Pero podemos igualmente estudiar la evolución de estos parámetros situándonos en un primer nivel de percepción temporal; atenderemos entonces a las variaciones dinámicas, modales y cinemáticas del entorno sonoro. El modo dinámico representa las variaciones características rítmicas y de amplitud, de intensidad, la entropía de una configuración. El modal nos permite describir cuanto concierne a las frecuencias dominantes: las variaciones de su altura, las modulaciones de las masas sonoras de una configuración. Finalmente, el modo cinemático está vinculado al espectro frecuencial, a las variaciones tímbricas, a las alteraciones en la densidad de los volúmenes sonoros dominantes.
Estos modos representan igualmente un recorrido progresivo que va del análisis acústico independiente de cada plano sonoro (energía y modo dinámico), al estudio perceptivo de la imbricación tímbrica de ambos planos (densidad y modo cinemático). En el primer nivel analizamos las variaciones de intensidad de fondo y figura por separado; nos situamos aquí en un terreno esencialmente físico-acústico. En el segundo, ambos planos son oídos en interrelación, centrando sin embargo la atención en las frecuencias dominantes y no aún en los timbres de la materia sonora; es este un campo intermedio entre el análisis acústico y un primer nivel perceptivo. Finalmente escuchamos la imbricación de los timbres característicos de nuestra configuración; llegamos así a un horizonte que se abre al problema de la percepción del medio.
Partimos inicialmente de un conjunto de secuencias sonoras del terreno estudiado7, tomadas a intervalos regulares de tiempo —véase la fila primera [Figura 3]—. En este caso, el periodo escogido es una jornada, pudiendo extenderse a otras temporalidades en función del objeto de estudio. Las tomas sonoras son realizadas en movimiento, a ritmo de paseo, siendo el recorrido trazado siempre el mismo. Esta elección responde a nuestra situación característica en el espacio público urbano, donde prima normalmente el desplazamiento frente a la estancia.
Los fragmentos realizados son divididos en un primer momento en dos planos que representan respectivamente los sonidos permanentes —véase la fila segunda [Figura 3]— y los variables de las secuencias estudiadas —véase la fila tercera [Figura 3] y escúchese [Audio 1]—8. Si los primeros están formados principalmente por el fondo sonoro, los elementos variables reflejarán las formas emergentes de dicho fondo. Dicha descomposición, así como las sucesivas, será llevada a cabo a partir de un proceso de filtrado auto-referencial, en el que la propia secuencia proveerá la muestra necesaria para la operación.
Figura 3
Conjunto de 10 escenas sucesivas tomadas en el mismo recorrido a lo largo de un día. Primera fila, espectrograma de los fragmentos estudiados; segunda fila: plano sonoro permanente de cada una de las escenas; tercera fila: plano variable. volver
A continuación, caracterizaremos las secuencias derivadas (permanente y variable) a través de los modos de variación descritos previamente. Por ejemplo, en la secuencia permanente podemos escuchar en primer lugar las frecuencias estables (permanencia), correspondientes a los modos de resonancia del contexto o a otros sonidos de naturaleza eléctrica o mecánica. Este «tejido armónico» alberga sonoridades que generalmente pasan desapercibidas por su naturaleza estática, pero de las que nos servimos continuamente en nuestra comprensión del espacio que nos rodea. Complementarios de este modo de permanencia, podemos también representar las principales frecuencias de variación dinámica, modal y cinemática de ambas secuencias9 [Figura 4] [Audio 2].
(8) [Audio 1] La Grande rue: recorrido de una jornada y fondo sonoro.
Primer fragmento: concatenación de las diferentes escenas sonoras representadas en [Figura 3]. Dichas escenas han sido tomadas cada hora y media, a lo largo de una jornada, desde las 9 a las 23 h.
Segundo fragmento: concatenación de los fondos sonoros de cada una de las escenas escuchadas previamente. volver
(9) [Audio 2] Modos de variación: de la escena a su representación. Recorrido sonoro por los modos de variación del fragmento representado en [Figura 4]. La misma escena vuelve repetidas veces, pudiendo fijar nuestra escucha en los diferentes planos sonoros, timbres, formas, que la componen.
1: separación de fondo y forma a partir del fragmento original. 2: modos de resonancia y energía. 3: modo de variación dinámica. 4: variación de masa y variación modal. 5: variación de densidad y cinemática. volver