Percepción sonora y diseño arquitectónico (6 de 7)
Por Pilar Chías Navarro
2. La consideración de la acústica como ciencia
2.3. Fenómenos que inciden en la calidad acústica de una sala
Entre los fenómenos que intervienen en la calidad acústica de una sala, hay que citar los siguientes:
- El eco, que consiste en la aparición de reflexiones importantes que llegan con un retardo superior al admisible y con un nivel superior al esperado, de modo que se perciben los dos sonidos, el directo y el reflejado.
- El Flutter echo o eco flotante, que consiste en la repetición múltiple de un sonido en un lapso de tiempo muy breve, de modo que se percibe una rápida sucesión de pequeños ecos.
- Las resonancias aparecen más frecuentemente en salas pequeñas, y se asocian a la aparición de ondas estacionarias o modos propios de vibración de una sala, que son consecuencia de reflexiones sucesivas en paredes opuestas. Se manifiestan cuando aparece un sonido de igual o similar frecuencia al de esta onda, y la consecuencia inmediata es que aparecen coloraciones, amplificándose este sonido en detrimento de otros, a la vez que su tiempo de reverberación es más largo. El resultado es que la distribución espacial del sonido no resulta uniforme.
- Las focalizaciones aparecen cuando el sonido reflejado se concentra en una zona reducida, en la que el nivel de energía sonora resulta excesivo.
El especialista en acústica Leo L. Beranek9 fue el precursor de la valoración integral de los parámetros acústicos objetivos y subjetivos de los espacios, dando la importancia que tiene a la percepción de los sonidos, y añadiendo una valiosísima información sobre la acústica de las salas no exclusivamente basada en datos cuantificables. Para ello utilizó los parámetros siguientes:
- La vivacidad, que relaciona el tiempo de reverberación a frecuencias medias en sala ocupada, con el tipo de interpretación.
- El nivel de sonido directo, que da una idea de la proximidad de la orquesta (auditorios) o del cantante (óperas), y que depende de la distancia existente entre ejecutantes y oyentes.
- El nivel de sonido reverberante, que relaciona la reverberación a frecuencias medias con el volumen de la sala.
- El balance y la mezcla (equilibrio), que aportan la predisposición del local para distribuir correctamente los distintos timbres y planos sonoros por toda la sala, dependiendo esencialmente de las superficies reflectoras más cercanas a la orquesta.
- La difusión, que es la capacidad de que el sonido llegue procedente de muchos lugares del espacio con energía suficiente (no cuantificable en el caso de las óperas).
- La conjunción, que es la importante capacidad de que los músicos se oigan entre sí.
- La claridad, la brillantez, la definición, la sonoridad, la impresión espacial o lateralización, la velocidad de amortiguamiento, etc.
2.4. Las salas multifuncion de acústica variable
Este tipo de salas que persiguen la posibilidad de su utilización para eventos de muy diversa naturaleza, tienen su justificación en razones de índole económica.
Por una parte, buscan un aumento en el número de espectadores y ello conlleva el correspondiente incremento del volumen de las salas.
Si nos mantenemos siempre en el ámbito de los espacios acústicos vivos, es decir, prescindiendo de la amplificación, el propósito multifunción tiene graves repercusiones, por ejemplo, en la interpretación de música de cámara, ya que se reduce la intensidad de nivel sonoro y pueden llegar a perderse ciertos timbres. Tampoco resulta adecuado para las interpretaciones con instrumentos originales.
En general, afectan a la composición original de las orquestas, siendo en ocasiones necesario duplicar o incluso triplicar determinadas secciones. Al proporcionar estos instrumentos un menor nivel sonoro, en estas salas no se aprecia la espacialidad cuando la orquesta toca en forte (aparente limitación de reflexiones). Y a todo ello hay que añadir la pérdida de contacto visual con la orquesta, y en consecuencia, la pérdida de la deseable experiencia emocional que provocan las interpretaciones en directo.