Los anunciantes y los comunicadores aseguran que todos los anuncios
influyen en los resultados de ventas, en mayor o menor proporción, pero donde más se ven
estos resultados es en la automoción.
Por eso vemos las mejores marcas anunciarse con el lenguaje de cada época, como el
anuncio de Opel del año 1936 en el que se dice que es el «automóvil cien por cien» y
«el coche más primoroso de Europa».