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Paisajes sonoros II

«Grata la voz del agua». Paisajes sonoros de la Alhambra (2 de 5)

Por Ramón Pelinski

El agua en la cultura de al-Ándalus (continuación)

Según la tradición de la arquitectura nazarí, la construcción de los edificios se despliega en torno al Patio de los Arrayanes en cuyo centro se sitúa la alberca. Esta particularidad, a parte del frescor que proporciona a sus habitantes, ofrece el placer visual del espacio ilusorio que crea el agua al convertirse en espejo de los edificios adyacentes. La arquitectura deviene transparente y se funde con la naturaleza proyectando su imagen invertida en el agua de la alberca [Figura 2].

Los estudiosos del arte islámico consideran la tradición de construir los edificios en torno a patios centrados en una alberca o en una fuente de agua como un microcosmos que recrea el oasis del paraíso islámico. Un ejemplo de esta simbología incorporada en la arquitectura es el Patio de los Leones; construido en torno a una fuente dodecagonal, sobre su borde están esculpidos doce versos que poéticamente aluden al devenir del agua en la fuente sostenida por doce leones (seis machos alternando con seis hembras); de sus fauces mana el agua que discurre por cuatro desagües orientados hacia los cuatro puntos cardinales; estos rebosaderos simbolizan, a su vez, los cuatro ríos del Jardín de las Delicias 12 [Figura 3].

Las albercas de la Alhambra se abastecen mediante surtidores, a menudo representados por figuras zoomorfas, que proveen el agua en medida proporcionada a la capacidad de los rebosaderos que sirven de desagüe. El agua que cae de las fuentes y discurre por los rebosaderos entona su incesante canción —una canción que a menudo deviene llanto apagado por la vocinglería de los turistas13—. En la fuente del Patio de la Acequia, el agua se eleva de los surtidores formando delicados arcos que cuya fragilidad es tal que en su caída se van deshaciendo en gotas. Ya García Lorca celebraba «el agua que sufre y llora, llena de finos violines blancos, allí en el Generalife» [Figura 4].

A la salida del Generalife se encuentra la Escalera del Agua: dos canales en forma de pasamanos, por donde serpentea el agua; su murmullo acompaña el descenso del visitante bajo una bóveda de laureles, rayos de sol que por ella se filtran, canto de chicharras… [Figura 5]

En suma, la omnipresencia del agua en la Alhambra, más allá de cumplir funciones higiénicas, rituales y religiosas, posee la función estética de espejar la arquitectura —reuniendo de este modo arte y naturaleza— y de proporcionar un goce sonoro al visitante dispuesto a escuchar los sonidos del entorno.14

A continuación me referiré a las dos cuestiones sistemáticas mencionadas al comienzo de esta charla: la interrelación de la gota de agua con la totalidad del agua en movimiento de la cual la gota emerge y la descripción de algunos rasgos sonoros que poseen los «finos laberintos» del agua en la Alhambra.

La gota y el agua

El agua es un enigma. Aunque Newton haya sentenciado que «[l]o que sabemos es una gota de agua y lo que ignoramos es el océano», hoy las ciencias nos enseñan que precisamente «[n]o hay nada cuyo comportamiento sea tan complejo como el de una gota de agua».15 No me propongo tratar de qué manera la gota puede ser un mar de sonidos, sino cuál es el destino del sonido de una gota en un mar de sonidos acuáticos. En otras palabras, quisiera saber en qué consisten las propiedades (o novedades) cualitativas del sonido de una fuente, de una acequia, o del estruendoso ruido de una catarata con respecto al sonido que produciría la suma de los sonidos particulares de todas las gotas que los componen: ¿Será el sonido de una acequia cualitativamente diferente a la suma del sonidos particulares de todas las gotas que la componen?

Ilustraré este problema con un ejemplo que nos brinda la ecología sonora —precisamente en una época de escasez de agua—. Según datos proporcionados por la Illinois Rural Water Association, la pérdida de agua de un grifo mal cerrado del que cae una gota por segundo durante 24 horas (son 86.400 gotas) es de 4,258586 litros.16 Si pudiéramos compactar en un solo segundo cada uno de los 86400 ruidos producidos por esas gotas, aparte de derrochar más de cuatro litros de agua, nos daríamos cuenta hasta qué punto el resultado sonoro es distinto en ambos casos. La información sonora que nos proporcionaría la totalidad del agua derramada de una sola vez es superior y cualitativamente diferente a la suma de las informaciones sonoras que nos proporcionaría las sumas de los sonidos discretos de todas esas gotas.

Para conceptualizar las intuiciones que nos proporcionan los ejemplos precedentes, situaré su discusión desde la teoría de la emergencia considerada en el marco de la psicología de la percepción auditiva17 y de la filosofía18; ellas nos proporcionan formalismos que nos ayudan a analizar el ya antiguo problema de la correlatividad de la parte con el todo.

Alberca del Patio de los Arrayanes, en la Alhambra

Figura 2. Alberca del Patio de los Arrayanes, Alhambra, Granada.

(Autor: Ángel Sánchez Peinado)
@ Ediciones Miguel Sánchez, C. B.

Patio de los Leones, en la Alhambra

Figura 3. Patio de los Leones, Alhambra, Granada.

(Autor: Ángel Sánchez Peinado)
@ Ediciones Miguel Sánchez, C. B.

Patio de la Acequia, en el Generalife de la Alhambra

Figura 4. Patio de la Acequia, Generalife, Granada.

(Autor: Ángel Sánchez Peinado)
@ Ediciones Miguel Sánchez, C. B.

Escalera del Agua, en la Alhambra

Figura 5. Escalera del Agua, Alhambra, Granada.

(Autor: Ángel Sánchez Peinado)
@ Ediciones Miguel Sánchez, C. B.

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Notas

  • (12) Véase el Corán, Sura 55: 46-75. Por cierto, ninguno de los doce versos esculpidos en la fuente sostenida por los doce leones de cuyas fauces mana el agua establece un símil con los cuatro ríos del Jardín de las delicias. volver
  • (13) Una qasida inscrita en la Fuente de los Leones dice:

    ¿No has visto que el agua corre hacia el borde de la fuente prolongada en los fluyentes canales como el amante cuyas lágrimas desbordan sus párpados, pero que las oculta por temor al denunciador […]. volver

  • (14) Para mayor información sobre las significaciones del agua en los paisajes de el al-Ándalus véase:

    Vidal Castro, Francisco: «Paisajes del agua en al-Ándalus». Paisaje y naturaleza del al-Ándalus [Fátima Roldán Castro (ed.)]. Granada, El Legado Andalusí, 2004, pp. 139-157. volver

  • (15) Véase John Emsley en http://es.wikiquote.org/wiki/Agua/ (acces. 05.01.09). volver
  • (16) Véase http://www.ilrwa.org/ (acces. 05.01.09). volver
  • (17) Este problema ya ha sido enunciado por Aristóteles (Tópicos, Libro VI: 13). Ha sido expuesto por Rescher y Oppenheim (1955), y discutido por Latimer y Stevens (1997) en el marco de la psicología de la percepción. Véase las siguientes referencias bibliográficas:
    • Rescher, N.; Oppenheim, P: «Logical analysis of gestalt concepts», British Journal of Philosophy of Science, n.º 6, 1955, pp. 89-106.
    • Latimer, Cyril; Stevens, Catherine: «Some remarks on wholes, parts and their perception», Psicoloquy 8 (13), 1997. [http://www.cogsci.ecs.soton.ac.uk/cgi/psyc/newpsy? (acces. 05.1.09)]. volver
  • (18) Bunge, Mario: Emergencia y convergencia. Novedad cualitativa y unidad del conocimiento. Barcelona, Gedisa, 2003. volver
II Encuentro Iberoamericano sobre Paisajes Sonoros. II Festival América-España. OCNE. Madrid, 2008
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