En este recorrido de amplio espectro que nos permite analizar la Publicidad en su proyección histórica, sociológica, económica, lingüística y artística, podemos comprobar que las máquinas de escribir se han convertido, en apenas cien años, en una red de ámbito planetario que envía nuestros mensajes electrónicos a una velocidad nunca antes igualada.
Quizás la utilización esporádica de las antiguas herramientas nos permitiría disfrutar de nuevos «espacios de sosiego».

SIGUIENTE ANUNCIO