«A veces vas a una ciudad y de pronto no sé lo que pasa, pero se van repitiendo esas visitas a la ciudad por razones profesionales. Mi primera visita a Granada fue en el setenta y algo y vine con mis hijos a ver todo esto... antes había hecho una exposición en México y no conocía Granada. Allí pensé "qué haré yo en México sin conocer Granada". Y vine una Semana Santa y conocí la ciudad y la Alpujarra, que me dejó maravillado».
J. H. P.