Centro Virtual Cervantes
Artes
Paisajes sonoros > I Encuentro > Creatividad sonora en el pavimento
Paisajes sonoros I
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12

Creatividad sonora en el pavimento.
El paisaje sonoro a nuestros pies Por Francesc Daumal i Domènech

Resumen

Esta comunicación abarca la poética, diseño y rehabilitación de la producción e interpretación sonora que realizamos con los pavimentos.     
La investigación abarca otros frentes de la arquitectura acústica, puesto que también tocamos paredes, cristales de puertas, barandillas, etc., y en todos ellos producimos otros ritmos y melodías. Pero cuanto sigue se centra exclusivamente en el suelo, suficientemente expresivo y complejo, ya que nuestros pasos además hacen emerger el carácter del ser humano.

Introducción

A pesar de quitarse los zapatos, el seco sonido del impacto del talón con el pavimento de baldosas hidráulicas delata los pasos de mi hija. Por si fuera poco, la baldosa del recibidor «canta» con su particular voz señalando que se quiere ir de casa. La llamo y me levanto para ponerme las zapatillas. Ella se queda quieta escuchando cómo me acerco con mi particular «arrastre de pies». En ese momento me acuerdo de los sonidos que producía mi madre andando por casa y los cambios de calzado los días festivos.

Pero si el pavimento es el primer material que tocamos ampliamente de pequeños, de mayores, es el de cada instante —ya casi no tocamos las paredes, cristaleras y pilares y otros elementos verticales, sólo tocamos los pasamanos y barandillas, y por supuesto no tocamos para nada los techos, falso techo y artesonados puesto que se encuentran a una altura inaccesible— [Figura 1].

Tenemos los pies en el suelo, y este hecho va a repercutir en cómo los hacemos sonar.

En unos estudios posteriores, se intentarán abordar las distintas emisiones sonoras de los elementos verticales, horizontales superiores o cenitales y los complementos arquitectónicos como las instalaciones, el mobiliario, etc., pero ahora, intentaremos esquematizar este maravilloso mundo sonoro de la relación entre el pavimento y el ser humano.

El medio de transmisión y propagación

Normalmente, el medio de propagación del mensaje sonoro es el aire que separa la emisión del receptor. También se han de tener en cuenta el suelo y los demás componentes estructurales o de acabados arquitectónicos que lo rodean1.

En efecto, gran parte de la energía que llega al auditorio por el pavimento de madera permite escuchar más los instrumentos de emisión grave, como el órgano, el contrabajo y el violonchelo. Estos sonidos se llaman sonidos sólidos o estructurales, por lo que se refiere a su transmisión.

Si este mismo pavimento fuese rígido con losa o forjado de hormigón, variaría sustancialmente dicha sensación, y el auditorio nos podría parecer entonces poco cálido, sonoramente hablando.

La primera impresión al visitar el nuevo acceso del Louvre, del arquitecto M. Pei, en medio de la escalera y con los ojos cerrados mientras bajan los otros visitantes, es la percepción perfecta de la elongación de más de un centímetro de aquella maravillosa helicoide.

¡Quizás muchos piensen que la arquitectura es estática! Si alguien prueba el bajar una escalera de vuelta catalana sigilosamente, de puntillas y cargando muy lentamente el peso en cada paso, la estructura recibe las solicitaciones externas de forma estática. Sin embargo, esto normalmente no es así [Figura 2].

[Figura 3] Cuando se anda se hace dinámicamente, y al bajar escaleras aún más —a veces los niños hasta saltan algunos peldaños—. Recordemos que la prueba de carga de estas escaleras se hace tirándoles sacos de tierra, o sea, generando esfuerzos dinámicos.

La estructura vibra, siente los sonidos que le llegan, los cuales, si puede, transmite con una velocidad (celeridad) tres o cuatro veces superior a la de transmisión del sonido en el aire.

El problema es cuando no transmite los sonidos porque le gustan. Hay que ir con cuidado con las resonancias propias de los elementos arquitectónicos, porque a un elemento le puede llegar un sonido suficientemente fuerte y justamente en la frecuencia que lo hace resonar. Nadie se pone a saltar sobre cualquier forjado metálico o de madera del Eixample de Barcelona.

Caracteres sonoros2

El cuerpo humano puede producir muchos y diferentes sonidos cuando lleva a término diversas actividades, como el baile, en el que las extremidades del cuerpo —manos y pies— son generadoras de múltiples músicas particulares. Con los pies, el sonido específico se ha asociado a algún tipo de baile: claqué, zapateado flamenco, etc.

Ruidoso

En la calle siempre hay ruido. El ruido de los vehículos depende del motor, de las ruedas, del pavimento y del tubo de escape de gases. Hay otras variaciones; por ejemplo, el ruido de un coche es más agudo al pasar por suelo húmedo, ya que tiene que escupir el agua de la rueda y produce una nueva fuente sonora3.

Vestíbulo reverberante de la Cité de la Musique, París

Figura 1
Vestíbulo reverberante de la Cité de la Musique, París. volver

Escaleras del edificio de la Vía Augusta-Brusi, de Barcelona, del arquitecto Moragas

Figura 2
Escaleras del edificio de la Vía Augusta-Brusi, de Barcelona, del arquitecto Moragas. volver

Detalle (descendiendo) de las escaleras del edificio de la Vía Augusta-Brusi, de Barcelona, del arquitecto Moragas

Figura 3
Detalle (descendiendo) de las escaleras del edificio de la Vía Augusta-Brusi, de Barcelona, del arquitecto Moragas. volver

Volver a la página anterior Subir al principio de la página Ir a la página siguiente

Notas

  • (1) BERGEIJK, W.: L’universo del suoni: come udiamo, cosa udiamo. Zanichelli, 1967. volver
  • (2) DAUMAL i DOMÈNECH, Francesc: Arquitectura acústica. Poética y diseño. Barcelona, Edicions UPC, 2002. volver
  • (3) BORGHES, G. Fernando: «Percezione e linguaggio sonoro», Modo, nº 75, diciembre de 1984. volver
I Encuentro Iberoamericano sobre Paisajes Sonoros. Festival América-España. OCNE. Madrid, 2007
Centro Virtual Cervantes © Instituto Cervantes, . Reservados todos los derechos. cvc@cervantes.es