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Descripción
Con esta propuesta comenzamos una serie dedicada a instrumentos y procedimientos de evaluación de la práctica docente: analizaremos algunas herramientas y procedimientos a las que podemos recurrir para evaluar lo que pasa en nuestras clases y para examinar diferentes aspectos relacionados con nuestro trabajo como profesores.
En esta primera actividad presentamos un inventario detallado de instrumentos y procedimientos de reflexión y de observación para la recogida de información, con el objetivo de hacer un análisis e intervención posteriores, si se precisa. El objetivo es aproximar al profesor a las principales características de cada uno de estos instrumentos y procedimientos (qué son, cómo son y para qué se usan), con el fin de que seleccione los más adecuados para el mejor desarrollo de su labor docente. |
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Introducción a la actividad
¿Qué es reflexionar?
La reflexión es parte de una nueva concepción del trabajo del profesor, tanto es así que se considera que constituye una herramienta formativa para el docente. Por tanto, deberíamos empezar considerando cómo y en qué momento incluimos la reflexión en nuestra práctica docente (antes de las clases, durante las clases, después de las clases), de qué manera reflexionamos (solos, con otros profesores, con nuestros alumnos), cuánto tiempo dedicamos a pensar sobre nuestro trabajo, qué instrumentos utilizamos para hacerlo, etc.
La idea que subyace es que reflexionar implica en gran medida aprender y que todo lo que vivimos en nuestros cursos y aulas puede sernos útil para analizar y mejorar nuestro trabajo como profesores. Por tanto, si nos planteamos qué pasa en nuestras clases y lo analizamos e intervenimos con el objetivo de comprender, mejorar y resolver, es muy probable que nuestra actuación profesional se vea favorecida.
Responde al siguiente cuestionario para descubrir si eres un profesor «reflexivo».
¿Qué es observar?
La primera definición que nos viene a la cabeza es probablemente
‘examinar algo atentamente’. Y si nos preguntamos qué cosas podemos observar en un aula, la respuesta es sin duda todo, y en ese todo podemos incluir, entre otras cosas, las actitudes de los alumnos, el mismo proceso de enseñanza y la actuación del profesor. Observar consiste en examinar un hecho o fenómeno y recoger información para poder analizarla posteriormente y extraer algunas conclusiones o intervenir en ese hecho o fenómeno.
Se suelen distinguir dos tipos de observación:
científica: suele emplearse como método de investigación;
no científica: se utiliza, en cambio, como instrumento de obtención de información en un determinado contexto.
En el aula solemos recurrir a un tipo de observación no científica y, generalmente, con objetivos diferentes como puede ser la formación de profesores, utilizarla como instrumento de reflexión para mejorar nuestra labor docente o como método de evaluación sobre nuestra labor.
Según las intenciones de quien observa y del objetivo que pretende alcanzar, distinguimos:
- un tipo de observación que se ocupa del
análisis de un determinado aspecto o de una problemática concreta de la enseñanza con el objetivo de intervenir para solventar ese problema;
- un segundo tipo destinado a
identificar aspectos que pueden ser mejorados o cambiados, relacionados con el papel del profesor, el papel de los alumnos, la explotación de recursos, los agrupamientos, las dinámicas, etc.
Antes de comenzar con el desarrollo de la actividad propiamente dicha, te proponemos que dediques unos minutos a reflexionar sobre las siguientes cuestiones:
¿Has observado una clase alguna vez? ¿A ti mismo o a algún compañero?
Si has tenido esa experiencia, ¿cómo fue? ¿cómo te sentiste? ¿para qué te sirvió? ¿qué información recopilaste?
En el caso de que no hayas tenido esa experiencia, ¿cómo crees que podrías llevar a la práctica un proyecto de observación en el centro en que trabajas?
¿Qué aspectos podrían ser objeto de observación?
¿Conoces distintos tipos de instrumentos que podrían utilizarse con ese objetivo?
¿Qué repercusiones podría tener la implementación de esa práctica en tu centro?
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Pasos de la actividad
1. Qué profesor no se ha planteado alguna vez cuestiones como éstas:
¿Qué problemas tengo en mis clases y cómo puedo resolverlos?
¿En qué cosas puedo mejorar como profesor?
Los problemas que pueden surgir en un aula y los aspectos que podemos perfeccionar de nuestro trabajo son muchos y diferentes. Por ejemplo, puede costarnos calcular el tiempo, puede ocurrir que nuestros alumnos manifiesten pérdida de atención, que no sepamos cómo empezar las clases o cómo cerrarlas, que notemos que nuestros estudiantes se aburren, que no sepamos cómo agruparlos para que la clase sea más variada y amena, que queramos recurrir menos a la traducción cuando los alumnos no comprenden algo, que no nos sintamos especialmente motivados, etc.
Te proponemos ahora, por tanto, que pienses un momento en algún aspecto que te gustaría observar (recoger información para después analizarla e intervenir, si es preciso) de tus clases e intenta contestar a estas preguntas:
¿Qué aspecto quiero observar? ¿Con qué propósito?
¿De qué manera voy a hacer la observación de ese aspecto?
¿Cuándo voy a hacer la observación de ese aspecto concreto que me preocupa y durante cuánto tiempo?
¿Qué instrumentos puedo utilizar? ¿Cuál considero que es el más apropiado para el aspecto que quiero observar? ¿Por qué?
Puedes contrastar ahora tus conclusiones con el ejemplo que te proponemos.
2. Una vez que hayas decidido qué aspecto va a ser el objeto de tu observación, tienes que plantearte de qué instrumento te vas a servir. Siempre puede haber unos instrumentos más apropiados que otros. Lo cierto es que todos los instrumentos y herramientas de observación (recogida de información para un posterior análisis e intervención, si se precisa) presentan ventajas y limitaciones.
Te proponemos ahora reflexionar sobre las siguientes cuestiones:
¿Utilizas o has utilizado algún instrumento de observación: diarios, encuestas grabaciones? ¿Con qué propósito?
¿Podrías enumerar todos los instrumentos que conoces?
Aquí te ofrecemos un listado de los instrumentos de observación más utilizados, en el que se incluye una breve explicación sobre cada uno de ellos y algunos ejemplos. Tras la lectura atenta de la información sobre cada instrumento de observación, intenta responder a las siguientes preguntas:
¿Conocías ese instrumento de observación?
¿Lo has utilizado alguna vez? ¿Cómo fue la experiencia?
Si no lo has utilizado, ¿para qué te podría servir?
¿Para qué aspectos concretos y observables en el aula puede ser especialmente apropiado ese instrumento?
¿Qué ventajas e inconvenientes presenta la utilización de esa herramienta como instrumento de observación (recogida de información para un posterior análisis e intervención, si es necesario)?
Basándote en las descripciones anteriores, clasifica estos instrumentos (y recoge tus conclusiones en esta tabla) según:
- Cuándo se recoge la información: durante o después de la clase
- Qué tipo de soporte es: libre o codificado por el profesor
- Grado de objetividad que presenta la utilización de dicha herramienta: más bien objetivo o más bien subjetivo
- Quién interviene en la aplicación de esa técnica: el profesor o los alumnos
Aquí tienes las soluciones donde comprobar y con la que comparar tus resultados. |
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Comentarios
Se aconseja al profesor que, para familiarizarse con estos instrumentos, los vaya probando en sus clases. De esta manera podrá valorar la utilidad para su trabajo, su reflexión docente, y tener elementos de juicio para decidir en qué momentos puede ser interesante recurrir a cada uno de ellos.
Para terminar, ofrecemos a continuación algunas referencias bibliográficas de interés sobre el tema:
Allwright, D. (1988), Observation in the language classroom, London: Longman.
Anguera, M. T. (coord.) (1999), Observación en la escuela: aplicaciones, Edicions Universitat de Barcelona.
Croll, P. (1995), La observación sistemática en el aula, Madrid, La muralla.
De Ketele, J.M. (1984): Observar para educar: observación y evaluación en la práctica educativa. Madrid: Visor.
Lagasabaster, D. y J. M. Sierra (eds.) (2004), La observación como instrumento para la mejora de la enseñanza-aprendizaje de lenguas, Cuadernos de educación, 44, Barcelona, ICE-Horsori.
Latorre, A. (2003), La investigación-acción. Conocer y cambiar la práctica educativa, Barcelona, Graó.
Nunan, D. (1992), Research Metods in Language Learning, Cambrigde, Cup.
Richards, J. y C. Lockhart (1998), Estrategias de reflexión sobre la enseñanza de idiomas, Cambridge, CUP.
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