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Lunes, 16 de febrero de 2009

 

¡Estaba cantado!
Por Lidia Lozano González


Actividad de técnica docente

Apartado: Técnicas docentes
Subapartado: Métodos de trabajo con canciones
Actividad de lengua implicada: Comprensión oral y expresión escrita
Material necesario: Copias con la letra de la canción, canción en casete, vídeo o CD, cartulinas de colores, hojas en blanco, fotografías de los cantantes (opcional)


Descripción

A continuación se presenta una técnica, a la que hemos dado el nombre de «explotación de la canción desde la perspectiva de crítico y de artista» que puede utilizarse en el aula de ELE para trabajar con canciones y que sirve para desarrollar la habilidad de interpretar canciones y comprender la melodía, el contenido y el sentimiento que estas transmiten. Además, con ella se pretende desarrollar en el estudiante su capacidad auditiva, su expresión oral y escrita, a la vez que despertar en él el interés por la cultura española.


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Pasos de la actividad

1. Unos días antes de trabajar en el aula con la canción que hayas elegido, pide a tus estudiantes que busquen en la Red información sobre el cantante o grupo musical (nacionalidad, edad, tipo de música, etc.) que haya dado a conocer dicha canción. Diles que impriman las informaciones que les resulten más sugerentes y que localicen fotografías de los autores o cantantes de la canción. Dales el nombre del grupo o del cantante, pero no reveles, de momento, cuál es el título de la canción con la que vais a trabajar.

2. Avisa a los alumnos de que, el día que hayas designado para la sesión de explotación de la canción, lleven a clase las informaciones y las fotografías del cantante o grupo musical que hayan localizado en la Red.

Organiza la clase en grupos de tres o cuatro personas y pídeles que compartan la información que cada uno ha localizado. Paséate por la clase, observando el trabajo de los alumnos y escuchando los comentarios que hagan. Al final, organiza una puesta en común para la que puedes utilizar esta ficha que puedes proyectar en una transparencia o escribir en la pizarra y pedir a los alumnos que la completen.

3. Informa a tus estudiantes de que van a escuchar una canción del cantante o del grupo musical con el que estáis trabajando y explícales el objetivo de esta primera audición: deben escuchar la canción y anotar en un papel en blanco todas aquellas palabras y expresiones que crean entender.

4. Después de escuchar la canción, los alumnos se reúnen con los compañeros del grupo con los que han trabajado anteriormente y hablan sobre lo que han entendido de la canción. A partir de todas las palabras que han escuchado, hacen hipótesis sobre el contenido de la misma. Mientras ellos trabajan, paséate por el aula observando su interacción en español y haciendo las observaciones pertinentes. Tras unos minutos de trabajo, pídeles que hablen sobre lo que han escuchado. Para ello, puedes preguntarles por los siguientes aspectos de la canción:

  • tema;
  • cantantes;
  • instrumentos;
  • ritmo, melodía;
  • procedencia geográfica del hablante (a partir del acento): España, México, Argentina… (español peninsular, español de México, de Argentina…)

5. Informa a los estudiantes de que van a escuchar una vez más la canción, pero cuéntales que el objetivo de la escucha ahora va a ser diferente.

Prepara el material con el que vais a trabajar. Tienes que transcribir la letra de la canción, pero introducir algunas modificaciones del siguiente tipo:

  • Primera modificación. Poner algunos verbos (pero no todos) en un tiempo diferente al de la versión original de la canción, o bien presentar alguna diferencia de persona o número en la desinencia.
  • Segunda modificación. Omitir en el texto algunas palabras y numerar esos huecos. El número de cada hueco debe remitir a una explicación o definición (que estará en la parte derecha de la hoja) de la palabra o palabras omitidas en cada caso. Por ejemplo:

    Texto de la canción con huecos
    Pero no ____________ (1),
    siento que __________ (2),
    me estoy ahogando sin tu _________ (3)
    (Maná)

    Explicación correspondiente de las palabras omitidas
    (1) No tengo la habilidad de hacer algo.
    (2) Dejo de vivir.
    (3) Sentimiento muy profundo entre dos personas.

  • Tercera modificación. Escribir dos o tres palabras de la canción en negrita (o en otro color o en mayúsculas, para que los estudiantes las identifiquen fácilmente) y descolocarlas, es decir, ubicarlas en un lugar distinto del que aparecen en la versión original de la canción.
  • Cuarta modificación. Introducir un «intruso» en el texto de la canción, una palabra que no existe en la lengua española, que no significa nada, aunque es muy parecida a la que se oye en la audición. Por ejemplo:

    En la audición se oye
    Como pudiera un ave volar sin alas.

    Intruso en la audición
    Como pudiera un ade volar sin alas.

Si te parece oportuno, a pie de página, y como ayuda para los estudiantes, puedes ofrecer definiciones o dibujos para ilustrar el significado de otras palabras que aparezcan en el texto de la canción y que creas que pueden plantear problemas de comprensión para los alumnos.

Es importante que utilices un cuerpo de letra grande, por ejemplo el 14, para el documento de la versión modificada de la letra de la canción. También conviene que utilices el interlineado a doble espacio para que los alumnos puedan realizar cómodamente sus anotaciones.

Entrega a los alumnos el texto modificado de la canción con la que hayas decidido trabajar. Informa a los alumnos de que en ese documento no aparece íntegramente el texto de la versión original de la canción y que, a partir de la audición, ellos deben intentar llegar a la versión original que será la que escuchen. Para ello, han de:

  • Comprobar si las formas verbales que están escritas son las que corresponden con las que escuchan en la audición. Si no es así, han de corregirlas.
  • Completar, con la ayuda de la audición y de las definiciones o explicaciones que se ofrecen, las palabras que faltan en el documento que les has entregado.
  • Colocar en el lugar adecuado del texto de la canción las palabras que están resaltadas (con negrita u otro color o mayúsculas), pues estas aparecen en un lugar que no les corresponde.
  • Localizar un «intruso», es decir una palabra que no existe en español y que aparece en el texto de la canción con el que ellos van a trabajar.

Antes de la nueva audición, deja a la clase que lea el contenido de la transcripción de la canción que has preparado para que se familiarice con el texto y pueda anticipar algunos de los problemas que este presenta.

Asegúrate de la calidad del sonido de la cinta o del CD que vas a utilizar para la reproducción de la canción. Ten en cuenta que debe ser la mejor posible, puesto que si el sonido no es bueno, los estudiantes pueden renunciar a participar en la actividad o frustrarse durante la realización de la misma.

Pon la audición y anima a todos a que realicen la actividad propuesta con el texto de la canción con la máxima atención.

6. Organiza la clase en grupos para que comenten el resultado de la actividad realizada en el paso anterior. Además de cotejar entre todos cuáles han sido las divergencias (respecto a la versión que han escuchado) que aparecían en el documento de la transcripción, deben hablar entre ellos sobre las siguientes cuestiones:

  • Vocabulario de la canción que les ha planteado problemas de comprensión.
  • Contenido general de la letra de la canción y tema de la misma.
  • Valoración general de esta parte de la actividad: qué es lo que les ha parecido más fácil, difícil, etc.

Al final, propón realizar una puesta en común con todo el grupo.

7. Anima después a los alumnos a que hagan hipótesis respecto a cuál podría ser un buen título para la canción y que justifiquen por qué.

Ofréceles tú tres posibilidades de título; que una de ellas sea la correcta. Pide a los estudiantes que determinen cuál les parece el título real y cuál descartan y que discutan por qué. Puedes repartir esta otra ficha para que ellos organicen sus respuestas. Después de la discusión, infórmales acerca de cuál es el título real de la canción.

8. Por último, como actividad final, organiza en clase un karaoke. Divide la canción en párrafos y numéralos. Coge cartulinas de colores tamaño A4 y escribe la canción en ellas: utiliza una cartulina para cada línea de la canción y un color diferente de cartulina para cada párrafo. Escribe la letra de la canción con claridad. Pega las cartulinas en la pared de la clase, una debajo de la otra y en columnas (cada párrafo corresponderá a una columna y a un color), y asegúrate de que las colocas en un lugar visible para todos. Cada columna debe estar numerada. En este enlace, puedes ver un modelo de cómo organizar las cartulinas para una canción concreta. Si el cantante repite alguna estrofa, sólo debes pegar en la pared el número de ésta, en el orden correspondiente.

Consigue en tu centro de estudios altavoces y micrófonos. Traslada el equipo al aula. Divide a tu clase en grupos (un micrófono para cada uno). Para la realización del karaoke, sigue estas pautas:

  • Paso 1: Los estudiantes leen la canción y se familiarizan con la numeración y división que propones en las cartulinas.
  • Paso 2: Asigna a cada grupo uno o varios números (correspondientes a una estrofa y a un color), y ésos serán los que deberán cantar. El estribillo lo cantan todos juntos. Señálales las estrofas que se repiten.
  • Paso 3: Escuchad la canción. Invita a los estudiantes a cantarla. Tú los guías y les vas indicando qué estrofas debe cantar cada uno. Al principio lo importante es que entren en contacto con su alma de artista y con la emoción que transmite la canción.
  • Paso 4: Ahora deben cantar por segunda vez, coordinando su actuación y poniendo atención a la letra, melodía, acento… Por primera vez, están haciendo suya la canción de verdad, la están sintiendo y viviendo.

Si dispones del videoclip de la canción o del concierto la tarea es más atractiva. Puedes proyectar el vídeo en una pantalla gigante o televisor. Muchas bibliotecas y centros de aprendizaje de lenguas disponen de una amplia selección de canciones y vídeos en español.


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Comentarios

Las canciones son una herramienta de aprendizaje de la lengua que aporta variedad, dinamismo y originalidad en la programación de aula de ELE. La música es un recurso memorístico, puesto que se asocia la letra a la melodía y de ese modo se puede recordar y repetir con más facilidad. Por ejemplo, es mucho más fácil recordar el uso de una preposición como para (recordemos lo difícil que es para los alumnos distinguir entre por y para) si aparece en el estribillo de una canción («Por eso esperaba (…) / a que llegaras con rosas, / con mil rosas para mí», La oreja de Van Gogh) u otras particularidades de la lengua: excepciones en el género de las palabras (el día, el mapa…), expresiones fijas (que serían difíciles de contextualizar en clase sin un apoyo textual), etc.

Trabajar con canciones permite a los estudiantes escuchar cómo pronuncian los cantantes. Asimismo esforzarse por imitar la pronunciación de estos resulta una de las mejores técnicas para aprender a vocalizar correctamente. Las canciones ayudan a los alumnos a reconocer (y recordar) cómo se pronuncian las palabras, dónde recae la sílaba tónica en algunos términos, rectificar posibles errores en pronunciación (errores de los que, en ocasiones, el estudiante ya no es consciente y que son difíciles de eliminar porque están fosilizados). Las canciones, por tanto, se nos presentan como una herramienta útil para hacer conscientes a los alumnos de los errores fonéticos y como un recurso idóneo del aula para responder a algunas cuestiones propuestas por el Marco común europeo de referencia: aprendizaje, enseñanza y evaluación cuando señala que «hacer conscientes de los errores fonéticos y desaprender los comportamientos automatizados (…) puede resultar mucho más costoso de lo que sería en la fase inicial del aprendizaje» (cap. 6, pág. 126. El aprendizaje y la enseñanza de la lengua).

Por todo ello, creemos que exponer al estudiante a muestras de lengua reales a través de canciones y animarlo a que repita, escuche, lea y, por qué no a que cante, es un buen método para reducir errores en pronunciación (tanto en los niveles iniciales como en los más avanzados) y reafirmar los conocimientos ya adquiridos.

En la técnica de explotación para las canciones descritas se propone que los alumnos, antes de trabajar con la letra de estas, realicen actividades de audición sin la ayuda del apoyo escrito. El no poder identificar todo lo que oyen y no tener previamente la letra despierta el interés y la curiosidad de los alumnos y favorece la motivación. La dinámica del trabajo en grupo para reconstruir el texto real de la canción resulta también positiva: por una parte, se favorece el trabajo cooperativo y, por otra, se crea cierta competitividad, que empleada correctamente, se convierte en un incentivo para el aprendizaje.

Sin embargo, debemos tener presente que el nivel de dificultad de la canción elegida para trabajar en la clase debe adecuarse al nivel del grupo, para evitar la frustración (y por consiguiente obstaculizar el aprendizaje en el caso de que la canción sea demasiado difícil de comprender), o para evitar la falta de interés (si la canción resulta demasiado complicada). Además, el tipo de cantante, música y melodía deben también escogerse en función de las características y preferencias de la clase: se debe tener en cuenta si es un grupo de niños, jóvenes, gente mayor, etc. Los adultos suelen preferir canciones típicas de una región (como los boleros, la salsa, las sevillanas) porque pueden asociarlas con la cultura, las costumbres… Los jóvenes se decantan más por melodías con ritmo que pueden bailar o cantar en la discoteca. Para los niños pequeños, es conveniente que la canción sea lenta, que repita a menudo los contenidos y que sea fácilmente memorizable. En cualquier caso, una canción aburrida, pesada o tediosa puede desmotivar rápidamente a un grupo.

En cuanto al contenido, es interesante que, si se hacen diversas audiciones a lo largo del curso, se escojan canciones de temática diferente (el amor, la amistad, la crítica social, la política, etc.), para aportar diversidad y color y evitar caer en la monotonía.

Los diversos pasos de la técnica descrita pueden modificarse en función del nivel de la clase. Asimismo se debe encontrar el punto justo de dificultad para las tareas propuestas en el paso tercero: si se trata de cursos de nivel C1 o C2 se puede aumentar el número de huecos y de palabras desorganizadas, así como de intrusos, o palabras no existentes en la lengua. Si se trabaja con un grupo de nivel A1, es recomendable reducir el número de huecos, puesto que el hallarse ante tantos interrogantes supondrá demasiados retos y tal vez cierta frustración para este tipo de alumnado.

Documentarse previamente sobre el cantante es una tarea que desarrolla la autonomía del aprendiz y estimula su curiosidad y habilidad para descubrir información y compartirla con el grupo después.

Por último, después de esta actividad, se puede retomar el tema posteriormente a lo largo del curso y proponer a la clase actividades relacionadas, del tipo:

  • Una presentación oral en pequeños grupos sobre artistas españoles.
  • Por grupos, los alumnos eligen una canción y preparan una actividad de explotación de la misma para sus compañeros, similar a la que se ha hecho.
 

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