Centro Virtual Cervantes
Artes

Paisajes sonoros > II Encuentro > Imágenes musicales del agua (5 de 6)
Paisajes sonoros II

Imágenes musicales del agua (5 de 6)

Por Miguel Gálvez-Taroncher

Tres lieder de Die Schöne Müllerin, D. 795 (La Bella Molinera) de Franz Schubert (continuación)

Más adelante, en el momento en que aparece la palabra Regen («lluvia») se produce el clímax de este perfecto lied, utilizando un acorde que hemos comentado como tremendamente evocativo de la tragedia, tanto en las representaciones de la tormenta como en el fluir de las lágrimas: el acorde de 7.ª disminuida, en este caso concreto, con la función tensora de la dominante de la dominante.

10. TRÄNENREGEN

Wir saßen so traulich beisammen
Im kühlen Erlendach,
Wir schauten so traulich zusammen
Hinab in den rieselnden Bach.

Der Mond war auch gekommen,
Die Sternlein hinterdrein,
Und schauten so traulich zusammen
In den silbernen Spiegel hinein.

Ich sah nach keinem Monde,
Nach keinem Sternenschein,
Ich schaute nach ihrem Bilde,
Nach ihren Augen allein.

Und sahe sie nicken und blicken
Herauf aus dem seligen Bach,
Die Blümlein am Ufer, die blauen,
Sie nickten und blickten ihr nach.

Und in den Bach versunken
Der ganze Himmel schien
Und wollte mich mit hinunter
In seine Tiefe ziehn.

Und über den Wolken und Sternen,
Da rieselte munter der Bach
Und rief mit Singen und Klingen:
Geselle, Geselle, mir nach!

Da gingen die Augen mir über,
Da ward es im Spiegel so kraus;
Sie sprach: Es kommt ein Regen,
Ade, ich geh nach Haus.

10. LLUVIA DE LÁGRIMAS

Sentados estábamos tan tristes
bajo la fresca sombra de los álamos,
y tan tristes juntos contemplábamos
abajo el arroyo murmurante.

La luna había ya salido,
con las estrellas tras ella,
que se veían tan tristes juntas
dentro del espejo de plata.

...
Entonces mis ojos se nublaron
y era todo confuso en el espejo,
ella dijo:
Viene la lluvia, adiós, me vuelvo a casa.

(Traducción propia)

En el lied número 19, Der Müller und der Bach (El molinero y el arroyo) nos ofrece Schubert un precioso diálogo entre ambos. La textura del acompañamiento pianístico es muy sobria mientras canta el molinero y en cambio deviene en un fluir constante de semicorcheas cuando le contesta el arroyo, con una textura similar a la que ya hemos comentado en el lied Wohin? (¿A dónde?).

Destacaríamos en el compás 16 el uso de la 6.ª napolitana (6n), representante del pathos barroco y del máximo dramatismo musical, justo en el momento en que el molinero pronuncia la palabra Thränen («lágrimas»). El cambio de modo (sol menor pasa a Sol Mayor) justo a la aparición del arroyo, supone un recurso de gran expresividad que da parte de la originalidad del joven compositor al musicalizar «lo inasible» en el arroyo que, cambiando la atmósfera y el ambiente, quisiera darle algo de esperanza al abatido molinero.

Como ocurre frecuentemente en el lenguaje musical, cuando el molinero vuelve a cantar en la anacrusa del compás 52, se mantiene el movimiento continuo del arroyo, mientras la tonalidad vuelve a apoderarse del modo menor.

flecha a la izquierda (anterior) flecha hacia arriba (subir) flecha a la derecha (siguiente)
II Encuentro Iberoamericano sobre Paisajes Sonoros. II Festival América-España. OCNE. Madrid, 2008
Centro Virtual Cervantes © Instituto Cervantes, . Reservados todos los derechos. cvc@cervantes.es