Por Llorenç Barber
Para la efeméride logramos la participación de los tamborileros de Hellín (bien esparcidos en tres conjuntos muy cerrados), a los que se sumarían en lejanos y elevados puntos de la orografía, otras tres baterías de artillería distribuidas también a su vez, en triángulo alrededor del amplio anfiteatro sónico de la bahía. Igualmente dimos rol determinante a la elegante pluma sónica que es la vieja (algo herrumbrosa por cierto) sirena industrial de la Bazán. A todo ello pudimos sumar una ambiciosa percusión aérea que partía desde tierra, pero también desde el mar, allá en los lindes portuarios.
El incruento combate, dedicado a nuestro particular inventor del submarino Isaac Peral, fue un éxito algo dudoso, pues si no todo el mundo lo experimentó como tal, sí me consta que todavía hoy se guarda palpable memoria de cuanto se vivió aquella noche del 30 de octubre de 1993. Pero lo más importante será que a mí como «propositor» e interventor de paisajes y espacios públicos me permitió aprender aquello que no aparece en ningún manual, a saber, cómo se comportan las distancias y los sonidos al ser afectados por las humedades, los calores del agua y los meteoros incluso en un día de calma chicha y tan sólo atendiendo al ritmo circadiano de calentamiento diverso agua/tierra. Una cosa es leer que los sonidos graves desaparecen con la lejanía y otra vivirlo como grave ausencia, y saber traducir todo esto en unos metros de distancia muy concretos.4
Con éstas y otras informaciones pude plantear la incorporación de Salvas e sirenes en el plurifocal concierto urbano de campanas de Funchal (Madeira, 23 de diciembre de 1995). Por otro lado, las prometidas y pactadas sirenas de buque de La Habana incorporadas en la partitura, como contrapunto de lejanías para mi Música Pionera realizada en la parte vieja de la ciudad, nunca sonaron por revolucionario temor a ser confundidas por la tan temida invasión de los (ya quisieran algunos) capitalistas yankees.
Donde sí pude poner en práctica todas las variaciones y hasta sutilezas de velocidad del son móvil, degustando de aceleraciones y grados de movimiento hasta el extremo del refinamiento fue en Bells and Boats, una música acuática para enorme balsa y docenas de canoas, piraguas, botes y gráciles libélulas, todas ellas preñadas, como no, de campanas, campaneros, y en caso extremo de sopladores de gangosos pitos de pato. Los intérpretes eran como se requería, expertos remeros, algunos olímpicos. Tan atractivo ballet de acercamientos, cruces y deslices tuvo lugar el 9 de agosto de 1996 en Groningen (Holanda), en un ensanche del canal central.5
Es el Támesis un río muy musical. Por él, y para el poder real compuso el viejo Haendel sus celebradas Water Music: un clásico. Dispuso la historia que pudiera también yo, (tras años de dudas y preparaciones, finalmente resueltas por mi buen amigo, el flautista Simon Deshorguer) acercar las dos orillas de ese río de historias inolvidables mediante el alquiler de amplia barcaza toda ella convertida en un humeante campanario de zigzagueos y humos de colores, mientras las iglesias ubicadas a ambos lados del amplio río reñían por hacerse notar y hasta sobresalir. Y todos bien sincronizados por el cañonazo que nos propinó el hoy bien requemado y entonces todavía esbelto Cutty Sark a las siete p.m. en punto. Por cierto que el descomunal despiste de Lawrence Casserly, a la sazón intrépido intérprete del rico carillón del Greenwich Observatory, hizo que toda mi cuidada composición entrara en desfases, más dignos éstos de un Conlon Nancarrow que de mi muy menguada vis compositiva. La Symphony of 100 bells for Greenwich+Docklands tuvo lugar el 11 de julio de 1997.6
Figura 8. Artículo sobre Llorenç Barber y su Symphony of 100 bells, publicado en The Times. Gledhill, Ruth: Thames to resound with symphony of bells. The Times, Londres, 11-07-1997.
Figura 3. Theatrum Instrumentorum o distribución del organicum para la realización de la Naumaquia a Isaal Peral, Cartagena (p. 1).
(Autor: Llorenç Barber, 1993)
Figura 4. Theatrum Instrumentorum o distribución del organicum para la realización de la Naumaquia a Isaal Peral, Cartagena (p. 2).
(Autor: Llorenç Barber, 1993)
Figura 5. Una música flotante: Bells and boats (portada partitura). Groningen, Canal, Holanda.
(Autor: Llorenç Barber, 1996)
Figura 6. Una música flotante: Bells and boats (Esquema de tiempos y tránsitos para los distintos tipos de botes/música). Groningen, Canal, Holanda.
(Autor: Llorenç Barber, 1996)
Figura 7. Una música flotante: Bells and boats (Partitura, tercer movimiento). Groningen, Canal, Holanda.
(Autor: Llorenç Barber, 1996)