Por Ricardo Atienza
La materia sonora de partida tiene su origen en un torrente alpino de deshielo (La Romanche, a la altura de La Grave en Francia), tomada a partir de una grabación digital binaural 96 kHz/24 bits de la que ha sido extraído un corto fragmento de algunos segundos [Figura 7]. A esta secuencia le ha sido aplicado un proceso de filtrado basado en un algoritmo FFT (Transformada rápida de Fourier). Tal operación ha sido realizada en dos fases.
Figura 7. Espectrograma logarítmico de la secuencia tomada como base de trabajo (16”): La Romanche, torrente alpino de deshielo, toma realizada a la altura de La Grave, Hautes Alpes en Francia.
(Autor: Ricardo Atienza)
El primer tiempo propone un filtrado de detalle de la materia sonora, tanto en horizontal como en vertical, para no dejar huella de sus efectos en forma de «pixelización» de la señal, en la medida de lo posible. El índice de filtrado ha sido aplicado en porcentaje constante de variación de intensidad por banda de frecuencia, lo que permite poner el acento sobre la estructura vertical del sonido; esta técnica es respetuosa con la distribución espectral de origen, dado que el umbral de corte es relativo, es decir, proporcional a cada banda de frecuencias. Caracterizamos de este modo las modulaciones de frecuencia de la masa sonora explorada.
En cada ocasión, la parte conservada de la secuencia de origen corresponde a la de mayor variación de intensidad, modificándose progresivamente el umbral de filtrado hasta llegar al límite de audición. Este conjunto de derivadas progresivas de una misma secuencia es presentado a continuación en forma de fragmento continuo [Audio 6] [Figura 8] 19 para su mejor evaluación auditiva. Su escucha permite comprobar que, conforme a lo esperado, no se produce en principio un cambio de naturaleza sonora, sino una transformación progresiva de la materia en el sentido de una pérdida de masa o de espesor; una nueva porosidad que permitirá la lenta emergencia de diversos fenómenos sonoros puntuales a escala de su micro-estructura.
Figura 8. Filtrado progresivo de densidad efectuado sobre la secuencia de la [Audio 7]. En este espectrograma podemos ver cómo van emergiendo distintos tejidos y micro-eventos sonoros, a medida que la secuencia de origen (al principio) pierde «espesor».
(Autor: Ricardo Atienza)
En un segundo tiempo, la misma secuencia sonora [Figura 7] es sometida a un proceso diferente, en el que empleando siempre un filtrado vertical (porcentual), se altera el número de bandas de frecuencia del análisis (en este caso, uso de valores bajos e intermedios, entre 512 y 8190 bandas). Esto nos permite estudiar el impacto perceptivo que dicho parámetro tiene sobre el tratamiento del sonido. En esta fase, el proceso de filtrado no será ya progresivo, sino que retendremos exclusivamente una cantidad mínima de materia sonora, de manera a analizar en detalle la variación de sus características. En la [Figura 9] puede observarse cómo la estructura sonora pierde paulatinamente definición vertical, a medida que se reduce el numero de bandas de frecuencia empleadas, pasando de este modo de sonidos «puntillistas», más timbrados ―cercanos, por ejemplo, a ciertas sonoridades propias de una gota— a sonidos más sordos, menos determinados —como puede ser el caso de ciertos sonidos de lluvia―.
Figura 9. Sucesión de 6 fragmentos derivados de la secuencia original, obtenidos con un numero decreciente de bandas de frecuencia (de 8192 a 512).
(Autor: Ricardo Atienza)
Este ejercicio supone una nueva exploración de la plasticidad sonora del agua, comprobándose cómo a partir de un fragmento saturado puede obtenerse una ilimitada paleta de sonidos reconocibles, cada uno de ellos evocador de un estado de la materia, de una densidad y de un espacio sonoro diferente. Sin embargo, no puede por ello afirmarse que esta exploración represente un ejercicio de descomposición o de-construcción realista: lo que obtenemos no son las partes que generaron el todo, sino un conjunto de imágenes sonoras de nueva generación capaces de demostrar la indudable afinidad existente entre distintas expresiones sonoras de una misma materia.
Como ilustración de estos principios de análisis de la materia sonora, el fragmento [Audio 7] 20 propone, finalmente, un extracto del estudio «Voyage d’eau», trabajo presentado en el II Encuentro Iberoamericano sobre Paisajes Sonoros. Dicho estudio ha sido realizado exclusivamente a partir de la secuencia y procedimientos presentados, proponiendo un paisaje sonoro virtual en el que el oyente es invitado a acompañar el curso de un agua en permanente mutación, aunque «manada» de una sola fuente.