En los carteles teatrales el texto, acompañado de orlas y escudos, sustituye la ilustración; la fantasía deja paso al formalismo puramente tipográfico: el teatro, así, se muestra como un arte mayor, clásico y elegante, que proporcionaba la nota de evasión, fantasía y emoción a un público inmerso en una nueva sociedad industrial racional y mercantilista.

Más cerca del programa que del espectáculo, estos carteles se caracterizan
por su economía: economía de ilustraciones —apenas un motivo sobre el tema
  de la obra o un retrato del protagonista—, de adornos, de tipos, de tintas.
      En ellos, la información publicitaria es la protagonista.

 











Teatro de Novedades (1873)
Teatro de Novedades (1873)

 

 

Teatro del Circo (1869)
Teatro del Circo (1869)

 

Teatro de Novedades (a. d. 1882)
Teatro de Novedades
(a. d. 1882)


          


Circo Price (ca. 1881)
Circo Price (ca. 1881)

 


Teatro de la Comedia (1885)
Teatro de la Comedia (1885)

Circo Price (1883)
Circo Price (1883)