Propongo escuchar un fragmento de la obra radiofónica Brasil Universo (duración total 45’ 09”) que realicé en colaboración con el músico multi-instrumentista brasileño Hermeto Pascoal, cuando fui invitada y comisionada por la DeutschlandRadio de Berlín y la WDR (Studio Akustiche Kunst de Colonia). El objetivo de la obra no es ofrecer un documental sonoro sobre el Brasil sino una forma de composición acústica en la cual los paisajes sonoros urbanos y no urbanos, las impresiones sonoras y subjetivas del Brasil, bajo la óptica, la escucha del músico Hermeto Pascoal pudieran ser traducidos a sonidos, ritmos, músicas y lenguaje verbal, éste último tratado en cuanto arte acústico.
Para realizar esta obra, traté de captar las memorias sonoras y los paisajes sonoros que compusieron y componen la vida de Hermeto Pascoal. Con base en esta escucha, o mejor una metaescucha, construí en el estudio unas escenas sonoras, estos paisajes sonoros como si fuese un cine para los oídos, o incluso, un viaje acústico al corazón del Brasil3. [Audio 3]
Los paisajes sonoros, invisibles, sirven para instalaciones o hasta para el deslocamiento de ambientes sonoros. Tal es el caso del compositor francés Michel Redolfi, compositor francés que proyectó la imagen sonora del pantanal brasileño en una plaza central de la ciudad de Niza (Francia); o de Bridge San Francisco-Köln, del norteamericano Bill Fontana que proyectó la emisión en vivo de un puente sonoro entre dos puntos centrales de aquellas ciudades. El paisaje sonoro es susceptible de ser difundido en la radio. Por ejemplo, el proyecto Metrópolis, mantenido por el Departamento de Arte Acústica de la WDR en Colonia, comisiona obras de compositores de todo el mundo para un ensayo fonográfico sobre la acústica de una ciudad. Paisajes sonoros que son captados, ampliados, revelados, fomentados y transmitidos por la radio, uniendo personas de diferentes culturas y continentes por la escucha de sus espacios sonoros, sus «retratos sonoros». En Brasil, la radioasta brasileña Regina Porto fue invitada a realizar el proyecto Metrópolis São Paulo, obra también comisionada por la WDR (Studio Akustische Kunst de Colonia).
Me gustaría mostrar un trabajo de una compositora brasileña Denise García que se inserta en el contexto de la música electroacústica de nuestro país y que ha editado un disco compacto titulado como A casa do poeta, donde destaca la obra Voces da cidade (1993), un trabajo sobre la ciudad de San Luis de Maranhao, al norte de Brasil.
Otro ejemplo destacable es el creado por Damián Keller: una pieza titulada como Brasil(ia), sugiriendo así un interesante juego de palabras, y que está insertada en un proyecto desarrollado en Brasilia y coordinado por Hildelgard Westerkamp en nombre del Instituto Goethe.
Para concluir, presentaremos un resumen del panorama general de las investigaciones en Brasil. A mediados de la década de los años 1980, comenzamos a trabajar con la literatura del educador, investigador y compositor canadiense Murray Schafer, a partir de la publicación en Argentina de algunos de sus libros dedicados al campo pedagógico más tarde reunidos en el libro El oído pensante. Creamos el taller Oficina de Música cuyo proyecto era una pedagogía experimental de música que trabajamos durante tres años con niños, adolescentes y adultos según las enseñanzas de Schafer y otros pedagogos en la misma línea. En el año 1991 Schafer estuvo por primera vez en Brasil donde dictó el curso «Oído Pensante» en São Paolo, y al año siguiente regresó para proseguir con sus cursos en diferentes capitales brasileñas visitando Londrina, donde permaneció durante ocho días trabajando intensivamente con nosotros. En aquella ocasión, tuve la oportunidad de entrevistar a Schafer quien reconoció que las obras y los planteamientos de John Cage fueron decisivos para su estudio. Él recordaba que había entrevistado a importantes compositores como Stravinsky, Cage, Berio… a quienes siempre les preguntaba: «¿Qué es la música?». Cage respondió: «Música es los sonidos que existen dentro o fuera de la sala de conciertos». Este concepto de la música de Cage le había inquietado lo suficiente como para comenzar sus trabajos sobre el paisaje sonoro.
En 1991, gracias a la invitación de la emisora educativa de la Radio Universidad, inicié la producción del programa Música Nueva: Radio para oídos pensantes, una serie que se prolongó durante catorce años. A partir de ahí creamos el proyecto sobre Paisajes sonoros y ecología sonora que promovió innumerables actividades en el campo de la educación sonora, la creación con paisajes sonoros y la difusión por medio de la publicación de artículos y libros, cursos, conferencias, programas radiofónicos, actividades pedagógicas para escuelas públicas y privadas, el Foro para Maestros de Ecología Sonora (1999) y un proyecto en Río de Janeiro, Escucha, un abrazo sonoro en la ciudad, donde colaboraron compositores, educadores y artistas incluyendo al mismo Schafer. Al final del encuentro se escribió una publicación dirigida a los profesores de la enseñanza pública primaria y media. Posteriormente, los especialistas continuaron el proyecto con talleres dirigidos a los profesores para impartir la metodología de Schafer en los cursos sucesivos (1998-2001).