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El legado de Sefarad

Glosario

Por Antonio Antelo Iglesias

A

'Ab: quinto mes del calendario judío, que corresponde en parte a julio-agosto. El día 9 es el de gran aflicción, pues conmemora la destrucción del primer Templo por Nabucodonosor (586 a. a.C.), y la del segundo por Tito (70 p. a.C.). Además de su estricto ayuno, los judíos ortodoxos asisten en las sinagogas a celebraciones litúrgicas de carácter funeral y leen, compungidos, el libro de las Lamentaciones.

'ábódah: canto litúrgico sinagogal, para el día de la Expiación o Yom Kippur (v.), que se observa el 10 de Tishrí (septiembre-octubre), séptimo mes del calendario judío.

Abba: título arameo de Dios y modificación del antiguo hebreo ab, «padre»; en plural, abôt, avôt (v. Pirqé Abôt).

'Adam: en hebreo, «hombre» o «humanidad»; etimológicamente significa «tierra arable», 'adémah (Gén 2, 7).

'Adônaí: «Mi Señor», uno de los nombres de Dios, pronunciado cada vez que, al leer en voz alta la Escritura, aparece el sagrado nombre de YHWH o Yahveh.

'ahabah: composición breve, de la liturgia sinagogal, que exalta la relación amorosa entre Dios e Israel sobre el modelo del Cantar de los Cantares; suele aludir al advenimiento del Mesías y, por tanto, a la liberación del Exilio. Pl., 'ahabot.

alleluia: forma griega y latina del hebreo alleluiah, «!alabad al Señor!».

aljama: barrio judío o musulmán, donde la comunidad de una u otra fe tenía su autogobierno. Es voz árabe; en hebreo, cahal.

'am ha-ares: literalmente, «pueblo de la tierra»; en su origen, el de Israel, para distinguirlo de los grupos selectos o privilegiados de la aristocracia y del sacerdocio; más tarde equivaldría a «iletrados», es decir, no rabinos ni estudiantes.

amén: de un verbo hebreo que significa «confirmar» o «aceptar como verdad»; en la Biblia se usa como respuesta y asentimiento a una bendición, exhortación e imprecación: cf Deut 27, 15 y Sal 41 (40), 14.

'amîdah: principal oración litúrgica, que se recita de pie en el triple rezo diario: al amanecer (sahárit), al mediodía (minhá) y al atardecer (ma'árib).

'amôrá (pl. 'amôraîm): maestro que intervino en la composición de la Guemárá (v.).

'amôrá (pl. 'amôraîm): maestro que intervino en la composición de la Guemárá (v.). Literalmente, significa intérprete». Al comienzo, un funcionario sinagogal que permanecía junto al lector en las reuniones o asambleas de instrucción pública y traducía a la lengua vernácula lo que aquél decía, musitando, en hebreo. Después, se aplicó el término a los sabios que en Babilonia y Palestina expusieron la Misná (v.) entre el año 217 (p. a.Ch.), en que murió Rabí Yehudá, y la conclusión del Talmud (v.), ca. 500.

'aqedá: tipo de seliha (v.), en forma de oración penitencial para los días de ayuno. Significa oblación, por el sacrificio de Isaac.

Arca de la Alianza: caja o armario de madera de acacia, revestida interior y exteriormente de oro, con una tapa o cubierta —el propiciatorio— asimismo de oro, sobre la cual extendían sus alas protectoras dos querubines, también de oro (Ex 25, 10; 37, 1-9). Contenía las Tablas de la Ley (Éx 40, 20; 1 Re 5, 10; Deut 10, 1-5), y según Heb 9, 4, un vaso con maná (Éx 16, 32-34), e incluso la vara de Aarón. Era el objeto más reverenciado del culto en Israel, ya trono de Dios, ya símbolo de la berith o Alianza entre Yahvé y Su pueblo (Núm 10, 35; 1 Sam 3, 3; Ex 23, 33). Creíasela dotada de energía o poder sobrenatural (tisana), por lo que se la llevaba al campo de batalla (1 Sam 4, 7; Núm 10, 35 y sgs.). Guardada celosamente, más tarde, en el Sancta Sanctorum del primer Templo, se perdió durante el Exilio de Babilonia (2 Mac 2, 4-8); aunque, según 1 Mac 2, 4-8, el profeta Jeremías la ocultó en una cueva del monte Nebo, si bien él mismo no la consideró necesaria ante la inminencia del Mesías-Rey Qer 3, 16).

Asmodeo: en hebreo, Asmeday. Genio del mal, que según Tob 3, 8, asesinó a los siete maridos de Sara, por lo que se identifica con un sátiro lujurioso y un demonio adverso a la felicidad conyugal: así se le representa en la literatura talmúdica. Es, probablemente, de origen iranio.

Asquenaz: nieto de Jafet (Gén 10, 3). En los textos rabínicos de la Edad Media, sus descendientes (ashkenazim o asquenazíes) se identifican con los judíos de la Europa oriental, central y, en parte, occidental, en tanto que los sefardíes (cf Abd 20) corresponden tradicionalmente a España, Portugal e Italia. La división data de 1306, al ser expulsados los judíos de Francia, pero no afecta al cuerpo doctrinal.

Ayuno Mayor o Gran Ayuno: v. Yom Kippur.

Azazel: ángel o arcángel caído; primitivamente, quizá, un demonio del desierto; chivo emisario, sacrificado en Yóm Kippúr (Lev 16 sgs.)

'azhárôt: literalmente, admoniciones; poesías para la fiesta conmemorativa de la promulgación de la Torá en el Sinaí. Exponen los 613 preceptos de la Ley mosaica (248 activos y 365 prohibitivos). Son muy notables las de Ibn Gabirol.

B

baqqasá: literalmente, «súplica». Segunda parte de una selihá (v.). Como muestrario excelente de baqqasot se estima el Ben Tehil.lim, de Ibn Nagrella ha-Nagid.

bar: en arameo, «hijo (de)»; equivale al ben (abrev., b.) hebreo. baraitha: cualquier tradición de los tannaîm (v.) no incluida en la Mishná. Pl., baraytot.

Bath Kol: voz celestial que proclama la voluntad o los juicios de Dios; inspiración, revelación. Behemot: literalmente, «bestia»; animal gigantesco (vid. Job 40, 10), que la exégesis moderna identifica con el hipopótamo. El Behemot y el Leviatán (v.) son dos monstruos apocalípticos.

Belial: del hebreo beliya'al, literalmente «sin utilidad». La expresión bênê-beliya'al («hijo de la inutilidad»), frecuente en el Antiguo Testamento, se traduce como «malvado» (Deut 13, 14; Jue 19, 22; 1 Re 21, 10-13). En el Nuevo Testamento (2 Cor 6, 15) se da este sobrenombre a Satán o Satanás (v.).

Beresit Rabbá: libro del género midras (v.), sobre el Génesis.

berîtb: en hebreo, «alianza», «contrato», «testamento»; sinónimo de 'eduth, «testimonio», se aplica a la relación de Dios con el hombre, en especial con Su pueblo elegido, Israel. Es tanto «promesa» divina (Noé, Abraham) como «exigencia» (Decálogo), polos éstos entre los que fluctúa históricamente la fe de Israel. Jeremías (31, 31 y sgs.) vaticinaría una Nueva Alianza grabada en los corazones. El pacto sellábase, por lo común, mediante un ágape asociado a un sacrificio: el término beríth se deriva, al parecer, de un verbo que significa «comer en compañía», y con un precioso condimento: la sal. La «sal de la Alianza de Dios» hace inviolable el Pacto. «Aún hoy, los árabes ofrecen el pan y la sal a quien desean tratar como aliado, y dicen también: «Hay sal entre nosotros». Con mayor razón, toda ofrenda a Dios debe ir acompañada de sal, que es el «signo de la alianza con tu Dios», según Lev 2, 14». Cf W. COR5WANT, Dictionnaire d'Archéologie biblique (BIBL., núm. 4 bis), pág. 24.

Beth Din: tribunal rabínico, en particular el »Beth Din ha-Gadol» o Gran Sanhedrín, que existía en la época del Templo y, posteriormente, la suprema autoridad religiosa y civil de los judíos hasta fines del siglo iii d.C.

C

Cábala: en hebreo, Kabbalá o Qabbala, «tradición». Acervo judío de mística y esoterismo desarrollado sobre bases bíblicas, pero también, desde la Antigüedad, con elementos pitagóricos, neoplatónicos y gnósticos, que revistió cierto carácter filosófico. Pretendía abordar los más altos misterios de la Escritura a la luz de una interpretación alegórico-simbólica, fundada en la combinación de las letras y sus valores numéricos. De esa «tradición», la Cábala excluía la Torcí o Ley. Sus fuentes primordiales son el Séfer Yésircí o «Libro de la Creación» (siglos iv-vi) y el Sefer ha-Zóhar o «Libro del Esplendor», atribuido a Moisés de León (siglo xiii). Pero con anterioridad a esta obra capital, la mística y el esoterismo influyeron en Ibn Gabirol, Yehuda b. Barzilay. Abraham ibn 'Ezra', Bahya ibn Paquda, etc. Por el contrario, Maimónides no fue receptivo a tales enseñanzas iniciáticas, pese al Rollo de los misterios, que algunos han considerado —sin pruebas o razones convincentes— obra del sabio cordobés. Entre tanto, la Cábala se había difundido hacia 1200, aproximadamente, en Gerona, Burgos, Guadalajara y Toledo, así como en Italia, Renania y Provenza. Una figura española de primera fila, R. Mosé b. Nahamán o Nahmánides, trató de armonizar la exégesis literal del Pentateuco o Torcí con las corrientes místicas en boga. También la familia Abú-l-'Afia —sobre todo, Abraham b. Semu'el y Todros b. Yehudá ha-Leví, en la segunda mitad del siglo xiii— contribuiría a las doctrinas místicas, al igual que su coetáneo Yosef ibn Chicatella (1248-1305) y, en Barcelona, hacia 1320, Yosef b. Salom Aikenazi, gran comentador del Sefer Yésiraá. Cf para la génesis y evolución de la Cábala: G. C. Scholem, Les grands courants de la mystíque juive, trad. fr., París, 1950, y, para el Zóhar, la cómoda selección, por l mismo: Zohar. Tóe Boole of Splendor. Basic Readiugs from the Kabbalah..., Nueva York, 1963. También: H. Sérouya, La Kabbale. Ses origines, sa psychologie mystique, sa métaphysique. París, 1947 (v. Sefirôth).

caraítas: (karaim, «adherentes», o bênê mikra, «hijos de la Escritura»). Constituido como secta judía ca. 767, en Babilonia, por 'Ann b. David (m. ca. 795), este movimiento fue desde el principio antitalmúdico, pues los caraítas rechazaban la Tradición en nombre de un extremado fervor bíblico, antialegórico y antimístico, de «libre examen», que evoca en cierto modo la Reforma protestante. Se extendió por todo el Oriente Próximo durante varios siglos, y aún hoy, al parecer, tiene representantes en Crimea, Polonia, Egipto, Turquía e Israel. En España abundaron bajo el dominio musulmán, pero con el tiempo quedaron relegados a territorios limítrofes con Castilla, basta que las comunidades ortodoxas lograron aislarlos y, finalmente, neutralizarlos o absorberlos. Desaparecerían de la Europa occidental a partir del siglo xii (v. Saduceos).

circuncisión: rito mediante el cual se extirpa, quirúrgicamente, el prepucio; entre los judíos, en el octavo día después del nacimiento (Lev 12, 3, y Gén 17, 12). Yahvé ordenó a Abraham la práctica del rito al entrar su clan en Canaán, como signo material de la Alianza (berîth, v.) con Israel (Gén. 17, 9-14 y 23-27), costumbre que reafirmaron los Patriarcas y que se institucionalizó definitivamente. Sin embargo, Moisés no fue circuncidado (Ex 4, 24-26). Tras un paréntesis de olvido, en el desierto, el rito volvería a observarse en la Tierra Prometida y, sobre todo, en el Exilio. Constituyó desde los orígenes la prueba carnal de incorporación al grupo, al pueblo elegido (Gén 34, 14-16; Ex 12, 47- 48). Esta ceremonia se ha estudiado, tanto desde el punto de vista etnológico y sociológico—cultural como desde el religioso stricto sensu, en las sociedades primitivas y en diversas civilizaciones. Así, está documentada la circuncisión en el antiguo Egipto (de donde, según algunos investigadores, la habrían tomado los hebreos), cuyos sacerdotes debían someterse a ella. Junto con este pueblo, la adoptaron Edom, Ammón, Moab y los árabes (Jer 9, 24-25), si bien Ez 32, 21-30, excluye a los edomitas, forzados a tal rito por Juan Hircano. También parece ser que se había extendido entre los fenicios y sirios de Palestina, pero no entre los filisteos (1 Sam 18, 25; Jue 15, 18). En general, se interpreta antropológicamente como un rito de iniciación previo al matrimonio y de admisión formal a la vida común del grupo. La ceremonia hasta hoy mismo, entre los musulmanes y otras sociedades comprende no menos a la mujer (excisión o ablación del clítoris). Se han alegado, por otra parte, razones higiénicas, el «pacto de sangre», etc. Cf A. Van Gennep, Thc Rites of Passage, Engl. transl., Chicago U. P., 1969, pags. 70-74 y 85-86. Vid, asimismo G. A. Barton, s. v. «Circumcision», en la Encyclopaedia of Religion and Ethics, ed. por J. Hastings (cf. BIBL., núm. 4), págs. 679-680, y también 659-679 (Introducción, Egipto e Islam).

D

dayyan: «juez» en arameo, con jurisdicción dentro de la comunidad —en el cahal o aljama—, como miembro de un tribunal (Bet-din).

Diáspora: voz griega que significa «dispersión», en hebreo galût (. Se aplica a los judíos desparramados por el mundo tras el Exilio de Babilonia, en el siglo via. Ch., y también a los que, desde el año 70 p. Ch., carecieron ya de Estado.

diwan: término de origen, probablemente, aramo con tres acepciones: registro administrativo, oficina o despacho y colección de poemas. Bajo el dominio otomano el diwan vendría a designar el Consejo Imperial, esto es, la reunión del gran visir y de los ministros del Sultán.

Dumah: nombre del ángel a cuyo cargo están las almas en el mundo de ultratumba o Sheol (v.).

E

Edom: en hebreo, «pelirrojo». El país bíblico así denominado ocupaba el S. y SE. de Palestina, entre el Mar Muerto y el golfo de Akaba o Aqaba. Pueblo bien fortificado, con una economía agrícola y ganadera floreciente, se lucraba no menos del comercio caravanero. Mantenía con Israel tensas relaciones, que se agravaron al verse los edomitas presionados hacia el N. por los árabes nabateos, lo que les obligó a asentarse al S. de Judá y en torno a Hebrón, desde el siglo vi a. Ch. A fines del siglo ii a. Ch., cayeron bajo la dominación judía. En los textos rabínicos tardíos, Edom es e1 nombre que frecuentemente se da a Roma, y, en la Edad Media, a la Cristiandad. También se les conoce, desde Juan Hircano (ca. 126 a. Ch.), como idumeos.

'El: término genérico, en las lenguas semíticas, para designar a la divinidad. En el Antiguo Testamento aparece como nombre compuesto: 'El 'Elyón («Dios muy alto»: cf Gén 14, 18), 'El-Shaddai («Dios todopoderoso», o «Señor de las Cimas»: cf Gén 17, 1), etc.

'Elôhîm: en hebreo, plural de 'Elôah, Dios. Aplicable a las deidades paganas, es —junto con el Tetragrama YHWH (v.), la denominación más empleada para designar a Dios. La exégesis bíblica, desde mediados del siglo xviii, ha distinguido en el Pentateuco (y aun en el Hexateuco, incluyendo el libro de Josué), dos redacciones, que la llamada «alta crítica» de J. Wellhausen y su escuela ha investigado: la elohista y la yahvista o yahveística, según prevalezca en ellas uno u otro nombre. A partir de entonces, se han determinado cuatro estratos: el Yahvista (1: Go 2, 4 ss.), el Elahista (E: Gn 1 y 2, 1-3), el Deuteronomista (D) y el Sacerdotal (P o PK, de Priesterkodex). Se ha propuesto la cronología siguiente, a. Ch.: para], ca. 850; para E, ca. 750; para D, ca. 621, y, para E, 570-440. Los documentos originales incluían, acaso, los relatos babilónicos de la Creación y del Diluvio. Aunque la teoría ha sido posteriormente revisada en su carácter esquemático, sigue orientando la crítica del Pentateuco, no obstante la importancia que se concede a la tradición oral.

'ephod, 'efod: en hebreo, «mantos, abrigo». Vestimenta sacerdotal, antigua, en forma de hábito-capa o amplio chaleco, en cuyo frente ostentaba un pectoral adornado con doce gemas, cada una de las cuales llevaba grabado el nombre de una de las tribus de Israel. Más sencillo, de lino, era el 'ephod bad.

'erub: ceremonia que los judíos (a quienes se prohíbe transportar carga alguna el sábado fuera de su casa, o de un recinto de su propiedad) realizan el viernes, con limitaciones y según las circunstancias que concurran (cf 1 Re, 11, 26), Trátase más bien de actos simbólicos, no sólo para el sábado sino asimismo para días festivos.

Eva: en hebreo Hawwah, «viviente» o «la que se despierta a la vida», nombre que le dio Adán (Gén 3, 20) tras haberla llamado ishsha (Gén 2, 23), femenino de ish, «hombre», «varón».

exilarca: término griego, literalmente «jefe de los exiliados»; en arameo, resh galuta; autoridad política y representante de los judíos en Babilonia —como jefe de la casa de David a partir del año 70.

F

fariseos: en hebreo, perûshîm, «separados». Era el partido popular surgido, hacia el 130 a. Ch., bajo los Macabeos. Recibieron tal nombre por su decisión de mantener incontaminada la fe judía frente al paganismo helénico. En tanto que sus rivales, los saduceos (v.), negaban la vida futura y las sanciones ultraterrenas, ellos las admitían junto con el mesianismo. Se opusieron, sin embargo, a Cristo. Flavio Josefo —él mismo fariseo— trazó de ese partido un cuadro bastante favorable.

Fiestas primitivas: por sus orígenes nómadas y pastoriles, tienen un carácter singular. Quizá la más antigua sea la ofrenda de los corderos en primavera, tradicionalmente ligada al Éxodo de Egipto; esto es, la Pascua (en hebreo, Pésah), que comienza en la noche (Seder) del 14 de Nisân (marzo-abril) y termina al atardecer del 22. Se sacrificaba el cordero pascual (sustituido modernamente por una pierna sobre el plato seder, y un huevo), consumiéndose el pan ácimo sin levadura o matzah. Durante la Pascua (primera y segunda noche) se celebra la más importante ceremonia doméstica del judaísmo, el Seder, con la lectura del Éxodo, 12, una refacción precedida del kiddush o bendición formal, el pan ázimo, himnos y salmos, así como cuatro copas de vino compartidas a intervalos. La Última Cena de Jesús y sus discípulos fue el seder. Otras fiestas, de signo agrícola, deben anotarse: shâbu'ôt («las semanas»), o sea, las siete semanas después de Pascua (en griego, Pentecostés), asociadas a la recolección; sukkôt («las cabañas»), festival relacionado con la vendimia y conocido también como de los Tabernáculos, etc. El ayuno más solemne corresponde al décimo día del año, en el mes Tishrî (septiembre-octubre): el Yom Kippur, «Día de las Expiaciones», durante el cual está prohibido trabajar y ha de rendirse culto al Señor (v. Pentecostés y Pésah).

filacteria: en griego, «amuleto». Tiras de pergamino o vitela que se guardan en cajitas, y que contienen pasajes de la Torá (= Pentateuco) escritos por los sôpherîm («escribas»). Aún hoy, los judíos piadosos las llevan para sus oraciones matutinas, una en el brazo izquierdo y otra sobre la frente.

G

Galûth: en hebreo, «cautividad» y «exilio» (cf Deut 28, 25). V. Diáspora.

gaôn: en hebreo, «excelencia» (plural, ge'ônîm). Título reservado a los directores de las academias talmúdicas de Sura y Pumbedira, en Babilonia. Su actividad abarca unos 450 años (589-1038), pero la época de esplendor comprende, especialmente, los siglos vii-x. Continuaron la obra de los 'amôraîm y sabôraîm (v.).

Gehenna: lugar, en el trasmundo, para los condenados. El nombre proviene de Ge-Hinnom, un valle al SO. de Jerusalén, donde en tiempo de los reyes se hacían sacrificios de niños al dios del fuego, Moloch (2 Re 16, 3 y 21, 6). Josúe lo maldijo solemnemente (2 Te 23, l0, y Jer 7, 32 y 19, 7). Su negra fama como cementerio y basurero llega a la época evangélica (y. también She'ol).

Gemilûth hasîdîm: actos de caridad, en el sentido de compartir afectuosamente bienes materiales, gozos, penas y hasta ideas.

génizah: dependencia de la sinagoga donde se conservan libros y objetos sagrados no utilizables en los actos del culto. Significa literalmente «desahogo», pues, según la Ley, podían retirarse tales efectos para despejar el recinto, pero nunca destruirse por iniciativa humana. Gracias a esta acumulación de manuscritos y documentos, en general, se han descubierto multitud de textos inapreciables para la historia y cultura judías. Así, por ejemplo, en la genizah de El Cairo.

gé'ulah: plural ge'ulot. Bendición que, en el rezo de saharit o del amanecer, sigue a la recitaeión de la Sema' o profesión de fe judía (Deut 6, 4-9 y 11, 13-21; Núm 15, 37-41). Es poesía de destierro, moldeada sobre el Cantar de los Cantares al exaltar los amores entre Dios y Su pueblo, anhelante del Mesías.

golah: voz hebrea que significa «emigración», «exilio». Se usó en los primeros tiempos de la Era cristiana para referirse al destierro en Babilonia. Cf. Diáspora.

goy: en hebreo, «pueblo» (plural goyim), con la acepción de «gentil» o «paganos», esto es, no-judío.

Gran Sinagoga o Gran Asamblea: tradicionalmente, el Gran Consejo instituido al retorno del Exilio babilónico (538 a. Ch.). Existió como órgano legislativo y administrativo hasta el siglo III a. Ch., bajo el dominio persa y seléucida. El judaísmo le debe plegarias importantes (v. Ley oral).

Guemará (o Gemara): en arameo, «terminación». Es el segundo gran cuerpo de la Tradición en el Talmud, que completa la Mishna, trabajo realizado en Babilonia por los 'amóráím a fines del siglo V.

H

haber: en hebreo, «compañero», «asociado» (plural, haberim). Se aplica también a un miembro del partido de los fariseos o de la secta de los esenios. En el Kuzarí, de Yéhudá ha-Leví, Haber equivale a «maestro» rabínico, el interlocutor del rey jázaro.

Haggadá o Aggadá (pl. aggadot): en hebreo, «cuento», «cuento edificante». Es aquella parte de la literatura rabínica que no versa sobre las interpretaciones de la Ley, sino acerca de leyendas, anécdotas, parábolas, etc. Representa la materia imaginativa o fantástica del Talmud, contrariamente a la Halaká o Ha/ajá (v.), en la que se recogen y explican las normas jurídico-religiosas del Talmud.

Hagiógrapha: en griego, literalmente, «escritos sagrados»; es decir, la tercera división principal del Antiguo Testamento en el Canon hebreo, que contiene textos misceláneos: Ruth, Salmos, Job, Proverbios, Cántico de los Cánticos, Lamentaciones, Eclesiastés, Daniel, Esther, 'Ezra (Esdras)—Nehem'ias, Crónicas. En hebreo son los ketubim (= escritos), para distinguirlos de la Torá o Ley y los Profetas (Nebî'îm: v. nabî').

Halakah, Halaká o Halajá (pl. halakot): de la raíz halak, literalmente «andar», y de aquí «modo (de obrar)», «costumbre», «guía práctica», «precepto» o «tradición», en el sentido de toda la parte legal de la tradición judía, y en contraste con la Haggádá (v.).

Hal.lel: salmo que, en el Templo, recitaban los sacerdotes y que concluía en el alleluiah. Aún hoy, especialmente los salmos 113-118 que se cantan en los oficios sinagogales, matutinos (sahárit), con ocasión de algunas fiestas (Pascua, Hanukkah, etc.).

Hanukkah: literalmente, «inauguración» o «consagración», es decir, la del Templo de Jerusalén (165 a. Ch.) purificado tras la victoria de los Macabeos sobre Antíoco IV (1 Mac 4, 52-59). Se celebra la fiesta de este nombre entre el 25 de Kislev (noviembre-diciembre) y el 2 de Tebet (diciembre-enero). Desde entonces se enciende, en cada hogar, un candelabro de ocho brazos (cf. menorah), por lo que se la conoce también como fiesta de las Luminarias. En su origen debió de estar relacionada, probablemente, con el solsticio de invierno.

haqbalah: voz hebrea que significa «paralelismo». «Disposición del discurso de tal modo que se repitan en dos o más versos (o miembros) sucesivos, o en dos estrofas seguidas, un mismo pensamiento o dos pensamientos antitéticos» (cf. F. Lázaro Carreter, Diccionario de términos filológicos, 3ª ed. corregida, Madrid, 1968, pág. 312). En la poesía hebrea clásica es el método tradicional de retórica y aun de prosodia: merced al paralelismo, libros como los Proverbios y los Salmos adquieren su ritmo.

hásidim o hasideos: en hebreo, «piadosos». Era un partido religioso, antihelénico, de la época macabea y que se distinguió por su estricta ortodoxia. Se les ha emparentado con los fariseos (v.) y esenios.

hazzan: oficiante que, en la sinagoga, recita o canta las oraciones (quizá del acadio hazanu = «inspector» o «director»). Equivale a «chantre».

hebreos ('ibrîm): designa un grupo de pueblos en Gén 10, 21-25, los hijos de 'Eber. Posteriormente, el término se aplicó a Abraham y su linaje, pero en un sentido más amplio que el de israelita. El nombre se ha asociado también con los habiru o hapiru, documentados en los archivos de Amarna (aquí, como 'apiru), Hattsuíaí y Nuzi o Nuzu, cuya significación parece ser «extranjeros», «esclavos» y «merodeadores nómadas», en los confines del desierto, entre el III milenio y el siglo xii a. Ch. Ramsés II los empleó en obras públicas. Sin embargo, el estado de las investigaciones no permite considerarlos un «pueblo», sino, en todo caso, una «etnia» de lengua semítica. Incluso se ha vinculado al clan de Abraham (Gén 11, 26 y sgs.) con tales habiru, mediante el término heber, que designaría a las «gentes del otro lado ( o “más allá”) del Eufrates» En griego, hebraios indica la nacionalidad judía frente a los demás pueblos; como en el Nuevo Testamento, para referirse a los judíos de Palestina, que hablaban arameo.

herem: término hebreo que significa «excomunión» o «anatema». Implica destrucción o denegación de una persona u objeto (v. gr., ganado y bienes, en general, de los idólatras, así como éstos, los magos, adivinos, etc.). Tras la Cautividad babilónica, hubo un (herem o excomunión menor —sin pena capital— y otro mayor, es decir, la exclusión definitiva por parte de la comunidad judía. Se ha planteado la cuestión de si, en su origen, el anatema sería un rito mágico, una especie de «maldición reforzadas que desencadenase a la vez un poder funesto para los enemigos, pero fatal para quienes hubiesen violado las reglas». Cf. Corswant, Dictionaire d'Archéologíe biblique (BIBL., núm. 4 bis), pág. 180. Sin embargo, parece que se trataba de una medida excepcional, ora como consagración de algo a Yahvé y, por ende, tabú, ora como extremo castigo.

hokmah: en hebreo sabiduría; no necesariamente de índole religiosa o inspirada por Dios, sino como en las literaturas egipcia, mesopotámica, etc.— de carácter a menudo práctico y mundano, propia de los textos sapienciales, hebreos y del Oriente Próximo. Así, en el Antiguo Testamento, Proverbios, Job, Eclesiastés, Eclesiástico, Libro de la Sabiduría y, por doquiera, en los Salmos, Tobías, etc. Salomón es el Sabio por excelencia. El ideal apunta al autodominio y, sobre todo, al temor de Dios (Sal 111, 10).

Hosa'nna: Exclamación en tono de súplica, dirigida a Yahvé o al rey (Sal 118, 25; 2 Sam 14, 4, etc.), con la significación de «Salve, ayúdanos». Posteriormente, en la liturgia judía se torna plegaria y aclamación durante las festividades, expresando júbilo.

I

'iggeret (pl. 'iggérot): «epístola-s».

Israel: nombre de Jacob (Gén 32, 25-29 y Os 12, 3-5), desde su lucha nocturna junto al Yabboq, afluente del Jordán. Se ha interpretado como «fuerte contra Dios», aunque se discute su real sentido: «Él lucha», «Él reine», «Él brilla»... Colectivamente, se aplica a la descendencia de Jacob. Es también el nombre del reino del N., surgido a la muerte de Salomón (ca. 945 a. Ch.).

J/K

judíos (en hebreo yéhûdîm): los pertenecientes a la tribu de Judá. Tras el Exilio babilónico, el término se aplicó a todos los descendientes del reino de Judá, junto con la tribu de Benjamín. La historia del pueblo judío, como tal, se iniciaría en rigor a partir del Retorno (538 a. Ch.).

kabod: en hebreo, «gloria» (gr. dóxa, opinión, fama). Es lo que exige respeto y admiración, singularmente una virtud de Dios (cf para Jacob, Gén 31, 1; y, para Yahvé, Ii 6, 3). Es Su manera de revelarse a Israel, está ligada al nombre de Dios y al santuario.

kalam: término árabe que designa, literalmente, la «palabra» o «discurso». Es teología antifilosófica, pues, aunque utilizó la argumentación racional, no se desvió de la teología para constituirse como una filosofía «musulmana» con un propio método. Presenta dos formas sucesivas: mu'tazila o mu'tazili, correspondiente al neoplatonismo popular, y as'ari, compromiso con la primera, si bien otorgaba primacía a la Verdad revelada, al Corán y la Tradición. Los mutakallimun son los representantes del kalam, que tuvo a su vez notables exponentes judíos, como Sa'adyá Gaón y Ya'aqob al-Qirqisani, en el siglo X.

kaser (o kosher): nombre que recibe la carne apta, ritualmente, para su consumo; esto es, la de un animal permitido, sano y sacrificado conforme a la legislación rabínica, que también regula su preparación culinaria (v. shehitá).

Cabaña: («devoción»): voz hebrea que se traduce como «fijación de la mentes», en el sentido de «concentración espiritual». La moral rabínica sentó, desde un principio, que todo acto ritual carece de significación cuando no responde a una intención devota. Sus correlatos son la intentio cristiana y la niyya islámica.

Kethubim: v. Hagiógrapha.

kiná (o qiná): lamentación, el 9 de Ab, por la ruina del Templo; elegía.

Kippur: «Expiación» (v.Yom Kippur).

Kislev: noveno mes del calendario judío, que corresponde a noviembre-diciembre. V. Hanukkah.

kódesh: «santo», «reservado».

kohen: «sacerdote», En sus orígenes, «jefe» de la colectividad: tribu, clan o familia. Al dividirse las funciones posteriormente, la tribu de Leví asumió las del sacerdocio (levitas). En el Antiguo Testamento, la misma palabra se usa para los sacerdotes de otras religiones (Gén 41, 45; 47, 22; 2 Re 10, 19; 11, 18; 1 Sam 5, 5; 6, 2; Jer 48, 7; 49, 3, etc.). Su etimología es oscura: ¿acadio kanu, de la raíz k'n, «inclinarse», «rendir homenaje»? ¿de la raíz Jeten, «estar en pie», como «siervo de Dios» (cf Deut 10, 8)? V. artº «Prêtre», en W. Corswant, Dictionnaire d'Archéologie biblique (BIBL., núm. 4 bis), págs. 254-256.

Kol Nidré: oración que se dice en la víspera del Yom Kippur (v.).

kosem: adivino profesional.

L

Ley Oral: es la que desarrolla y concreta, explicándolas, la Ley Escrita o Torá y sus normas. A fines del siglo ii p. Ch., Yehudá ha-Nasí dio forma a la misma compilándolas en la Mishná (v.).

Leviatán: monstruo marino que simboliza las aguas caóticas y hostiles a la vida (cf Is 27, 1; Sal 74, 14; Jb 40, 25, aquí como cocodrilo). En otros textos es un animal mitológico, que figura asimismo en las tablillas cuneiformes de Ugarit (Ras Shamra, siglos xv-xiii), fuente primordial para la religión, mitos y leyendas cananeos.

Lilith: demonio femenino de la tempestad en Babilonia y, entre los judíos (Is 34, 14, así como en los textos postexílicos), espíritu maligno y primera mujer de Adán, del que engendró demonios. Está asociada con la noche y sus peligros (cf. Jos 34, 14).

Luz: simboliza el esplendor de Dios, como en Sal 36, 10: «Pues en ti está la fuente de la vida; en tu luz la luz vemos». La Nueva Jerusalén emergerá inundada por la luz divina (Is 60, 1 sgs.; Zae 14, 16 sgs.). Sobre las fuentes de esta teología, metafísica y estética de la luz, tan presentes en la poesía, la mística, el pensamiento y el arte medievales, ya judíos y musulmanes, ya cristianos, cf. E. De Bruyene, L'esthétique du Moyen Âge, Lovaina, 1947, págs. 7-37, y, más extensamente, sus Estudios de estética medieval, 3 vols., Madrid, 1958 (v. también shekînah)

M

ma'amad: composición poética y plegaria para el día de Kippur.

mal'ak: «ángel», «mensajero».

Ma'arib: momento vespertino de las oraciones litúrgicas.

Ma'asé Yesu: «Hechos de Jesús», o Tôledôth Yesu' («Historia o Vida de Jesús»), relatos falsamente históricos sobre Jesús, María y José, de época medieval y anónimos, que circularon bastante entre los judíos.

mahzor: cielo.

maqáma: término árabe que significa «tertulia», «descanso» y «sesión». Designa un género literario, en prosa rimada, cuyas primeras muestras se remontan a la época 'abbasí, con una finalidad recreativa y cortesana. En plural, maqamat, son obras que presentan a un personaje aventurero, picaresco, ducho en el arte oratoria, junto con un narrador amigo de aquél y que cuenta los hechos del vagabundo. Intercálanse, además, poemas. Entre las colecciones de maqámas árabes sobresale la de al-Harán (1054-1121), y, entre las hebreas (mahberet, pl. mahbarot o «composiciones»), el Séfer Tahkémoni de Yéhudá al-Harizi (segunda mitad del siglo xii, ca. 1230), que tradujo asimismo las maqamas de al-Hariri. Su valor, como fuente para la literatura hebrea contemporánea, es digno de subrayarse.

Mar (mari): en arameo, «señor». Equivalía a rabbí (v.) en las escuelas de Palestina y —más tarde—Babilonia.

Masoretas: sabios judíos de Palestina y Babilonia (siglos vii-x), a quienes se deben los signos («maso-réticos») para fijar los textos en hebreo: vocales, consonantes, acentos, puntuación y división, etc. El nombre se deriva de massorah (entendida como «transmisión oral» o «tradición»), es decir, las anotaciones críticas para dar uniformidad a los textos bíblicos.

megil-lah: tratado talmúdico, en general. Literalmente significa «rollo» (pl. megil.lôth) y se reserva esta denominación, en plural, para Ruth, el Cantar de los Cantares, el Eclesiastés, las Lamentaciones y Esther. Son los «rollos de fiesta», separados de los otros textos bíblicos para su recitación, salmodiada, en Pentecostés, Pascua, Tabernáculos, Yom Kippur y 9 de Ab. Destácase en el rito sinagoga1, el libro de Esther.

melek: rey.

menorah: literalmente, «lámpara». Denominación tanto para el candelabro de siete brazos (Éx 31, 39) como para el de la hanukkah (v.), usado desde el siglo xiii y con ocho candelas. La menorah del Segundo Templo figura en el arco de Tito.

me'orah (pl. me'orot): composición litúrgica que exalta la Creación de los astros; de ahí que, literalmente, se traduzca como «luminar».

merkabá: según Ez, 1, el «carro celestial» o «trono de Yahvé».

Mesías (hebreo meshi'ah, «ungido» griego Christós): término reservado para los sacerdotes al entrar éstos en funciones mediante la unción, consagrándose a Dios (cf 2 Sam 2, 4; 19, 21; Lev 21, 10; 4, 5-6). Desde el siglo I a. Ch., se empleaba para designar al Redentor—Rey, conforme a la esperanza «mesiánica» representada por los Profetas, es decir, el advenimiento de un rey justo, glorioso y compasivo, que instauraría una era de paz universal basada en la justicia, la santidad y el bienestar material (cf Is 7-11; Miq 5; Jer 33; Zac 9, 9 sgs). El anhelo se orientó, a comienzos del siglo I p. Ch., hacia un Mesías terrenal, político, del «tronco de David» (cf. 2 Sam 7, 16), y restaurador definitivo del reino de Israel. También se manifestó esa esperanza en el sentido de un Mesías «sacerdotal» o de Aarón. El mesianismo judío tiene sus raíces más profundas en la Alianza y la teología de la Historia que informa el devenir de Israel, con Jerusalén como centro político-religioso. Desde la Antigüedad hasta nuestro tiempo, ha provocado levantamientos y agitaciones diversos: el de Bar Kokhba contra Roma (135 p. Ch.), Mosé al-Dar'i, en Marruecos y al-Andalus (siglo xii) y su coetáneo David Alroy, David Reubeni (siglo xvi), Shabbethai Zebi (siglo xviii)... Contemporáneamente ha inspirado, en parte, el movimiento sionista, pero éste no ha hecho después énfasis sobre el Mesías-Rey tradicional, descartado a su vez por el judaísmo reformado (v. Reino de Dios).

midrash: de la raíz hebrea d.r.s., «buscar», «inquirir», de donde «buscar el significado» y el sustantivo midrash, «comentario» (en plural, midrashîm). Consiste en la investigación rabínica, exegético-homilética, es decir, la explicación de los textos bíblicos más allá de su sentido literal. Se considera el midrash como la forma literaria de la Haggada (v.) y Ha1aka (v.). Con el Talmud (v.), es un elemento esencial de la literatura postbíblica: interpreta y amplía los pasajes de la Biblia, ya poética, ya alegóricamente, incluso como una plática esmaltada con narraciones. En él se combinan los hechos históricos, la materia legal, los símbolos, la realidad y la imaginación creadora. Los midrashîm son colecciones exegético-homiléticas, ordenadas entre los siglos v y xii: así, el Mídrash Rabbah (Gran Midrás), del siglo v al xii, y el Midrash Tanhumá, sobre el Pentateuco o Torá, elaborado en Palestina (siglo iv).

mi kamoka: literalmente, «¿Quién como Tú?». Género poético, latréutico o de adoración al Señor, que marca la distancia entre El y el hombre. Se trata de un piyyu o poema litúrgico para el oficio matutino (san harit) de los sábados y días festivos (cf Sal 35, 10).

Mikra: nombre genérico para la Biblia hebraica, literalmente «Escritura» o «Lectura» (cf ai-Qur'an).

Mishná: compilación de la Ley Oral, realizada en Palestina por los tannaîm (v.), entre 70 y 217 p. Ch. Literalmente significa «repetición», por el carácter de la enseñanza rabínica. Se divide en 6 «órdenes» y 63 tratados, teniéndose a Rabbí Yéhudá ha-Nasí como su configurador en la forma actual (ca. 200). La Míshná es fundamental para el estudio del método rabínico de exégesis bíblica, el modo de demostración y el estado del judaísmo en tiempos evangélicos: Pablo de Tarso fue discípulo de Gamaliel I, uno de los expertos en la discusión sobre la Torá, de la que gradualmente saldría la Mishná (v. Talmud).

mizvah: en hebreo, «mandamiento», o deber religioso instituido por Dios o la autoridad rabínica. Maimónides ordenaría tales preceptos en 248 positivos y 365 prohibiciones: aseh y lo ta-aseh, «haz» y «no hagas».

mohel: cirujano que practica la circuncisión (v.).

muharrak: género poético, sefardí, que subraya las relaciones entre Dios y sus fieles. Es voz arábiga, con el sentido de «introducción» y equivale a la hebrea résut (v.), en orden a los píyyutim denominados nismat («aliento», «espíritu»).

musaf: ofrendas adicionales —aparte de los sacrificios matutinos y de la tarde— en el Templo, los sábados, neomenias, las tres grandes fiestas, el Año Nuevo y el Yom Kippur.

mutakallimun: y. Kalam.

muwassaha: composición en árabe clásico, que termina con una estrofa en árabe vulgar o en dialecto mozárabe, andalusí —la jarya o jarcha—; se ha simplificado en la forma «moaxaja». Los poetas hispano hebreos la practicaron con éxito (Yéhudá ha-Leví, Molé ibn 'Ezra, Yosef ibn Saddiq, Abraham ibn 'Ezra, Todros Abñ-l-'Afiya, etc.). Se atribuye esta innovación poética a Muqaddam b. Mu'afa al-Qabrí (de Cabra) (ca. 840-920).

N

nabî (pl. nebî'îm): profeta (gr. «prophetés', derivado de próphemi, «yo predigo», «pronostico»). En plural, segunda división del Canon escriturario hebreo (v. Hagiógrapha y Torá).

nagid: «príncipe», «protector», «jefe». En la Edad Media (Egipto, Séfarad, Turquía), título honorífico de autoridad sobre todos los judíos del reino.

nasî: «príncipe», en cuanto jefe laico de la comunidad. Era el nombre dado a los dirigentes de las Doce Tribus en el desierto (Núm 7, 2), con la especificación: «príncipes de sus tribus paternas», jefes de las legiones de Israel»

(Núm 1, 16). También las ismaelitas y madianitas denominaban así a sus jefes (Gén 17, 20; 25, 16; Núm 25, 18, y Jos 13, 21). Recibieron asimismo este título el presidente del Sanhedrín y los Patriarcas, esto es, los jefes políticos y representantes judíos ante la Administración romana y bizantina en Palestina. Más tarde, en los siglos medievales, conservó la acepción de persona importante, con autoridad y capacidad de protección, a saber, los notables o magnates de las aljamas.

nazir: en hebreo, literalmente, «dedicado»; es decir, el consagrado a Yahvé por un voto a perpetuidad o temporalmente, comprometiéndose a un determinado régimen dietético, a dejarse la cabellera, a no tener contactos con cadáveres, etc. Sansón, Samuel y, acaso, 5. Juan Bautista fueron naziritas, costumbre que se mantuvo en las comunidades cristianas durante el siglo i (cf Act 18, 18; 21, 23- 26). La Mishna contiene un tratado sobre el nazireato: vid, la ed. de C. Del Valle (BIBL., Núm. 57), Orden Tercero, págs. 525-542. Maimónides, a su vez, en el Guía de perplejos (ed. 1). Gonzalo Maeso, BIBL., Núm. 229), Tercera Parte, cap. 48, pág. 533, ocúpase del mismo a propósito del vino.

nephesh (o nefes): «alma», «vida».

O

'ofan: poema de laudes al Señor, en el que los coros angélicos cantan Su grandeza.

oración: (horas de la): el pueblo de Israel elevaba sus plegarias tres veces al día (Dan 6, 11, y Sal 55, 18): por la mañana (saharit), al mediodía (minhá) y al atardecer (ma'árib).

P

paytan o payyétan (pl. paytanim o payyétanim): cantor sinagogal o judío devoto que componía poemas religiosos para la liturgia, sobre la grandeza de Dios, Su morada celeste, la Alianza con Su pueblo, la confesión de los pecados, el arrepentimiento, la esperanza mesiánica, etc. Son poemas rimados, en el hebreo propio de la Sinagoga, rabínico o popular.

Pentecostés: en griego, «quincuagésimo», referido al día en que los judíos celebraban la Revelación de la Ley a Moisés en el Sinaí, cincuenta después de la Pascua del Cordero; de ahí que se la conociera como «fiesta de las semanas», esto es, siete después de Pésah. Tenía, además, un carácter agrario como fiesta de la recolección, durante la cual se ofrendaban en sacrificio las primicias del trigo (v. Fiestas).

Pésah: Pascua: v. Fiestas y el documentado cap. 17,1 (parte IV), que a la Pésah y el pan ázimo les dedica R. DF VAUX, Instituciones del Antiguo Testamento (BIBL., núm. 47 bis).

pilpul: método rabínico para esclarecer términos y conceptos dialécticamente, con extremada sutileza y argumentación casuística.

Pirqe Abôt: tratado sobre los Dichos de los Padres, en la Mishná, Cuarto Orden.

piyyut (pl. piyyutim): poesía litúrgica, postbíblica, para realzar las oraciones en sábados y fiestas. Como paytán o paye tan, piyyut deriva del griego poietes, «poeta».

pizmón: en la poesía hebraica, refrán o estribillo, formado, ya por un verso, ya por una estrofa a base de uno o dos versículos (cf Sal 39, 46, 59, 67, 80, 114, o 42, 43, 56, 62, 144, etc.). «Esta técnica tan generalizada de las composiciones estróficas con refrán se reflejó en la terminología poética y se aplicó a dichas composiciones el nombre de pizmón, palabra que creyóse derivada de la radical aramea pezam, con la cual el Targum de Job traduce la raíz hebraica... que significa: responder, entonar; luego el nombre de pizmán se aplicó sólo al refrán y, por extensión, a la poesía que los presentaba; modernamente se cree que la voz pizmón deriva del griego bíblico psalmós» g. M: Millas Vallicrosa, La poesía sagrada hebraico española, BIBL., núm. 118, pág. 17).

Purim: fiesta para conmemorar la salvación de los judíos en Persia (cf Esther, 2-9), durante los días 14 y 15 del mes de Adar (febrero-marzo), que transcurren alegremente. La mención más antigua figura en 2 Mac 15, 36.

Q

qaddis: bendición al final del rezo matutino, para el nombre de Dios y su Advenimiento, basada en Sal 113, 2, y Dan 2, 20.

qasida: oda tradicional de la poesía árabe, en forma de composición monorrima y extensa (de 30 a 150 versos), dividida en tres partes por versos de transición. La qasida (del verbo qasada, «tender a», por la tercera parte del poema, madih, panegírico, o hiya', dirigidos a individuos o tribus que el autor tiene en mira) procura dar «el máximo de imágenes y metáforas con un mínimo de palabras» J. VERNET, Literatura árabe, BIBL., nóm. 19, pág. 12). Fue cultivada también por los poetas hebreos, que, sin embargo, no incluían generalmente la descripción de un viaje por el desierto, segunda parte (rahil) de la qasida.

qedusá: composición laudatoria, muy cultivada en Sefarad, que se corresponde con el trisagio de Is 6, 2 sgs., y otros pasajes (cf. Ez 3, 12, y Sal 146, 10). Entran en ella los coros angélicos (v. ‘ofan).

qerobá: bendición de la liturgia sinagogal significa «ofrenda» y se adicionó al rezo de las Téfil.lot (v.), que seguía al de la Sema'(v.).

qiddus: ceremonia que inaugura el sábado, o cualquier fiesta solemne, con una bendición formal.

R

R.: abreviatura de Rabbán (Patriarcas y Yohanán ben Zaccay), Rabbí (tannaîm y 'amôraîm palestinenses) y Rab o Rav ('amôraîm babilónicos).

rabbanitas (o rabanitas): judíos ortodoxos, conservadores, que aceptan la Ley Oral (y.) frente a los caraítas (v.).

rabbí: «maestro», experto en la Torá. No es un «sacerdote».

Reino de Dios: en el Antiguo Testamento, Yahvé es «Rey» presente (Sal 104, 19), pero también se lee que ‘El será Rey un día, pues se le oponen actualmente fuerzas del mal, contrarias a la instauración de tal Reino de Dios. Éste advendrá cuando se cumpla la promesa de la liberación: «Cuán bellos son sobre los montes los pies del mensajero de albricias, que anuncian paz, portador de buena nueva,  que anuncia salvación; el que dice a Sión: «(¡Tu Dios reina!» (Is 52, 7) (v. Mesías).

res galutha: «cabeza de la emigración», esto es, el jefe de la comunidad judía en Babilonia desde la destrucción del Segundo Templo hasta la última fase en la composición del Talmud (ca. 400-500 p. Ch.) (v. Exilarca).

Responsa (lat.): género de la literatura rabínica, en hebreo Séelôt u- tesubót, «preguntas y respuestas»; es decir, las consultas de orden colectivo o individual hechas a los rabinos sobre temas religiosos o legales, concretos, y las respuestas que daban los expertos, en forma a veces de epístolas que son verdaderos tratados sobre la materia, como, p. ej., las de Maimónides.

resut: «introducción después de los salmos, en el oficio matutino (saharit). Trátase de una composición piyyut (v.), denominada nismat («aliento», «espíritu»); aunque también hay resut en la qerobá (v.) o piyyutim que se adicionaron al rezo de las Téjil.lot (v.), que seguía al de la Sema'(v.). Literalmente, resut significa «poder» o «control», e iniciaba la oración.

Ros ha-Saná: Año Nuevo de los judíos, el 1.0 y 2.0 de Tishrí (entre el 6 de septiembre y 5 de octubre). Con él dan comienzo diez días penitenciales, previos al Yóm Kippur (v.). Durante el Ros ha-Saná se celebra la Creación del Universo; el shófar («cuerno») resuena en la sinagoga —excepto si es sábado—; se renta una oración a orillas del mar o de un río, para que los arrepentidos «viertan» sus pecados; se bendicen en la primera cena diversos frutos de la tierra, y, en la segunda, la granada, para que Dios conceda un año «dulce» y fecundo en bienes. Con el Rol ha-Sana da principio el año civil, pues el religioso comienza en Nisán (abril-mayo). También se denomina así un tratado tal- módico sobre el Año Nuevo.

Rûah haqqôdesh: término hebreo para el «Espíritu Santo», fuente de vida en su doble acepción divina y humana. Cf Gén 1, 2: «El espíritu de Dios se cernía sobre la haz de las aguas»; Gén 2, 7; Ez 37, 1-14; Jue 14, 6, para Sansón; también referido a Moisés, Josué, David, Elías y otros.

S

Sabaoth: título o epíteto de Yabvé (-Sabaoth) como «Señor de los ejércitos», cuyo origen es discutido: ¿quizá una divinidad pre-israelita? En 1 Sam 4, 4, durante la guerra contra los filisteos, el Arca se llama «Arca de Yahvé Sabaoth», por lo que el título se ha asociado estrechamente con el Arca. Sin embargo, parece ser que tal apelativo (más la precisión de que Yahvé «reina sobre los querubines») lo recibió primeramente en Shiló (cf. 1 Sam 1, 3), donde existía un santuario anterior. Tampoco puede asegurarse que Sabaoth signifique «Señor de los ejércitos» (de Israel), según R. De Vaux, Instituciones del Antiguo Testamento (BIBL., nóm. 47 bis.), caps. 5, 1, de la parte III, y 2, 3-4 (b), de la parte IV. En todo caso, el título Sabaoth fue posteriormente relacionado con los poderes cósmicos (Is 6, 1-3).

Sabático (Año): Según la Ley (Lev 25), el último cada siete, durante el cual se dejaba reposar el suelo cultivable (Éx 23, 10, y Lev 24, 2-7), los siervos podían emanciparse (Ex 21, 2-11) y las deudas ser condonadas (Deut 15, 1-16). El año jubilar celebrábase cada siete años sabáticos, con iguales o similares preceptos.

sabôrá (pl. sabóráim): maestro que participó en la revisión del Talmud, entre los siglos vi y vii. El nombre es arameo, propiamente sabura' îm, «razonadores» o «comprensivos» (hebreo sebûrim, «pensadores»). Abraham ibn Daud prolonga esa labor de los sabôraîm hasta 689.

Saduceos: (¿de Sadok o Zadok? ¿de saddiq, «justo»?): miembros de un partido o secta judía ya existente en el siglo i a. Ch., menos numerosos que los fariseos, sus rivales. Pertenecían a los rangos sacerdotales constituidos bajos los Asmoncos, como aristocracia político—religiosa que llegó a controlar el Sanedrín (v.). Procuraban un entendimiento con los gentiles, sobre todo con Roma, y mostrábanse también, en cierto modo, filohelenos, contrariamente a los fariseos; pero, a su vez, conservadores respecto a la Torá, cuyo desarrollo oral por parte de los escribas ellos rechazaban; así como, en orden a la escatología, el mundo de ultratumba —concretamente la resurrección— y los ángeles. Tras la ruina del Segundo Templo, fueron suplantados por los fariseos. En la Alta Edad Media, los caraítas (v.) recibieron el nombre de «saduceos».

Sanhedrín (o Sanedrín): órgano político-religioso del judaísmo palestinense en la época de Jesús, con su centro en Jerusalén, pero desplazado a Babilonia después del año 70. Lo formaban sacerdotes, doctores de la Ley o escribas y ancianos. Se han distinguido en él un Consejo político, a cuya cabeza se hallaba un Sumo Sacerdote, y un Consejo religioso, muy antiguo, que se acogería a Tiberíades con posterioridad al año 70. El nombre es de origen griego: synédrion, «consejo» o «asamblea».

Satán, Satanás: (hebreo, «Adversario»; griego, Diábolos «Calumniador»): espíritu del mal, príncipe de las tinieblas, enemigo de Dios y de sus fieles. Después del Exilio y por influencia, seguramente, irania, fue perfilándose como tal, aunque ya el Antiguo Testamento ofrece la figura de Belial (v.) y la de Baalzebub o Beelzebub, quizá de origen babilónico: cf Job, 1-2; Zac 3, 1; Par 21, 1 sgs.: compárese con 2 5am 24 sgs. En el Libro de Enoc (40, 6-69, y en 2 Enoc 29, 39) acaudilla el ejército de los demonios e intenta sublevar a los ángeles; pero, según ese texto apócrifo —notable muestra de literatura apocalíptica o de «visiones» sobrenaturales—, Satán aparece como un «ángel caídos por su pecado capital, la soberbia. El día del Juicio Final será arrojado a los Infiernos por los arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael. Asmodeo (v.) figura entre sus discípulos. Cf también Tob 3, 8, y Sab 2, 24: «por envidia del diablo, la muerte entró en el mundo, y la experimentan los que son herencia del diablo», Cf E. Langton, La démononologie, trad. fr., París, 1951.

Sabbath: literalmente, «descanso» (día de); séptimo día de la semana que comienza al atardecer del viernes, observándose basta el ocaso del día siguiente un reposo que, con el tiempo, se extendería a cualquier trabajo o actividad —especialmente después del Exilio— como rasgo peculiar de Israel. En cuanto a sus orígenes, se explica por el descanso de Yahvé tras los seis días de la Creación, y se le vincula a la esclavitud sufrida en Egipto (cf Ex 20, 8-11, y Deut 5, 12—15). También se ha invocado el shapattu (m) babilónico, quinto día de la semana dedicado a sacrificios y ritos mágico-religiosos para conjurar eventuales desastres. Cf: H. Meinhold, Sábado y Domingo, trad. espó., Madrid, 1929, págs. 19-103; W. Corswant, Dictionaire d'Archéologie biblique (BIBL., núm. 4 bis), s. o. «Sabbat», págs. 263-264; T. G. Pinches, s. o. «Sabbath» (Babylonian), en la Encyclopaedia of Religion and Ethics, cd. por J. Hastings (BIBL., Núm. 4), vol. X, págs. 890-891, y, en el mismo vol., s. o. «Sabbath» (Jew), por 1. Abrahamas, págs. 891-893; R. de Vaux, Instituciones..., cap. 16, parte IV.

saharit: término litúrgico, para designar el oficio matutino de la sinagoga (v. 'amîdah, gé'ulah, hal.lel, mi kamoka, qaddis, resvut...).

salôm: «paz». En sentido político expresa la idea, no sólo de «ausencia de guerra», sino de relaciones amistosas entre dos o más pueblos, al igual que cutre los individuos Que 4, 17; 1 Sam 7, 14; 1 Re 5, 4, 26; 22, 45; cf Gén 34, 21; 1 Crón 12, 18). Ese estado de paz debe ser garantizado mediante un tratado o pacto (berîth: 1 Re 5, 26).

sammas: empleado de una sinagoga, o de una comunidad judía, cuya misión es preparar los servicios religiosos y, a veces, dirigirlos.

Savu'ôt: v. Fiestas.

Séder: v. Fiestas.

Sefarad: nombre hebreo para España. Según Abdías, 20, en su vaticinio contra Edom, a mediados del siglo ix a. Ch., «los desterrados de Jerusalén que están en Sefarad ocuparán las ciudades del sur...» Arias Montano asoció este nombre con Hesperia, es decir, la Península Ibérica para los antiguos griegos. Sin embargo, parece ser que se trata de un topónimo oriental (¿Bósforo? ¿Sardes?); o de Esparta (Sparda), lo que —en este caso— resultaría extraño. La identificación con España, por parte de los exegetas judíos, se remonta al Targum de Jonatán relativo a los Profetas (desde Josué a Malaquías), cuya cronología es discutida (¿siglos i o ii? ¿siglo xv. Ch.?), pues incluso se ha supuesto que ese Targum es traducción hebrea de la versión griega del Antiguo Testamento, debida a Teodoción (ca. 180 p. Ch.). Refiriéndose a Abdias, escribe D. Gonzalo Maeso: «Especial interés reviste el v. 20 para la onomástica. El nombre de SFARAD (bí-Sfarad, con la partícula prefijada), lo aplicó la versión siríaca, el Targum y los rabinos medievales a España, y, como consecuencia, tal es el nombre con que se la designa en hebreo (Sefarad, de donde se deriva el denominativo sefardí, hispano-hebreo)» (Manual de historia de la literatura hebrea (BIBL., núm. 104), pág. 235.

Sefirôth: de la raíz «numerar», son los diez grados o «esferas» de la Cábala (v.), emanaciones o atributos divinos a través de los cuales fue creado el mundo, y nexos entre el infinito y lo finito: Corona- Sabiduría-Inteligencia forman la primera tríada; Amor-Justicia-Belleza, la segunda; y Firmeza-Esplendor-Fundamento, la tercera. El Reino las integra a todas en su círculo como shekîná (v.) o Halo divino, completándose de este modo el número 10. Desde el superior Mundo de las Emanaciones, que a su vez procede de En Soph (Dios), hasta el inferior o de la Acción, se da en ellas una jerarquía. El Hombre Arquetipo o Adam Kadmon se asocia con las sefirôth en las correspondientes partes de su cuerpo.

sehîtah: «degollación de animales», conforme al ritual del kosher (y. kasher).

sekinah (o shejiná): «presencia divina»; el término se aplica al especto inmanente de Dios, sobre todo luminoso, por lo que en el arte judío se evoca mediante raudales de luz, del cielo a la tierra (y. Luz).

selah: interludio instrumental.

selihá (pl. selihot): del verbo «perdonar»; plegaria para implorar la misericordia de Dios, el fin del sufrimiento y la liberación (i.e., la esperanza mesiánica), introducida como oración penitencial en los días de ayuno, especialmente el de Yom Kippur (v.).

Sémá': profesión de fe judía, así denominada por la palabra inicial, «¡escucha...!» (Deut 6. 4-9; 11, 13- 21, y Núm 15, 37-41). Se reza en el oficio matutino (sahárit, v.) y en el vespertino (ma'árib, v.).

seneh: en hebreo, «zarza (ardiente)», la que en el monte Horeb materializó la shekînah (v.) de Yahvé, al aparecerse a Moisés (Éx 3).

Seol (Se'ol): trasmundo o mansión de los muertos, bajo tierra, a donde van todos los difuntos. Es, en cierto modo, como el arallu babilónico y el Hades homérico: aislado, tenebroso, poblado de sombras inertes, donde no es posible glorificar a Dios (cf. Ii 14, 15; 38, 10). Posteriormente, la escatología judía distinguió entre un lugar especial para los justos y otro para los condenados o réprobos (Ez 32, 17-32). Desde el siglo u el Sheol equivale, para los rabbanitas (v.), a la Gehenna (v.). También se conoce como Sheol-Abaddón, por este ángel del abismo que representa el mundo de ultratumba (cf. Job, 28, 22) y se traduce como «perdición».

setaroth: pl. del hebreo shetar, «escrito», en el sentido de «actas» o «documentos legales». Aunque el término es antiguo, se usó mucho en la Edad Media, siendo traducidos esos documentos al latín como starra, y archivados en las cancillerías.

sôfar: instrumento musical, de viento y en forma de cuerno de carnero, usado en algunas fiestas, especialmente la de Año Nuevo (v. Ros ha-Saná).

sib'atot: poesías sinagogales para impetrar el rocío y la lluvia, con marcado carácter mesiánico en autores como Yishaq ibn Gayyat y otros.

Siddûr: en hebreo, «disposición», «arreglo»; es el libro judío de oraciones.

Sifrá: midrás o comentario del Levítico; es decir, haláquico, sobre temas legales.

Sifré: midrás o comentario acerca de Números y Deuteronomio.

Simbolismo de los números (o gematria): muy común en todos los pueblos y épocas, entre los semitas acentuábase la significación del 3 y del 7, como en Mesopotamia (7 planetas y colores, la semana, demonios, etc.) e Israel (días de la Creación, año sabático y jubilar, etc.); también las cifras 4 y 5, el 12 y sus múltiplos, figuran, con los anteriores, en la literatura apocalíptica. Las letras, además, poseen valor numérico. La Cábala haría gran uso de los números en su interpretación mística de ciertas palabras. (Cf W. Cruicksank, s. v. «Numbers» en la Encyclopaedia of Religion and Ethics. cd. por J. Hastings (BIBL., núm. 4), vol. IX, págs. 413-417.

Sinagoga: del griego synagógue, «acción de reunir», «asamblea», lugar donde se celebra; edificio donde los judíos se congregan para el culto y la instrucción religiosa. Aunque ya existían antes del Exilio, sólo con la ruina del Segundo Templo (70 p. Ch.) cobrarían la máxima importancia, hasta hoy *. Como en las mezquitas respecto a La Meca, en las sinagogas la orientación es hacia Jerusalén. Interiormente constan del Arca para los rollos de la Ley, el bimá o púlpito, el candelabro o menorah (v.) y una cátedra central destinada a la lectura (miqrá, v.). Se permite a los hombres sus sombreros durante el servicio divino y, entre los ortodoxos, segrégase a los fieles de uno y otro sexo. Se acude a ella, normalmente, el lunes y viernes por la tarde, y todos los sábados. La parte esencial del culto es la oración. Comprende la liturgia jodía: a) el Séma' (v.); b) el Semone 'Esré o dieciocho oraciones a la mayor gloria de Dios y en bien de los suplicantes, y e) la bendición sacerdotal (Núm 6, 24-26). La Torá se lee, en su contenido instructivo, durante el año, seguida de los textos proféticos. Tal liturgia se completó con otras plegarias y cantos según el ciclo sinagogal. Cf W. Corswant, Dictionaire d'Archéologie biblique (BIBL., núm. 4 bis), págs. 284-286, R. Posner,]ewish Liturgy. Prayer and Synagoge Service through the Ages, Jerusalén, 1975.

Sión: nombre dado a Jerusalén, en el judaísmo y cristianismo, por el monte donde fue erigido el Templo. Contemporáneamente, su parte meridional, al O. de la Ciudad Santa, ensalzada así por el Salmista: «Junto a los ríos, en Babilonia, allí estábamos sentados y llorábamos al acordarnos de Sión. De los sauces que hay en su seno suspendimos nuestras arpas, aunque allí nos pedían nuestros cautivadores recitados de cánticos, y nuestros mayorales alegría: «Cantadnos algún canto de Sión» (Sal 137, 1-3). En el Nuevo Testamento (1 Pe 2, 6; Ap 14, 1) Sión asume un carácter apocalíptico, en el sentido profético del Reino de Dios o Nueva Jerusalén.

siónida: género poético, bellamente cultivado en Sefarad por Yehudá ha-Leví. «En ellas —dice J. Mª Millás Vallicrosa— se canta entusiásticamente a la Tierra prometida y se la asocia como formando una unidad orgánica con el culto y el pueblo judaicos, merced a la cual este último podrá restaurar su truncada convivencia con Dios; la Siónida ya no es simplemente mística o contemplativa como la geulá, sino que es activa, descriptiva; en ella, sobre todo en los pasajes relativos a viajes, se nota cierta influencia de la manera o estilo árabe de la qasida»: La poesía sagrada hebraico española (cf. BIBL., núm. 118), pág. 55.

siré ezor: «poesía de ceñidor», del tipo muwasaha, casi siempre de asunto amoroso.

Sôferîm: miembros de la Gran Asamblea, que contribuyeron notablemente a la transmisión de la Ley Oral. Son los escribas, probablemente autores de los Targomes (y.), con intervención en la Haggadá (v.) y Halaká (y.).

Sukkôt: v. Fiestas.

T

Tabernáculo: tienda que, en el desierto, albergaba el Arca de la Alianza, y santuario de Yahvé (Éx 25-27, 30, 36-40). Se dividió posteriormente, como transposición del Templo salomónico, en tres secciones: un vestíbulo, con la entrada frente al altar de los holocaustos; el «Santo», donde se celebraba el culto, con el candelabro, la mesa de los panes y el altar de los perfumes; y el sancta sanctorum, separado del resto por un velo o cortina, para el Arca de la Alianza. El Tabernáculo descrito como un santuario cubierto de oro y plata no puede ser, obviamente, el del Éxodo por el desierto, sino el de la época del Código sacerdotal. Filón y Josefo vieron en aquél una imagen del Universo, sucediéndose más tarde otras interpretaciones alegórico-simbólicas.

Tablas genealógicas: Israel puso gran empeño, desde los orígenes, en fijar la ascendencia y descendencia de individuos, familias, clanes y tribus, interés manifiesto asimismo en Mesopotamia. Quizás Abraham, por su nativa Ur, conociese las tablas o listas babilónicas.

Las de Israel comenzaron acaso durante el Éxodo, y, tras el Exilio, era israelita de iure quien dispusiera de su tabla genealógica (cf Esd 2, 59- 62). Se ha formulado incluso la teoría de que el Génesis se basa en diez tablas o tôledoth, con referencias breves y simples a los personajes más destacados. La libertad de los redactores veterotestamentarios es, al respecto, considerable, sobre todo al establecer valores numéricos. Cf W. F. Albright, From the Stone Age to Christianity. Monotheism and the Historical Process. 2nd ed., Nueva York, 1957, págs. 236-249; 5. W. Baron, Histoire d'Israël. Vie sociale et religieuse. Trad. fr. (París, 1957), vol. 1, págs. 168 y 484, n. 30, y 364 y 582, n. 29; R. De Vaux, Instituciones del Antiguo Testamento (cf. BIBL., núm. 47 bis), Introducción v. cap. 1, Parte 1.

Talmud (pl. Talmudim): literalmente, «instrucción», de la raíz hebrea lamad, «enseñar». El término se aplicó, en un principio, exclusivamente a la Gemará (o Guemará, v.), de la cual existen dos recensiones (con textos en hebreo clásico, neohebreo y arameo): el Talmud de Jerusalén (Yerushalmí) o Palestinense, y el Talmud babilónico (Bablí); el primero se remonta a mediados del siglo IV, en tanto que el segundo fue compilado durante el V. Se conoce asimismo como Talmud Torá, es decir, «estudio de la Ley». Así, pues, fijada la Ley Oral (v.) en la Mishná (v.) por obra de los tannaîm (v.), continuáronla los 'amôraîm (v.): el Talmud resultó de ambas compilaciones. La Mishná presenta el corpus de las halakoth (v.), «preceptos» o «modos de obran» según los Padres o Ancianos, en sus adiciones y comentarios al Pentateuco. La Guemará es un complemento aclaratorio y discursivo de la Mishná. En el Talmud de Jerusalén, a cada sección precede el texto de la Mishná que es comentado. El Talmud babilónico, fruto de la academia rabínica de Sura presidida por R. Ashí (352-427) y Ravina II (473-499), último de los 'amôraîm, es en sentido estricto el Talmud por antonomasia: el único Ms. completo se conserva en Munich. A los 'amôraîm siguieron los sabôraîm (v.), que dieron remate a la Guemará y, según la tradición, pusieron por escrito aquélla y la Mishná. Se debe a Maimónides un extracto sistemático o Código talmúdico, el Mishná Torá, aún vigente. El Midrash (v.) se incluye en la literatura talmúdica. La edición princeps de la Misná salió a la luz en 1492; la del Talmud babilónico, en 1520; y la del de Jerusalén, en 1523. El Talmud constituye una fuente primordial para la exégesis bíblica, las costumbres, los sentimientos y la mentalidad judíos. «Es, por consiguiente dice D. Romano—, el paralelo de lo que en el Cristianismo representa la obra de los Santos Padres, y en el Islam, la Sunna. Pero, además, atesora el patrimonio, material y espiritual, de los judíos de los primeros siglos de la Era Cristiana» (Antología del Talmud, BIBL., núm. 58, págs. 13-14).

tanná (pl. tannaîm): v. Mishná y Talmud. Cronológicamente, activos entre 10 y 220 p. Ch. Les sucedieron los 'amôraîm (v.). El nombre se deriva del arameo tani, «enseñar» (v. también Baraitha, baraytot).

Tárgum: (pl. targumim): en hebreo, «interpretación». Son traducciones arameas de la Biblia, hechas en Palestina durante los primeros siglos de la Era cristiana, es decir, cuando los judíos comenzaron a olvidar o a no practicar el hebreo. El más antiguo, o de Onkelos (Aquila), se compuso, al parecer, en Palestina (siglo ii) yfue comentado en Babilonia (siglo V). Se trataba de una versión casi literal del Pentateuco, de la que sólo quedan fragmentos. Otros targumim son el de Jonathan (Profetas) y el de Jerusalén (Pentateuco). Se denominan targum, igualmente, las secciones en arameo de Daniel (2, 4 b-7, 28), Esdras (4, 6- 6, 18) y un versículo de Jeremías (10, 11).

tefil.lah (pl. tefil.lot): y. 'amîdah y sinagoga (para el Semone 'Esré).

tefil.lîm: v. Filacterias.

tehinná: «súplica», tipo de selihá (v.).

Tehôm: «Caos», estado universal de confusión, vacío y oscuridad previos a la Creación. En Babilonia, representado por el monstruo Tiamat, al que Marduk vence. «La tierra era nada y vacío, y las tinieblas cubrían la superficie del Océano, mientras el espíritu de Dios se cernía sobre la haz de las aguas» (Gén 1, 2). El Diluvio universal puede considerarse como un retorno del Caos o Tehôm contra el orden divino (cf. Gén 8, 22).

Templo: el Primero, construido por Salomón, fue arrasado por Nabucodonosor (587 a. Ch.); reconstruido tras el Exilio a partir del año 520 a. Ch., el Segundo sufrió la misma suerte que el Primero, en 70 p. Ch.

Tanakh: Biblia, en hebreo.

teraphim: en hebreo, imágenes antropomórficas de ídolos semíticos (cf Gén, 31, 19), cuya posesión considerábase garantía de felicidad y riqueza hogareñas. En Israel fueron objeto de supersticiosa veneración hasta Moisés (Zac 10, 1-2).

terefah: alimento impuro (v. kasher, hosher). Cf Maimónides, Guía de perplejos, tercera parte, cap. 47.

Tetragrammaton: gr., literalmente «cuatro letras», las del nombre de Dios, cuya pronunciación era tabú desde tiempos antiguos: YHWH. Existen más tetragramas religiosos y mitológicos: Zeus, Deus, Adad, Amón, Gott, etc. YHWH se usa 6.823 veces en el Antiguo Testamento y se discute su significación: cf Éx 3, 14: «Yo soy el que soy» (¿O «el que es», «el que hace existir», «el que ama»...?) V. también 'Adônai, 'El, 'Elôhîm.

Tishrí: séptimo mes del calendario, correspondiente a septiembre-octubre.

tokehá: tipo de selihá (v.), en la que el alma se reprocha a sí misma.

Tôrah, Torá: «Ley», «Norma», «Instrucción»; en rigor, el Pentateuco, «Ley» por excelencia; designa asimismo, basado en el Pentateuco, todo el cuerpo legal judío, bíblico y talmúdico.

tôsafôt: «adiciones» al comentario del Talmud por Rashí (1040-1105), que la escuela de rabinos así llamados —«tosafistas»— hizo en los siglos xii-xiii.

tosefta: compilación de baraytot (v.), es decir una colección de enseñanzas y tradiciones de los tannaîm, que complementan la Mishná. Data de los dos primeros siglos de la Era vulgar e ilustra sobre la vida judía coetánea.

U

urim y thummim: se ignora el significado de ambas palabras, aunque se trata de objetos que el Sumo Sacerdote (Éx 28, 29 Ss.; Lev 8, 8) llevaba sobre el 'efod (v.) y consultados en ciertas ocasiones para inquirir la voluntad de Dios. Tendrían, posiblemente, una finalidad mántica o adivinatoria.

Y

yeshibah (pl. yeshiboth): en hebreo, «sesión» o «reunión de eruditos». Con el tiempo vino a designar un «colegio» o academia rabínica, dirigida por un maestro prestigioso.

yigdal: liturgia, servicio diario en la sinagoga.

Yom Kippur: «Día del perdón o de la expiación», el más solemne y observado del calendario judío, el 10 de Tishrí (septiembre-octubre). Durante el mismo se invoca la misericordia de Dios y del prójimo. Corona los diez días de arrepentimiento o penitencia a partir de Ros ha-Saná, el Año Nuevo. Se caracteriza, sobre todo, por el Gran Ayuno, la suspensión de toda actividad laboral y los actos devotos, en particular la oración (v. Kol Nidré, selihá). Al final suena el cuerno de carnero (v. shôfar), en señal de absolución de los pecados y reconciliación con Dios.

yoser: bendición que acompaña al rezo de la séma' en el oficio matutino (v. saharit). Significa «Creador», pues va dirigida al Señor, que habla a Su ungido Ciro: «Yo, que formo la luz y creo las tinieblas, doy salvación y creo perdición...» (Is 45, 7).

Z

zaqen (pl. zeqenim): «anciano» (de zaqan, «barba»).

Zóhar (Séfer ha-): «Libro del Esplendor» (v. Cábala y Luz).

zugot: «parejas»; transmisores de la Ley Oral después de la Gran Asamblea (y. Gran Sinagoga). Hil.lel y Shammay fueron los últimos, bajo Herodes el Grande (37-4 a. Ch.): el primero se distinguió por su moderación y amor al prójimo, en tanto que el segundo encarnaba una tradición de austeridad (cf Talmud, tratado Shabbat 31a.).

*Bet ha-Kneset

 

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