Por Ramón Pelinski
Dado que la gota de agua se encuentra como parte en relación con una totalidad, —en este caso los diversos modos de agua fluyente en la Alhambra— las preguntas que podemos formular se refieren a problemas como la naturaleza de la relación parte-todo, el tipo de descomposición de un todo en sus partes, el proceso de detección de estas propiedades, la existencia de isomorfismos, analogías, equivalencias, etc., entre las propiedades de la parte y las del todo, la existencia de propiedades emergentes del todo que son inderivables de sus partes, o, en fin, la primacía del todo sobre las partes.
La naturaleza de la gota de agua está vinculada a la totalidad de la cual se desprende y con la cual guarda una relación asimétrica de dependencia: como nos enseña la experiencia cotidiana puede haber agua en movimiento, vapor o combinación de moléculas, sin que se formen gotas, pero no puede haber gotas sin que se produzcan tales procesos físicos. Aunque la gota y el agua sean correlativas, la totalidad tiene precedencia sobre sus partes. En el contexto de nuestra discusión existen por lo menos dos maneras de descomponer la totalidad de un volumen de agua en sus partes constituyentes: la descomposición física en su unidad mínima —esto es, la unión de dos moléculas de H con una de O— y la descomposición en unidades visual, táctil y auditivamente perceptibles, esto es, las gotas.
En la teoría general de los sistemas, la descomposición de un todo en sus partes implica un problema de escala:19 la gota es una totalidad delimitada por superficies libres frente a sus moléculas constitutivas de la misma manera que las diversas formas de agua fluyente en la Alhambra son un subsistema de la totalidad de los sonidos de la Alhambra —sonidos del agua, voces de turistas, canto de los pájaros, etc.— que, a su vez, son parte de un ecosistema sonoro más vasto en el que jugarían un papel los sonidos de la ciudad de Granada que con sus sonidos LO-FI,20 incluido el estruendo de los aviones, asedian el sistema eco-sonoro de la Alhambra.
El proceso de detección de propiedades sonoras del agua implica decidir la estrategia analítica más pertinente para comprender las relaciones del todo con sus partes. En caso de otorgar prioridad sistemática al todo sobre sus partes, la aproximación más adecuada es la holística o global. Si en cambio damos prioridad a las partes, la aproximación analítica a los fenómenos locales tiene precedencia sobre la global. Sin embargo, una aproximación analítica que comience por averiguar las propiedades sonoras de la gota de agua sin tener presente la totalidad, conducirá a resultados parciales que no podrán generalizarse en vistas a las propiedades emergentes de una totalidad sonora.
En cuanto a la existencia de isomorfismos, analogías, equivalencias entre la parte y el todo, hay que señalar que la correspondencia entre las propiedades de la gota y las del agua en movimiento no pueden ser isomorfas dado que sólo cubren algunos elementos de la estructura sonora (frecuencia, amplitud, volumen), mientras que otros como el timbre y el espectro sonoro son independientes. En tal estado de cosas sólo podemos hablar de analogías, equivalencias o correspondencias parciales entre la parte y el todo, la gota y el agua en movimiento.
La prioridad del todo sobre sus partes se funda en el hecho de que el todo posee propiedades que emergen de su naturaleza de totalidad estructurada y que por lo tanto son inderivables de sus partes. Las cualidades tímbricas, texturales o rítmicas propias del agua fluyente nacen de la impredecibilidad y la variedad de interacción de los elementos dentro del todo. Son por tanto propiedades emergentes de un todo como en nuestro contexto lo son un surtidor, una acequia, o una cascada con las cuales la gota como elemento parcial no puede competir.
La acústica proporciona ejemplos bien conocidos de emergencia de nuevas propiedades a partir de totalidades sonoras. Por ejemplo, como objetos perceptivos, el tutti de una orquesta sinfónica posee una entidad física y cognitiva diferente y diferenciada de las propiedades sonoras de cada uno de los instrumentos particulares que componen la orquesta. Lo mismo sucede con el ruido blanco.21 Como es sabido, el ruido blanco no sólo se puede producir por síntesis sonora, sino que puede encontrarse en muchos sonidos de la naturaleza, de la industria, en el tránsito urbano, etc.22
Debido a su capacidad de actualizar propiedades sonoras emergentes de una totalidad e inderivables de sus elementos particulares que al juntarse interactúan de manera (relativamente) impredecible y variable, una totalidad sonora goza de primacía cualitativa sobre la suma de sus sonidos discretos. A partir de un linde crítico cuantitativamente muy bajo, la cantidad deviene cualidad; el todo resulta mayor que la suma de sus partes. Ello no obstante, ciertas propiedades fundamentales del sonido como la duración, la frecuencia o la amplitud son propiedades comunes a ambos: la gota y el agua fluyente.23
Espero, pues, que las consideraciones precedentes hayan apaciguado toda duda con respecto a la diferencia cualitativa existente entre el sonido de una gota de agua y el que producen los 1.500 hectómetros cúbicos de agua que caen por segundo en el precipicio de 80 metros de las Cataratas del Iguazú… [Figura 6] [Figura 7]
Veamos a continuación en qué medida las perspectivas teóricas enunciadas pueden ser útiles para describir los sonidos emergentes de las varias formas de flujo acuático en la Alhambra.
El ejemplo dado por Truax de ruido blanco producido por la naturaleza es el sonido de río Athabaska, en Alberta, Canadá. volver
(23) Sobre este tema quisiera añadir que el principio de la prioridad de las totalidades sobre la suma de sus unidades elementales es conmensurable con la naturaleza sintética de la percepción. Ésta tiende a aprehender globalmente los datos proporcionados por los sentidos antes de ejercerse sobre sus elementos o partes. Véase Latimer, Cyril; Stevens, Catherine: «Some remarks on wholes, parts and their perception», Psicoloquy 8 (13), 1997. [http://www.cogsci.ecs.soton.ac.uk/cgi/psyc/newpsy? (acces. 05.1.09)]
Los compositores se sirven de esta condición para obtener resultados sonoros determinados mediante la adición de partes instrumentales (o de elementos sonoros en general) que, paradójicamente, sólo se oyen cuando están ausentes. volver