Por Miguel Gálvez-Taroncher
Dentro del ciclo de la Bella Molinera de Franz Schubert, sobre los textos de Wilhelm Müller, trataré a continuación la imagen sonora del agua en tres de ellos: Wohin?, Tränenregen y Der Müller und der Bach. En los tres nos ofrece el compositor vienés imágenes musicales de gran belleza inspiradas en el agua.
En Wohin? (¿A dónde?) es la textura del piano la que imita el fluir constante del arroyo, su inercia interminable, su flujo sosegado. La progresión armónica nos lleva desde la principal tonalidad Sol Mayor hacia la tonalidad de la dominante para continuar por 5.ª ascendentes hacia los relativos menores de la subdominante y de la tónica (Sp y Tp), La y Mi, los cuales preceden y preparan el punto climático de este lied; justo en el momento en que aparece la palabra rauschen (susurro, murmullo) íntimamente ligada al arroyo que no ha cesado de fluir en ningún momento. Es aquí donde la dominante nos devuelve al inicio, al «seguro reposo del agua calmada».
2. WOHIN?
Ich hört' ein Bächlein rauschen
Wohl aus dem Felsenquell,
Hinab zum Tale rauschen
So frisch und wunderhell.
Ich weiß nicht, wie mir wurde,
Nicht, wer den Rat mir gab,
Ich mußte auch hinunter
Mit meinem Wanderstab.
Hinunter und immer weiter
Und immer dem Bache nach,
Und immer frischer rauschte
Und immer heller der Bach.
Ist das denn meine Straße?
O Bächlein, sprich, wohin?
Du hast mit deinem Rauschen
Mir ganz berauscht den Sinn.
Was sag ich denn vom Rauschen?
Das kann kein Rauschen sein:
Es singen wohl die Nixen
Tief unten ihren Reihn.
Laß singen, Gesell, laß rauschen
Und wandre fröhlich nach!
Es gehn ja Mühlenräder
In jedem klaren Bach.
2. ¿A DÓNDE?
Oí murmurar a un arroyo
desde el manantial de la roca
corriendo hacia el valle
tan fresco y maravillosamente claro.No sé lo que de mí fue,
ni quién me dio el consejo,
yo debía seguir bajando
con mi cayado de caminante.Hacia abajo y siempre descendiendo,
siempre junto al arroyo,
que cada vez susurraba
más claramente.¿Es éste entonces mi camino?
¡Oh arroyuelo!, dime, ¿a dónde?
Con tu murmullo
los sentidos me has embriagado.¿Qué digo entonces del murmullo?
Eso no puede ser murmullo.
Son las náyades que cantan
allá abajo sus retahílas.¡Déjalas cantar, compañero, déjalas murmurar
y sigue caminando feliz!
Pues siguen andando las ruedas de los molinos
en cada arroyo cristalino.(Traducción propia)
En Tränenregen (Lluvia de lágrimas) lied estrófico, Schubert nos plasma cuadros sonoros de gran sutileza y enorme expresividad. El cromatismo Mi sostenido - Fa sostenido (Mi - Fa) sobre un acorde de 5.ª aumentada con que empieza este lied, es sintomático del ambiente de tristeza, abatimiento y desolación con que esta ‘lluvia de lágrimas’ nos irá embargando. En este mismo sentido, está empleado el melisma por semitono en el aria Können Tränen meiner Wangen (Pueden las lágrimas en mis mejillas...) de la Pasión según San Mateo de Johann Sebastian Bach.