas diferencias al escucharlos hablar.
- Cuando quieras o necesites material real para tus clases relacionado con la culturas de algún país hispano, lleva aquél que hayas encontrado allí donde estás, siempre que sea posible y que tenga sentido para la actividad que vayas a realizar.
- Al diseñar alguna actividad propia, procura que en ella se haga referencia a esa realidad hispana más inmediata a tus alumnos, siempre que tenga sentido hacerlo, como las que se sugieren en el resto de esta serie.
- Si lo consideras factible, organiza salidas con los alumnos a los lugares donde se celebren manifestaciones culturales en español allí donde estáis. |
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Comentarios
En el Marco común europeo de referencia para las lenguas (en adelante, MCER) se incluye la siguiente reflexión en relación al desarrollo de la competencia intercultural que atañe a:
La capacidad de relacionar entre sí la cultura de origen y la cultura extranjera.
La sensibilidad cultural y la capacidad de identificar y utilizar una variedad de estrategias para establecer contacto con personas de otras culturas.
La capacidad de cumplir el papel de intermediario cultural entre la cultura propia y la extranjera, y de abordar con eficacia los malentendidos interculturales y las situaciones conflictivas.
La capacidad de superar relaciones estereotipadas.
(MCER, 2001: 102)
La reflexión a que apela el MCER se refiere al hecho de que el desarrollo de la competencia intercultural no significa solamente conocer los mecanismos mediante los cuales funciona la cultura meta, sino que, al mismo tiempo, uno los compara con los propios y se hace, de esta forma, más consciente de su cultura de origen. Asimismo, tampoco se trata de imitar a los hablantes de la otra cultura ni de renunciar a la que uno pertenece. Se trata, en definitiva, de que los estudiantes de idiomas obtengan las herramientas necesarias para negociar y crear una nueva realidad con sus interlocutores de la otra cultura y de este modo establecer la comunicación intercultural tan necesaria para el buen entendimiento entre los diferentes pueblos. Si en la práctica docente no se lleva a cabo una promoción de estos aspectos es entonces cuando surgen los malentendidos y otros problemas de comunicación.
Trabajando de este modo, además, se motiva la activación y desarrollo necesario de las competencia plurilingüe y plurilicultural del alumno, es decir, de «la capacidad de una persona para participar en encuentros interculturales, gracias a la experiencia que posee en diversas culturas y al conocimiento de diversas lenguas» (Diccionario de términos clave de ELE).Como se especifica en el MCER, las propias experiencias de contacto del alumno con otras culturas fomentan, además de un enriquecimiento personal, un mejor aprendizaje de las lenguas. El desarrollo de la competencia plurilingüe permite al aprendiente establecer una red de relaciones entre las lenguas que aprende y que usa. Por tanto, las experiencias de contacto con otras culturas contribuyen a una mayor consciencia sobre la comunicación en la lengua meta y, por tanto, al desarrollo de estrategias para llevarla a cabo adecuadamente.
Algunos autores han señalado como principal mecanismo para el desarrollo de la competencia intercultural la observación directa y el establecimiento de similitudes y diferencias con el otro como forma de superar la estrecha visión de la realidad que nos aparece filtrada a través de los estereotipos. Entonces, si el entorno del aula ofrece la posibilidad, ¿qué mejor que observar aquello de la cultura meta que esté de alguna manera representado allí donde uno se encuentra? ¿Por qué no acercarse a los hablantes nativos con los que uno convive y a sus costumbres? ¿Por qué no animar a los alumnos desde las aulas a establecer ese tipo de contacto con las representaciones de la cultura hispana que existan en su entorno más inmediato?
Byram y Fleming en Perspectivas interculturales en el aprendizaje de idiomas. Enfoques a través del teatro y de la etnografía (2001) hacen un análisis de la sección dedicada a la enseñanza de idiomas extranjeros del Currículo Nacional Inglés como un ejemplo de los cambios globales que se están produciendo en la actual enseñanza de idiomas. En dicho currículo, entre otros aspectos, se considera que para un buen aprendizaje el alumno debería:
- tener oportunidades de trabajar en clase con materiales auténticos extraídos de las comunidades que hablan el idioma meta;
- tener la oportunidad de establecer contacto con las personas que hablan la lengua de aprendizaje ya sea en el propio país o en el extranjero;
- investigar e informar de las características de sus comunidades de habla o visitar y explorar el país en el que se habla la lengua extranjera, como un antropólogo.
Trabajando de este modo, el alumno se integra de alguna manera en otra cultura, la observa, la analiza y la comprende mucho mejor al mismo tiempo que observa desde una nueva perspectiva los rasgos del grupo al que él mismo pertenece, de igual modo que un antropólogo se integra en otra comunidad, la experimenta, la estudia y la compara con las demás. El profesor de lenguas debe encargarse de que esto ocurra en el aula si cree en tal enfoque y no por ello tiene que ser un especialista en la cultura meta ni en las de sus estudiantes. Se trata tan sólo de que contribuya, anime y facilite la comunicación intercultural en la clase a través del uso de materiales que estén implícita o explícitamente relacionados con aspectos culturales de la lengua meta y, con ellos, logre acercar la realidad de esa lengua a sus alumnos. El trabajo con ese tipo de materiales ayuda a los alumnos a adoptar una actitud crítica frente a sus propios valores y creencias.
Las sugerencias citadas más arriba fueron llevadas a cabo con éxito en el Instituto Cervantes de Nueva York, esencialmente para la elaboración de la memoria de máster de la docente que firma esta entrega y, a partir de entonces, con más intensidad en las clases diarias. Como se sabe, el español es la segunda lengua más hablada en EEUU, especialmente en las grandes ciudades y, por ello, resulta más bien natural o esencial tratar este tema en las clases de ELE en ese particular contexto geográfico. Por esta razón se recomienda tener muy claros el sentido y los objetivos de la introducción de unas técnicas docentes como éstas en el propio contexto educativo y si éstas deben ser más o menos frecuentes.
Es verdad que en el mundo globalizado actual las culturas de los países hispanos están cada vez en más lugares, pero aún así, todavía hay partes del mundo donde el español y las culturas de los países hispanos no están tan presentes en las calles o prácticamente no lo están en absoluto. Se aconseja, en este caso, plantear un trabajo de análisis de una realidad más global y para ello, las nuevas tecnologías e Internet pueden ser herramientas que permitan una investigación sobre el impacto y la presencia de la cultura del español en nuestra aldea global.
Si se considera que este conjunto de técnicas puede resultar adecuado o puede aplicarse en el contexto geográfico en el que se está trabajando, podrán dar lugar a actividades que puedan ser diseñadas para cualquier nivel y curso. Como se podrá comprobar, su uso suele resultar positivo porque los alumnos ven la posibilidad de usar la lengua de aprendizaje fuera del aula en un contexto más cercano, sin tener que viajar a otros países, por ejemplo. Al mismo tiempo, los invita a que ellos mismos se animen a investigar qué hay en el lugar donde se encuentra para practicar el español y a interactuar y participar de esa realidad.
Evidentemente, todo ello no supone dejar de mencionar en el aula de ELE cómo son la vida y las costumbres de los países hispanohablantes en sí. Al contrario, lo uno no se puede explicar sin lo otro, porque las manifestaciones culturales que se encuentren en el propio contexto geográfico del alumno tienen su origen en los países hispanos. En este caso, y para comprender mejor el concepto de interculturalidad, conviene destacar en el aula en qué sentido los hablantes de español modifican o no sus costumbres para adaptarse al nuevo lugar.
Para finalizar, señalamos algunas referencias bibliográficas en las que se fundamentan las seis técnicas docentes de la serie:
Baltasar Roura, G. (2007): «La integración de los aspectos socioculturales de los inmigrantes latinos de Nueva York en el aula de ELE del Instituto Cervantes» (memoria de máster). Revista Electrónica de Didáctica del Español como Lengua Extranjera, REDELE [En línea] Número 7, primer trimestre 2007. Documento disponible en:
http://www.mepsyd.es/redele/Biblioteca2007/GemmaBaltasar.shtml
Byram M. y Fleming, M. (2001): Perspectivas interculturales en el aprendizaje de idiomas. Enfoques a través del teatro y de la etnografía. Madrid: Cambridge University Press.
Centro Virtual Cervantes, VV.AA.: Diccionario de terminos clave ELE, http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/diccio_ele/
Consejo de Europa (2001): Marco Común Europeo de Referencia para las lenguas: aprendizaje, enseñanza, evaluación. Madrid: Consejo de Europa. Instituto Cervantes. Ministerio de Educación. Anaya. Documento disponible en:
http://cvc.cervantes.es/obref/marco/
Instituto Cervantes (2006): Plan Curricular del Instituto Cervantes. Niveles de referencia para el español, Madrid: Biblioteca Nueva
Miquel, L. y Sans, N. (2004): «El componente cultural: un ingrediente más en las clases de lengua». Revista Electrónica de Didáctica del Español como Lengua Extranjera, REDELE [En línea] Número 0, marzo 2004. Documento disponible en:
http://www.educacion.es/redele/revista/miquel_sans.shtml |