Centro Virtual Cervantes
Artes

Paisajes sonoros > II Encuentro > … Y convergieron sonido, memoria y palabra (5 de 5)
Paisajes sonoros II

… Y convergieron sonido, memoria y palabra (5 de 5)

Por Luis Barrie

Primera Parte B: El agua también es diluvio (continuación)

[Audio 5]

«Estaba el rey Hotu Matu’a descansando después de un día de arduo trabajo, se recostó y tuvo una visión (…), recostado mirando hacia arriba vio una pequeña tierra que estaba entre el sol y la luna, ahí estaba esta tierra.

Al despertar habló y contó su sueño. Hatu Matu’a decía: “quiero ir a ver esa tierra, quiero buscarla”. Y cuando finalmente se decidió, dijo: “está bien, pero primero enviaré a los hijos de Ta’ange”. Eran tres. Te Ohiro, Nga Tavake y Hau. Fue Hotu Matu’a donde ellos y les advirtió: “vayan, pero cuando estén en viaje manténganse obedientes, no cambien el pensamiento, así, cuando vuelvan, me narrarán el viaje. Vayan bien y regresen bien, entonces me dirán lo que vieron en la tierra que les digo”. La tierra que vio Hotu Matu’a.

Luego de partir los hijos de Ta’ange, el rey contó los días: un día, un mes, dos, tres, cuatro meses, pero ellos no volvieron. Cercano a cumplirse el quinto mes, le dijo a su consejero Haumaka: “ve tú”. Fue entonces que Haumaka tuvo su sueño».16 [Audio 6] [Audio 7]

[Audiovisual 9] Autor: Luis Barrie

«Haumaka llegó a esta isla, lo hizo por el extremo suroeste. Al llegar vio los tres islotes en el mar y dijo: “¡Ah!, los hijos de Ta’anga son ahora de roca en el fondo del mar, murieron”. Por eso no habían regresado. Debió ser que desobedecieron y dijeron: “para qué vamos a volver”. Y por eso murieron. Tienen que haber tenido malas intenciones y fueron castigados de esta forma, fue por los malos pensamientos. [Audio 8]

El recorrido de Haumaka comenzó en el extremo suroeste. Sube a Orongo, vio el Poko Uri y exploró toda la tierra. La vio toda y le puso nombre a todos los lugares y todas las cosas. Desde ahí Haumaka tomó rumbo noreste, pues debía seguir el camino de su derecha. Era la costumbre que el territorio del Rey, por ser varón, le corresponde el lado derecho. [Audio 9]

En este punto hay otra referencia concreta respecto al mito y el uso del territorio. Cuando efectivamente el rey Hotu Matu’a viene a la isla, también arriba por los islotes del suroeste. Él y su gente viajaron en dos embarcaciones, una llamada Hauaiki Nui comandada por él, en la cual recorre la costa que corresponde al lado derecho, mientras que la segunda embarcación Ou’a y Oteka la comanda su hermana Avareipua, quien hace lo suyo por el lado izquierdo.

La diferencia fundamental es que Hotu Matu’a al tener el poder del Mana, bendijo toda la tierra del sector sur, fertilizándola con su energía que salía principalmente de su cabeza. Es interesante hacer el alcance respecto de la creencia de mantener ese Mana17, incluso después de muerto. Si hay una persona que es reconocida como buen pescador, entonces, anzuelos se fabrican con sus propios huesos.

El acto de Hotu Matu’a de bendecir el área mientras navegaba, explicaría por qué ciertas zonas de la costa sur particularmente mantuvo características más fértiles sobre el resto de la isla».

[Audiovisual 10] Autor: Luis Barrie

«Haumaka en su sueño logra llegar al extremo noroeste de la isla, sube al volcán Poike y desde ahí observa toda la costa norte. Desde ahí identifica también la playa que estaba predeterminada para el rey. Así llegó hasta Hanga Rau y dice: “este es buen lugar, estratégico, limpio, fértil”. Fue entonces que vuelve a Hiva, es decir, despierta en Hiva y al despertar, recuerda su sueño y lanza un grito:“¡Ah!”, y se apresura a contarle a su rey lo que había descubierto.

Ahora, en el relato del segundo recorrido, aquel donde el rey avanza bendiciendo el territorio, es también en este punto, Poike, específicamente en Vai Mahaki, donde el rey vio que el Ou’a y Oteka de Avareipua ya estaba en frente de Papa te kena, muy cerca de Hanga Rau. Fue entonces que Hotu Matu’a invocó a los espíritus Kuihi y Kuaha diciendo: “¡ha’ama’u te konekone!, ¡ha’ama’u te konekone!” Entonces, en ese preciso momento, el mar se puso bravo y el barco de la reina comenzó a dar vueltas sin poder avanzar.

Mientras eso sucedía y el Ou’a y Oteka daba vueltas sin control, la embarcación del rey avanzó hacia Hanga Rau y sólo cuando el Hauaiki Nui estuvo cerca, la reina retomó el control de su barco llegando ambos a la playa, primero, Hotu Matu’a y después, Avareipua.

En el momento en que el barco del rey llegó a la orilla, se escuchó decir que había nacido su hijo, un varón llamado Tu’u Maheke.

flecha a la izquierda (anterior) flecha hacia arriba (subir) flecha a la derecha (siguiente)

Notas

  • (16) Adaptación de las entrevistas con Luis Avaka, registradas en Hanga Roa durante Julio y Agosto de 2005. volver
  • (17) Mana: en la cultura rapanui corresponde a una energía sobrenatural. volver
II Encuentro Iberoamericano sobre Paisajes Sonoros. II Festival América-España. OCNE. Madrid, 2008
Centro Virtual Cervantes © Instituto Cervantes, . Reservados todos los derechos. cvc@cervantes.es