Una versión o cover es una grabación prácticamente igual que la original, realizada para adaptarla a la métrica, tiempo y duración del spot, además de permitir no tener que pagar los derechos fonográficos, en muchas ocasiones más caros que los propios derechos de autor. Tiene, por tanto, dos grandes ventajas: Por una parte, la grabación se puede adaptar exactamente al contenido de los anuncios, utilizando la parte de la canción que desean los publicitarios: el estribillo, una estrofa concreta, etc. Y no menos importante es el ahorro económico que la mayoría de las veces supone grabar un cover: sobra la compra de los derechos fonográficos, sobre todo en el caso de cantantes y grupos de éxito.
El reto de un cover es lograr que suene igual que el original, hasta el punto de que los oyentes no lleguen a reconocer que están ante una grabación diferente. Es evidente que resulta muy difícil hacerlo perfectamente igual, aunque las productoras musicales son capaces de conseguirlo.