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Paisajes sonoros II

Paisajes de un agua encontrada. Entre materia, percepción y representación líquida (1 de 5)

Por Ricardo Atienza

Resumen
Este artículo recorre diversas expresiones sonoras del agua líquida en su manifestación arquitectónica y doméstica; entorno a las ambigüedades de su percepción y representación cotidianas. Este recorrido explora los rasgos físicos y efectos sonoros dominantes de cada situación. El sonido del agua es descrito a través de sus rasgos de identidad: una densidad variable como principio compositivo, y la resiliencia de su materia sonora, que fundarán una exploración del agua en sonido, realizada a través de un proceso de síntesis sustractiva.

«Le bruit de l’eau ouvre à des problèmes métaphysiques».

Michel Chion1

La tenacidad del agua

«No se puede luchar contra el agua…»; esta frase u otras análogas, es repetida sin descanso en las aulas de las escuelas de arquitectura, encontrándose en los fundamentos de los diferentes tratados constructivos desde tiempo inmemorial. Tras esta sentencia se recoge una larga historia de goteras, filtraciones, corrimientos de tierras y otros fenómenos indeseados provocados por este elemento. El agua puede ser encauzada, embalsada… y hasta «desecada»; pero si estas labores no son realizadas «en el sentido del agua», el de la gravedad y la caída, nos devolverán sin remedio a una reinterpretación líquida del mito de Sísifo. Y es que el agua desgasta, corrompe, oxida, reduce, deslava; oponerse a sus efectos equivale a pretender parar el tiempo. Su labor puede ser alterada, pero aceptando que lo único que logramos con ello es ganar tiempo.

Esto fue perfectamente entendido, entre otros, por el arquitecto veneciano Carlo Scarpa, quien en la rehabilitación del Palazzo Querini Stampalia ―por no citar más que un ejemplo—, lejos de intentar establecer una imposible frontera entre edificio y canal, permite al agua penetrar en una parte del mismo al ritmo de las mareas. El agua confiere de este modo una temporalidad natural a un edificio permeable y en constante interacción con su entorno.2

La tenacidad del agua se encarna de este modo como huella del tiempo; tiempo natural marcado por sus diversos ciclos, pero igualmente tiempo pasado cuya traza es el envejecimiento, la usura y finalmente la destrucción. Pero el agua no es sólo degeneración, sino igualmente vida; la posibilidad misma de la vida es evaluada a través de la presencia de este elemento; es condición necesaria de existencia, tal y como nuestra inteligencia puede concebirla hoy en día.

Bajo un mismo nombre, tres estados que se dan de forma natural, ya sea hielo, nieve, agua liquida, o gaseosa; diferentes expresiones de una misma materia. No existe de forma natural en nuestro entorno cotidiano ningún otro elemento que se presente de formas tan variadas y distintas.

La voz del… ¿agua?

Esta tenacidad paciente del agua se traduce igualmente en términos sonoros. En primer lugar, múltiples son los modos de expresión bajo los cuales se presenta este elemento a nuestros oídos y sin embargo, todos ellos evocan de forma intuitiva una misma naturaleza, de la gota de un grifo mal cerrado al torrente de deshielo. Pero esta perseverancia no se limita a su escucha natural; la manipulación de su materia sonora da igualmente pruebas de una rara tenacidad. Más aún, el empleo de diferentes métodos de síntesis sonora, aditivos o sustractivos, permite generar muestras virtuales de «agua» de manera relativamente sencilla y «realista». El caso de la síntesis granular y diversas técnicas de síntesis sustractiva son dos claros ejemplos.

Entre física y percepción

Esta perseverancia tiene sin duda mucho que ver con su estructura o para ser más precisos, con su micro-estructura. Si el sonido del agua puede, en ciertas de sus expresiones, parecer homogéneo, esto no es más que una impresión perceptiva, consecuencia de la capacidad limitada de separación del oído humano; a partir de cierta velocidad en la sucesión de eventos sonoros equivalentes, somos incapaces de individualizar cada uno de ellos, percibiendo más bien el contorno del conjunto, y definiendo así una nueva masa sonora única caracterizada por un cierto grano sonoro. De este modo, esta nueva masa o textura posee unos rasgos descriptivos diferentes de los de cada micro-evento que la componen, o de su simple adición. Esta estructura, físicamente múltiple y compleja pero perceptivamente unitaria, otorga a su materia sonora una plasticidad y ambigüedad características.

Si existe una característica capaz de describir el conjunto de las múltiples expresiones sonoras del agua, ésta es la densidad, en una infinita paleta de variaciones que cubre el espectro entre el («quasi»-) silencio y el ruido homogéneamente saturado. La porosidad o el espesor de su materia sonora han configurado siempre su rasgo de identidad esencial, de la misma manera que el viento es descrito por las variaciones continuas de su espectro sonoro.

Al igual que en todo elemento natural, la voz del agua es voz en movimiento. El agua inerte calla y sólo la alteración de esta calma puede «sonar»; la provocada por la gota, por la fricción entre masas liquidas o por el roce con cuanto constituye un cauce. Pero contrariamente a otros elementos, su forma sonora presenta rasgos de totalidad: de la gota aislada o repetida rítmicamente —representada tal vez por una única frecuencia―, al estruendo continuo y homogéneo de una cascada (ruido blanco indiferenciado), el agua cubre todo el espectro audible de densidades e intensidades. Ella posee voz propia y dicha voz nos habla de si misma, de su constitución y su caudal, de su fluir o su agitación. Pero el agua otorga igualmente voz a las materias y objetos que roza, recorre o percute: basta interrogarse acerca de cuántos sonidos «de agua» lo son exclusivamente, o más bien resultado de su interacción con otro elemento, con otra materia, pétrea, metálica, cristalina, etc.

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Notas

  • (1) Chion, Michel: «Poétique du flou causal», Le son, Paris, Nathan, 199, p. 116 [342 pp.]. volver
  • (2) Para información complementaria en línea acerca de este proyecto, puede consultarse la página web siguiente: http://www.querinistampalia.it/scarpa/index.html (consulta, 27/08/08), o bien la publicación siguiente: Mazza, Marta: Carlo Scarpa alla Querini Stampalia: disegni inediti. Venecia, Fondazione Querini Stampalia, 1996. p. 143. volver
II Encuentro Iberoamericano sobre Paisajes Sonoros. II Festival América-España. OCNE. Madrid, 2008
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