Descripción
El objetivo de esta actividad es reflexionar sobre el estilo de
enseñanza-aprendizaje que va a predominar en clase y negociar con los alumnos algunas
pautas de funcionamiento interno. Se trata de una actividad algo arriesgada y, en mi
opinión, requiere contar con la empatía del grupo para llevarla a cabo con éxito.Para el desarrollo de la primera parte de esta actividad,
organiza a los alumnos en pequeños grupos de 4 ó 5 personas. Proponles que definan el
perfil humano y académico del alumno ideal. Para ello deberán utilizar adjetivos como organizado,
motivado, colaborador, responsable, participativo, etc. Destina aproximadamente unos
10 minutos de la clase para esta fase de la actividad.
Después organiza una puesta en común. Ve
apuntando en la pizarra los rasgos que vayan indicando que le corresponde al alumno ideal.
A continuación, de forma individual, cada miembro de la clase subrayará tres cualidades
de ese estudiante imaginario que reconozca no poseer o no poner en práctica.
En la segunda parte de esta actividad, el reto consistirá
en señalar entre todos el perfil humano y profesional del profesor ideal y para ello, se
procederá repitiendo la dinámica de la fase anterior (trabajo en grupos y puesta en
común).
El final de la actividad queda abierto y depende
mucho del grado de empatía existente entre el profesor y los alumnos y de hasta qué
punto uno y otros desean o pueden examinarse públicamente y comprometerse a mejorar
aspectos deficientes de su tarea; pero el objetivo es mejorar nuestro papel dentro del
aula (el del profesor y el de los alumnos) y así lograr un mayor y mejor proceso de
enseñanza-aprendizaje. |