
En el imaginario occidental América no sólo fue el lugar donde estaba el paraíso, sino sobre todo, el sitio ideal para empezar una nueva vida. En ese sentido, el destino de muchos judíos conversos fue embarcarse en uno de los viajes con una identidad cambiada, pero allí también los esperaba el tribunal de la inquisición. Pero hubo una segunda y tal vez más importante emigración judía a América donde hubo países como Colombia que les garantizaron su libertad religiosa. Es tan fuerte el arraigo de este pueblo en América que en ciudades como Buenos Aires se difundían periódicos en su lengua. En este espacio se recogen testimonios y experiencias de los judíos en América.