Se presenta a continuación el enfoque de Jens Blauert10, investigador en el ámbito de la psicoacústica y en particular sobre escucha espacial. El aspecto más relevante para nosotros en Blauert es la terminología utilizada y el campo de estudio definido a partir de allí. En la primera parte de su libro se ocupa de la terminología que usará posteriormente, el término sound (‘sonido’), será utilizado tal como el propio Blauert aclara, para describir el aspecto físico del fenómeno de la escucha —en particular con el término sound event (‘evento sonoro’). Lo que es percibido auditivamente será denotado por el adjetivo auditivo (auditory), con el término auditory object (‘objeto auditivo’), o preferentemente auditory event (‘evento auditivo’).
Se plantea aquí la diferenciación entre el hecho físico (el evento sonoro) y el evento auditivo, donde incluso los límites entre causa y efecto comienzan a ser difusos. Por ejemplo, los eventos auditivos pueden ocurrir sin una correspondiente vibración mecánica como puede ocurrir bajo ciertas condiciones de enfermedades. Por otro lado, la coincidencia entre ambos fenómenos por cierto puede darse en determinadas condiciones.
Los eventos sonoros y los eventos auditivos son distintos en términos de espacio, tiempo y otros atributos. Y según Blauert el concepto de escucha espacial toma significado en este contexto. Más aún, no existiría una escucha no espacial.
«Es en parte cierto que la posición del suceso auditivo y la posición del cuerpo vibrante que irradia las ondas sonoras (la fuente sonora), coinciden frecuentemente. No obstante, la conclusión de que la posición de la fuente sonora es también la posición intrínsecamente correcta del suceso auditivo es, por lo menos, problemática. Después de todo, la fuente sonora y el suceso auditivo son ambos objetos sensoriales. Si sus posiciones difieren, es una cuestión obvia para preguntar cuál es falsa»11.
Podemos comenzar a definir a partir de estas ideas el significado del entorno sensible como aquel que existe en tanto construcción de la percepción, en nuestro caso auditiva —pero también olfativa, táctil y visual—. A partir de ahí se puede tratar de comprender un ámbito de estudio, una aproximación a las relaciones que se establecen entre nuestra percepción y el entorno físico construido. Es posible que el objeto de estudio se modifique de acuerdo a los objetivos del estudio. Por lo tanto, nuestro entorno sensible será aquél susceptible de ser percibido por nuestros sentidos.
Se pueden establecer una serie de relaciones nuevas entre la percepción, el entorno sensible y el entorno construido. Hay por supuesto una correspondencia entre estos lo cual es tan sólo un punto de inicio para su estudio. El estudio del entorno sensible permitirá focalizarse en ciertas herramientas de análisis, enmarcar los recursos posibles y buscar las metodologías apropiadas en nuestro objetivo. Ciertas preguntas se plantean, ¿cómo establecer estas relaciones perceptivas?, ¿qué herramientas deberían utilizarse?
Lo distintivo es que para su aproximación, es necesario utilizar aquellas técnicas que involucren en mayor medida la percepción. Un concepto que aparece como posible en nuestra línea de investigación es la psicoacústica ecológica. John Neuhoff12 presenta este planteamiento dentro de una necesidad de estudiar el fenómeno de la audición en su entorno complejo.
Neuhoff nos introduce en su libro: «El objetivo de este tipo de enfoque ha sido típicamente comprender procesos complejos de alto orden que ocurren cuando un oyente escucha un sonido o un intrincado patrón acústico… La ventaja de esta aproximación es que usualmente se acerca a la experiencia y al comportamiento de la escucha que aparecen en la vida diaria».
Más adelante cita a Plomp: «Mi punto de partida es que la función de nuestra escucha es informarnos lo más fiel como sea posible acerca del mundo de sonidos a nuestro alrededor» (Plomp, 1999). Y ante esta observación de Plomp, Neuhoff avanza hacia la siguiente conclusión: «Es entendiendo la compleja interacción de acústica, fisiología, sensación, percepción, cognición, y comportamiento que comprendemos el puzle de la audición».