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Lunes, 24 de abril de 2006
   

Dibujando la entonación
 
Por Maximiano Cortés Moreno


Apartado: Desarrollo de las competencias de la lengua
Subapartado: Aspectos fonológicos, fonéticos, ortográficos y ortoépicos, prosódicos. La entonación
Nivel: B2 o Avanzado
Actividad de la lengua implicada:Comprensión auditiva
Destinatarios: Jóvenes y adultos
Tipo de agrupamiento:Gran grupo
Tiempo de preparación: 5 minutos
Material necesario: Fotocopias (y una transparencia)
Duración aproximada:30 minutos


Descripción

En esta actividad se practica la percepción de la entonación. En la primera parte los alumnos escuchan los enunciados de un breve diálogo, asociando la entonación de cada uno de ellos con unas curvas melódicas modelo. A continuación, serán los propios alumnos quienes acometan la representación gráfica de la entonación de otro breve diálogo. Los objetivos son: (1) practicar la entonación de un modo lúdico y (2) reflexionar sobre el funcionamiento de la entonación en el sistema fónico del español.


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Introducción a la actividad

Como presentación del tema, plantea a los alumnos estas preguntas:

  • ¿Sabéis qué es la entonación?
  • ¿Sabríais explicar para qué sirve?
  • ¿Diríais que es importante dominarla?
  • ¿Es fácil conseguirlo?

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Pasos de la actividad

Primera parte

1. Entrega a cada alumno una fotocopia de estas curvas melódicas modelo —declarativa, interrogativa, suspendida y enfática— y explica de un modo sencillo el empleo de cada una de ellas (v. Cantero, 2002), sirviéndote de estos cuatro enunciados:

  • Se lo ha dicho el jefe. Entonación declarativa, con un fuerte descenso (más marcado que en otras lenguas indoeuropeas: francés, inglés, italiano...) del tono al final, empleada aquí para afirmar algo que sabemos (en otros casos, para negar).
  • ¿Se lo ha dicho el jefe? Entonación interrogativa, con un fuerte ascenso del tono al final, empleada para preguntar. Aclárales que no todas las preguntas tienen una entonación interrogativa; una pregunta pronominal como, por ejemplo, ¿Quién te lo ha dicho?, tiene, generalmente, una entonación declarativa.
  • Se lo ha dicho el jefe... Entonación suspendida, que, de ordinario, tiene un final ligeramente ascendente (aunque también puede ser ligeramente descendente), empleada cuando uno no completa el enunciado, por ejemplo, porque está pensando lo que va a decir después, o bien porque cree que su interlocutor ya no necesita más datos para entender perfectamente.
  • ¡Se lo ha dicho el jefe! Entonación enfática, que habitualmente toma como base un entonema (esquema o patrón de entonación) declarativo o interrogativo y lo altera sensiblemente, por ejemplo con fuertes subidas y/o bajadas del tono a lo largo del enunciado. La enfática es la entonación más compleja: presenta una amplia posibilidad de curvas y sirve para expresar muy diversas categorías pragmáticas, como la sorpresa, la alegría, el espanto, etc., cada una de ellas condicionada no sólo por la entonación, sino también por el contexto lingüístico, situacional y por el lenguaje no verbal, por lo que difícilmente se presta a una sistematización.

2. Para asegurarte de que los alumnos son capaces de discriminar e interpretar fonológicamente las curvas melódicas modelo, haz estos pequeños ejercicios:

  • Léeles los mismos cuatro enunciados, pero en otro orden (por ejemplo: ¡Se lo ha dicho el jefe!, Se lo ha dicho el jefe, Se lo ha dicho el jefe., ¿Se lo ha dicho el jefe?) para comprobar que saben relacionar cada uno con el gráfico correspondiente.
  • Ahora haz lo mismo con estas otras dos series de enunciados: (1) ¡Se ha hundido el barco!, Se ha hundido el barco., Se ha hundido el barco..., ¿Se ha hundido el barco? y (2) Hace calor., ¿Hace calor?, ¡Hace calor!, Hace calor...

3. Pide dos voluntarios (A y B) para leer el diálogo 1 ante la clase, después de haber ensayado un poco con tu ayuda. Anuncia al resto de la clase que A y B van a leer un pequeño diálogo, parando después de cada enunciado, y que antes de cada enunciado tú les dirás el número correspondiente. Pídeles que escuchen con mucha atención, que comparen la melodía de cada enunciado con las cuatro curvas melódicas modelo que tienen en la fotocopia —que ahora les servirá de ficha de trabajo— y que anoten el número en cuestión bajo la curva que más se le parezca; por ejemplo, el enunciado 1, a pesar de ser una pregunta, tiene la melodía típica de la entonación declarativa y, por tanto, se debe anotar en el primer cuadro.

4. Muéstrales la clave (en una transparencia) y haced una puesta en común: dudas, comentarios, etc.

Segunda parte

5. Anúnciales que ahora van a ser ellos quienes dibujen la entonación en la ficha de trabajo que le vas a entregar a cada uno. Explícales que el hecho de dibujar las curvas —subiendo y bajando la mano (y el lápiz) por el papel— es algo parecido a lo que hace una persona cuando habla —subiendo y bajando la laringe en la garganta—. La actividad, pues, les ayudará a entender mejor el mecanismo de producción de la entonación. Tanto el proceso de dibujar la entonación como el hecho de observar el resultado plasmado en el papel incitan a la reflexión sobre este fenómeno prosódico.

6. Léeles el diálogo 2, incluidos los números de enunciado (del 1 al 8), dejándoles tiempo para que vayan dibujando las curvas melódicas en los cuadros correspondientes de su ficha de trabajo.

7. Organiza una puesta en común. Resalta el papel tan decisivo que desempeña el contexto lingüístico (el diálogo) y el extralingüístico (la situación, la relación entre los interlocutores) en la producción e interpretación de la entonación y explica cómo ésta interactúa con la gramática, los gestos, la expresión facial, etc. Éstas son algunas de las cuestiones que se pueden comentar a partir del diálogo número 2:

  • A una pregunta se puede replicar con otra pregunta: enunciados 1-2.
  • Además de para preguntar, una pregunta también se puede emplear para reprochar: 2.
  • La pausa que hace el hablante para pensar en 5, representada por los puntos suspensivos, es aprovechada por el interlocutor para tomar la palabra, con el propósito de pedir algo (a cambio de los apuntes).
  • En 6 el hablante deja su petición inacabada, probablemente, para permitirle a su compañero (el que invita) que sea él mismo quien elija el tipo de comida.
  • Del conjunto del discurso, se desprende que en 8 la gran satisfacción del hablante tiene más que ver con la idea de saborear marisco que con la de prestar apuntes, por lo que el énfasis encierra un doble sentido.
  • La relación de confianza entre dos compañeros de clase permite que, a pesar de los reproches 2 y 4, el diálogo sea amistoso e incluso cordial. Por el contrario, si los interlocutores no se conocieran bien, esos mismos reproches se considerarían de mala educación, al igual que 6 y 8, y generarían enemistad.
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Comentarios

Aunque el lenguaje se procesa principalmente en el hemisferio izquierdo del cerebro, la entonación se procesa en el hemisferio derecho, al igual que las relaciones espaciales, el movimiento, las emociones y la música. Por consiguiente, el apoyo visual es de inestimable valor en la enseñanza de la entonación. De hecho, cuantos más sentidos intervengan en el aprendizaje, tantas más posibilidades existen de que éste sea significativo y duradero (v. Cortés Moreno, 2002). El componente plurisensorial, artístico —melódico-gráfico— y lúdico de esta actividad allana el camino hacia el doble objetivo de práctica de la entonación y sensibilización respecto del papel de este fenómeno prosódico clave de la comunicación.

La actividad presentada aquí recoge algunas de las técnicas propuestas en Cortés Moreno (2002). Puede ser igualmente válida para alumnos de nivel intermedio o superior.

A continuación se recoge una breve reseña bibliográfica:

CANTERO, F. J. (2002): Teoría y análisis de la entonación. Barcelona: Edicions UB.

Obra en la que se establece un nuevo marco teórico para el estudio de la acentuación y la entonación en español, que puede usarse como una introducción general al tema y como un tratado especializado de análisis, donde se determinan los rasgos y las unidades fonológicas de la entonación, y se establece un método de análisis melódico que permite, por primera vez, el estudio del habla espontánea.

CORTÉS MORENO, M. (2002): Didáctica de la prosodia del español: la acentuación y la entonación. Madrid:Edinumen.

Obra en la que se ofrece un marco didáctico propio para la enseñanza de la acentuación y la entonación españolas. Consta de cinco capítulos: 1. Introducción a la prosodia española; 2. Procesos de aprendizaje de la acentuación y la entonación; 3. La acentuación y la entonación en clase y en los materiales didácticos; 4. Un modelo didáctico elaborado ad hoc, y 5. Actividades didácticas diseñadas ad hoc.

 

 
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