Más de cinco décadas tuvieron que transcurrir para que los
extraordinarios ilustradores de los anuncios en medios gráficos dieran la alternativa a
los nuevos fotógrafos publicitarios.
El perfeccionamiento de las nuevas técnicas de impresión hizo posible este cambio.
Pasamos, en tan dilatado tiempo, de la increíble propuesta del dibujo a la creíble
realidad captada por la cámara fotográfica.