Las empresas tabaqueras emplearon todos los recursos posibles para promocionarse antes de la prohibición absoluta actual de hacer publicidad. Algunas marcas lograron un enorme éxito vinculándose a la música, como Winston para reforzar la imagen de su «Genuino sabor americano» con toda una colección de discos identificados con las músicas más conocidas de los Estados Unidos. Otras marcas emplearon la música pero con menos frecuencia, como Lucky Strike, Reig, Bisonte, Chesterfield o Fortuna.