Al sur del lago Budi se encuentra la zona costera de la Provincia de Valdivia, área donde las comunidades l’afkenche han sufrido el mayor grado de aculturación, reflejándose en el desinterés por sus tradiciones y pérdida de la lengua. A fin de rescatar y divulgar información sobre el canto l’afkenche, en conjunto con el antropólogo David Núñez, recorrimos las comunidades de Pilolcura, Bonifacio y Curiñanco, hasta conocer y entrevistarnos en repetidas ocasiones con don Andrés Alba.
Don Andrés es reconocido como gran conocedor y promotor de la lengua y tradición mapuche. Es además uno de los mejores interpretes del romanceo mapuche18. La nota de campo de una de aquellas entrevistas dice:
«Una noche don Andrés nos habló sobre la antigua costumbre de ir al bosque nativo para buscar en la vertiente, el material para teñir lanas y ropas. Esto se realizaba con motivo de una visita o reunión importante y antes de sacar el material, debían pedir la autorización del Ngen del barro19. Además de un buen color para sus mantas, también solicitaban protección para el camino de regreso, especificando que a cambio, dejarían el terreno igual como lo habían encontrado y así otros pudieran venir para hacer lo mismo»20.
Luego de esta explicación, don Andrés declamó una rogativa solicitando permiso al Ngen del barro, esta vez en lengua mapuche y tal como se hacía antiguamente frente a la vertiente. A continuación la trascripción y traducción de esta rogativa:21 22
Chaw müleymi, tüfameu
Padre Dios, tú estás aquí
Fey, kintutuaiñ wiño fün
Pues, hemos vuelto a buscar materiales
Mülealu kawiñtun
Habrá reunión
Fey, masiaw wesayawliiñ
Entonces si nos va mal
Ayelcheafui
Seremos motivo de burla
Nieaiñ kume apew iñ amuam
Que tengamos buena compañía a nuestro regreso
Trawün mew, fey rulpaiñ feychi trokiñ
En la reunión, ya hemos pasado por lugares (?)
Kim entunieaiñ, choapinu teñiaiñ, lama teñiaiñ
Que sepamos obtener buen material para teñir choapinos y lamas
Ropa, feymew küpaiñ, welu elumuaiñ küme rofü
También ropa, por eso hemos venido, pero danos la buena tierra
Fey antü kay pediwlayaiñ, eluwaiñ
Pues todo hoy no te pediremos, te dejaremos tierra
Elaiñ tufamew, kiñemew
La dejaremos aquí, en un lugar
Fey ka ngepatule cheka.
Para otros cuando vengan.
Külliaiñ Chaw.
Pagaremos Padre Dios.
Welü, fürenemuaiñ
Danos la buena tierra (polvo)
Feychiam
Eso pues.
Las nuevas generaciones desconocen las técnicas de teñido, el proceso de recolección de material, el reconocimiento de lugares para obtenerlo, y ni siquiera podrían demostrar, de acuerdo a la tradición mapuche, el respeto frente al Ngen del barro23.
De manera similar al trabajo de Bruce David y el corno medieval, se utilizó la descripción de don Andrés sobre el lugar donde se realizaba esta rogativa, como criterio para identificar los elementos sonoros que componían la escenografía natural de aquella rogativa. De acuerdo a esto, se registraron los sonidos de la tradicional selva valdiviana, para luego editarlos y mezclarlos con la voz de don Andrés, grabado en Pilolcura. Este material ha sido de apoyo para antropólogos comprometidos con la organización de las comunidades del sur l’afkenche.
En 1641, la corona española reconoce al pueblo mapuche como nación autónoma, pero posteriormente el ejército chileno independiente rompe el acuerdo y se apropia de sus territorios en 1860. Actualmente, la creciente migración indígena a las principales ciudades los ha enfrentado a una permanente discriminación étnico-racial. Una baja autoestima, la negación de su condición de indígena y la indiferencia hacia el lenguaje, trajeron como consecuencia la progresiva pérdida de la tradición oral, método originario de enseñanza mapuche.